{"id":23970,"date":"2022-08-31T14:20:29","date_gmt":"2022-08-31T19:20:29","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=23970"},"modified":"2022-08-31T14:20:29","modified_gmt":"2022-08-31T19:20:29","slug":"colima-y-los-alrededores-de-los-volcanes-en-septiembre-diciembre-de-1810-11","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=23970","title":{"rendered":"Colima y los alrededores de los Volcanes en septiembre-diciembre de 1810"},"content":{"rendered":"<p>D\u00e9cimo novena parte<\/p>\n<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p><em>\u201cEL DESPERTADOR AMERICANO\u201d<\/em>. \u2013<\/p>\n<p>Ya que estamos hablando de las muchas \u201clas muchas borucas\u201d que seg\u00fan el padre Francisco Vicente Ram\u00edrez de Oliva se estaban llevando a cabo en Guadalajara, conviene ahora que nos refiramos a otro de los curas que mayor notoriedad alcanz\u00f3 durante los casi dos meses que el padre Hidalgo permaneci\u00f3 ejerciendo \u201cacciones de gobierno\u201d en Guadalajara: me refiero al padre Francisco Severo Maldonado, quien desde 1806 hasta casi al finalizar noviembre de 1810 hab\u00eda estado fungiendo como p\u00e1rroco del pueblo de Mascota; parroquia y cabecera de partido de la que entonces depend\u00eda el antiguo pueblo ind\u00edgena de Tlallipan, Tlapa o Talpa. Un presb\u00edtero intelectual del que no se puede dejar de hablar, puesto que, a los pocos d\u00edas de haber llegado el l\u00edder de los insurgentes a la capital de la Nueva Galicia, lo nombr\u00f3 director de <em>\u201cEl Despertador Americano\u201d<\/em>, el primer peri\u00f3dico que se public\u00f3 en todo el Occidente de lo que hoy es M\u00e9xico y que durante su corto lapso de aparici\u00f3n funcion\u00f3 como la voz oficial del movimiento insurgente:<\/p>\n<p>De conformidad con la informaci\u00f3n que se tiene sobre su vida, el padre Maldonado naci\u00f3 el 7 de noviembre de 1775 en el entonces muy peque\u00f1o pueblo de Tepic, pero sus pap\u00e1s se lo llevaron todav\u00eda siendo ni\u00f1o a Guadalajara, en donde, andando el tiempo ingres\u00f3 primero al Seminario Conciliar y luego a la Universidad, convirti\u00e9ndose en ambas instituciones en uno de los alumnos m\u00e1s brillantes de su generaci\u00f3n. Brillantez que lo llev\u00f3 a ser seleccionado como el \u00fanico estudiante de aquel claustro que hizo uso de la palabra cuando, en 1797, el obispo Juan Ru\u00edz de Caba\u00f1as arrib\u00f3 a dicha ciudad para hacerse cargo de la di\u00f3cesis de Nueva Galicia, y de quien recibi\u00f3 las \u00f3rdenes sacerdotales dos a\u00f1os despu\u00e9s:<\/p>\n<p>\u201cPrecedido de gran fama dej\u00f3 las aulas el joven Maldonado. Sus bastos y profundos conocimientos en Filosof\u00eda y en Teolog\u00eda, adem\u00e1s de su elegante estilo, f\u00e1cil palabra y bastante erudici\u00f3n hac\u00edan de \u00e9l un cabal hombre de letras\u201d; fue un gran profesor que tuvo oportunidad de dar \u201ccasi todas las c\u00e1tedras del Seminario\u201d; pero se especializ\u00f3 en las de Lat\u00edn y Filosof\u00eda desde antes a\u00fan de haberse ordenado. (Juan B. Igu\u00edniz, <em>Apuntes biogr\u00e1ficos de D. Francisco Severo Maldonado<\/em>, hacia 1910, p. 5).<\/p>\n<p>Fue cura de Ixtl\u00e1n del R\u00edo de 1800 a 1804, y de Mascota de 1806 a 1810, caracteriz\u00e1ndose porque aparte de su labor pastoral fund\u00f3 escuelas primarias en ambos pueblos, sosteni\u00e9ndolas con las limosnas y sus propios recursos.<\/p>\n<p>\u201cLas horas que le dejaban libres sus tareas parroquiales emple\u00e1balas en el estudio, especialmente en el de Ciencias Sociales, en las cuales lleg\u00f3 a figurar como una notabilidad y, seg\u00fan la opini\u00f3n de algunos autores, fue el primer mexicano que conoci\u00f3 y escribi\u00f3 sobre Econom\u00eda Pol\u00edtica. Su biblioteca la formaban las mejores obras de Filosof\u00eda, Legislaci\u00f3n y otras materias, sin faltar las entonces relativamente escasas de Rousseau, Voltaire, Diderot, y otros fil\u00f3sofos franceses, cuya lectura, naturalmente aficion\u00f3 sus ideas\u201d. (Igu\u00edniz, p. 8). Por lo que no le fue nada dif\u00edcil coincidir y simpatizar con los planteamientos que su tambi\u00e9n brillante colega, Hidalgo, ten\u00eda en esa misma l\u00ednea de pensamiento y acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y hablando precisamente sobre esa l\u00ednea de pensamiento y acci\u00f3n, resulta que otro presb\u00edtero historiador, contempor\u00e1neo nuestro, al estar tratando de referir la historia de la actual bas\u00edlica de Talpa, que en su tiempo como capilla depend\u00eda del curato de Mascota, se encontr\u00f3 algunas notas sobre el padre Maldonado de las que entresac\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto supo que el Sr. Cura Hidalgo se hab\u00eda levantado en armas en favor de la causa [independentista] y caminaba sobre (sic) Guadalajara, se llen\u00f3 de entusiasmo y decidi\u00f3 un\u00edrsele\u201d.<\/p>\n<p>\u201c[Pero] m\u00e1s sab\u00eda el valiente Cura Maldonado de libros y teor\u00edas que de soldados y armas: [por lo que] a pesar de eso y de las duras prohibiciones de la Sagrada Mitra de Guadalajara, sali\u00f3 el buen cura de gira por los principales lugares de su jurisdicci\u00f3n y con su l\u00f3gica llena de entusiasmo logr\u00f3 reunir un n\u00famero regular de voluntarios con los que improvis\u00f3 un [peque\u00f1o] ej\u00e9rcito y march\u00f3 con rumbo a Guadalajara con la intenci\u00f3n descrita\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMala fue su estrella como guerrillero, pues cuando apenas se acercaba a Guadalajara fue atacado por fuerzas contrarias [\u2026] perdiendo, entre muertos, heridos y fugitivos la casi totalidad de la gente\u201d. Vi\u00e9ndose obligado a disfrazarse \u201cde campesino, y con s\u00f3lo dos compa\u00f1eros entr\u00f3\u201d a la ciudad, donde ya entonces estaba el cura Hidalgo, quien, tal vez porque ya conociera \u201cel talento y la vasta cultura del\u201d padre Maldonado, en cuanto se entrevistaron \u201cle dio el nombramiento como director del primer peri\u00f3dico que tuvo la causa de independencia\u201d (Manuel Carrillo Due\u00f1as, <em>Historia de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario de Talpa<\/em>, 2009, p. 210).<\/p>\n<p>No quiero abundar en los comentarios sobre este ilustre se\u00f1or porque no fue constante en su lucha y m\u00e1s tarde cambi\u00f3 \u201cde chaqueta\u201d, pero no me queda menos que reconocer que como redactor de <em>\u201cEl Despertador Americano\u201d<\/em>, del que se publicaron siete n\u00fameros entre el 20 de diciembre de 1810 y el 17 de enero siguiente, pas\u00f3 a la historia; catalogando, por cierto, a Hidalgo como \u201cel nuevo Washington\u201d. Tal y como se mira en una exaltada arenga que desde las p\u00e1ginas del primer ejemplar lanz\u00f3 a los criollos:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Nobles Americanos! Virtuosos Criollos \u00a1Despertad al ruido de las cadenas que arrastr\u00e1is hace tres siglos! Abrid los ojos a vuestros verdaderos intereses, no os acobarden los sacrificios y privaciones que forzosamente acarrea toda revoluci\u00f3n en su principio, volad al campo de honor, cubr\u00edos de gloria bajo la conducta del nuevo Washigton que nos ha suscitado el cielo en su misericordia, de esa alma grande, llena de sabidur\u00eda y de bondad, que tiene encantados nuestros corazones con el admirable conjunto de sus virtudes populares y republicanas. Coronaos de nuevos laureles acabando de destrozar al enemigo, o forz\u00e1ndolo a adoptar nuevos designios saludables y patri\u00f3ticos\u201d.<\/p>\n<p>INTENCIONALIDAD Y \u201cMIRAS\u201d DE LOS GOBIERNOS INSURGENTES. \u2013<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de su participaci\u00f3n como redactor y director de <em>\u201cEl Despertador Americano\u201d,<\/em> quiero se\u00f1alar que, motivados por las pl\u00e1ticas (y tal vez hasta por las predicas) que hab\u00eda pronunciado el padre Maldonado en Mascota, Talpa y sus alrededores, hubo por all\u00e1 otros individuos que simpatizaban con la causa independentista, mas no as\u00ed el padre capell\u00e1n, que se llamaba Juan Nepomuceno Romero, el que algunos meses despu\u00e9s decidi\u00f3 encabezar tambi\u00e9n otro contingente, pero realista; a quien, sin embargo, le toc\u00f3 presenciar la llegada a Mascota de uno de los dos grupos insurgentes colimotes, justo en el momento en que el padre Maldonado iba en camino (o estaba por arribar) a Guadalajara, tal y como nos lo indica Carlos Boyzo al escribir:<\/p>\n<p>\u201cEn los primeros d\u00edas de diciembre\u201d, luego de haber dejado ya a Autl\u00e1n y a otros pueblos vecinos bajo la sujeci\u00f3n provisional del gobierno insurgente, Calixto Mart\u00ednez, Cadenas \u201centr\u00f3 \u00a0a Mascota mandando una compa\u00f1\u00eda, \u2018<em>con el prop\u00f3sito de arreglar la Administraci\u00f3n; en lo que se ocup\u00f3 cosa de ocho d\u00edas, conduci\u00e9ndose su tropa con bastante subordinaci\u00f3n y manej\u00e1ndose \u00e9l mismo con mucha honradez y pol\u00edtica\u2019<\/em>\u201d. (Boyzo, p. 36 y ss. tomando como base un informe que sobre esos d\u00edas rindi\u00f3 el padre Juan Nepomuceno Romero, y que se halla en el Archivo del Arzobispado de Guadalajara).<\/p>\n<p>Dato por el cual ahora nos enteramos de que, cumpliendo con la comisi\u00f3n que se le hab\u00eda dado, y aprovechando la experiencia adquirida en el Ayuntamiento de Colima, <em>\u201cCadenas\u201d<\/em> estableci\u00f3 tambi\u00e9n en Mascota un gobierno insurgente. Partiendo ya desde all\u00ed, \u201ccon mucha gente armada\u201d, hacia el \u201cReal de San Sebasti\u00e1n, donde la mayor\u00eda [de los habitantes] del pueblo salieron a recibirlo\u201d. Y en donde al d\u00eda siguiente promovi\u00f3 la realizaci\u00f3n \u201cde un juramento a todos los que habr\u00edan de seguir el partido de los rebeldes\u201d (Boyzo, p. 37); tal y como se puede leer en un interesante documento que este historiador transcribi\u00f3 en sus indagaciones. Demostrando que, no queriendo avasallar a las autoridades que los habitantes de ese pueblo minero ten\u00edan, Mart\u00ednez sigui\u00f3 dejando como Subdelegado, pero ahora \u201cdel Nuevo Gobierno\u201d, al se\u00f1or Jos\u00e9 \u00c1ngel Sol\u00eds, tras de hacerle jurar tambi\u00e9n, y advertir que deber\u00eda administrar \u201cpronta y buena justicia en la verdad y por escrito en todas las causas [\u2026 de conformidad con] los fueros, leyes, derechos y costumbres que han estado en uso\u201d. (Boyzo, p. 132).<\/p>\n<p>Otro detalle que dicho documento contiene es que se le avis\u00f3 al dicho subdelegado (para que posteriormente les informara a todos los alcaldes de su jurisdicci\u00f3n) que \u201cel Nuevo Gobierno\u201d no tardar\u00eda en hacerles llegar el bando mediante el que se les estaba instruyendo a todas las nuevas autoridades de Nueva Galicia \u201cque los indios y dem\u00e1s castas tributarias\u201d dejar\u00edan de seguir pagando las pesadas contribuciones civiles y eclesi\u00e1sticas a que estaban anteriormente sometidas. Todo ello de conformidad con el decreto mediante el que, el 29 de noviembre, el padre Hidalgo aboli\u00f3 en Guadalajara la esclavitud y el pago de ciertas alcabalas.<\/p>\n<p>Dato que nos sirve ahora para entender, tambi\u00e9n, cu\u00e1les eran el rumbo y la intenci\u00f3n que los comisionados de Hidalgo estaban tratando de dar a los gobiernos que instalaron en los pueblos que iban tomando.<\/p>\n<p>El documento de referencia est\u00e1 fechado el 15 de diciembre de 1810 \u201cen el Real de los Reyes\u201d, por Calixto Mart\u00ednez y Moreno, Luis Altamirano y Ram\u00f3n Brizuela. Todo esto antes de partir tambi\u00e9n con su gente a Guadalajara, a donde se supone que llegaron ya muy cerca de la Navidad.<\/p>\n<p><em>\u201cEL LEGO\u201d<\/em> GALLAGA Y OTROS L\u00cdDERES A CONSIDERAR. \u2013<\/p>\n<p>No debo concluir esta larga relaci\u00f3n sin mencionar que entre los miles de paisanos que testificaron el arribo de Hidalgo a Guadalajara, estaban dos hermanos de apellido Gallaga, que se identificaban como sus sobrinos por la parte materna: uno se llamaba Ignacio y otro Juan Miguel.<\/p>\n<p>Del primero no tenemos m\u00e1s datos, pero del segundo sabemos que naci\u00f3 en alg\u00fan punto de la Nueva Galicia y que ten\u00eda familiares por el rumbo de Zapotl\u00e1n El Grande; por lo que podr\u00edamos inferir lo mismo en cuanto al primero. (Alejando Villase\u00f1or y Villase\u00f1or, <em>Biograf\u00edas de los h\u00e9roes y caudillos de la Independencia<\/em>, T. II, 1910, p. 27).<\/p>\n<p>Se sabe, adem\u00e1s, que Miguel hab\u00eda ingresado siendo muy joven al convento que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios ten\u00eda precisamente en Guadalajara, aunque no quiso, o no tuvo tiempo de profesar como religioso, y conservaba ese estado cuando, inspirado por las acciones de su famoso pariente, decidi\u00f3 sumarse junto otros de sus compa\u00f1eros \u201clegos\u201d al movimiento, quedando bajo las \u00f3rdenes de Jos\u00e9 Antonio Torres.<\/p>\n<p>No sabemos si entre el marem\u00e1gnum de gente que durante diciembre de 1810 pulul\u00f3 en Guadalajara, Miguel Gallaga se haya podido entrevistar con su tocayo y t\u00edo, pero de lo que s\u00ed hay cierta claridad es que, estando enterados los indios y los dem\u00e1s colegas con los que convivi\u00f3 del parentesco que ten\u00eda con \u201cSu Alteza Seren\u00edsima\u201d, no falt\u00f3 quien lo bautizara con el mote de <em>\u201cEl Pr\u00edncipe\u201d <\/em>(Ibidem, p. 29). El hecho, sin embargo, es que como las acciones por las que se dio a conocer y empez\u00f3 a tener fama se verificaron a partir de enero de 1811, tendr\u00e9 que suspender su relaci\u00f3n en este momento, para no sacarlas de su contexto y aprovechar\u00e9 la oportunidad de comentar algo de la que aconteci\u00f3 en la Villa de Colima y los pueblos aleda\u00f1os durante la segunda intervenci\u00f3n que el Capit\u00e1n Rafael Arteaga tuvo por aquellos rumbos:<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a dicho capit\u00e1n lo \u00faltimo que hab\u00edamos dicho fue que sali\u00f3 de Colima rumbo a Guadalajara llevando consigo, en calidad de presos o secuestrados a 20 espa\u00f1oles que radicaban en aquella Villa, y que habiendo llegado a \u201cLa Perla de Occidente\u201d con toda probabilidad el d\u00eda 25 de noviembre, tuvo tiempo y modo de presenciar el 26, la \u201capote\u00f3sica entrada\u201d del padre Hidalgo hizo a su vez a esa capital.<\/p>\n<p>El siguiente dato que nos pudimos encontrar de \u00e9l, es que para el 11 de diciembre de 1810 ya estaba de vuelta en Colima, present\u00e1ndose ante el subdelegado, Jos\u00e9 Sebasti\u00e1n S\u00e1nchez, y ante el Capit\u00e1n Mart\u00edn Anguiano, \u201cdepositario de los bienes de europeos\u201d, con una instrucci\u00f3n que le extendi\u00f3 el 3, \u201cel Brigadier de los Ej\u00e9rcitos Americanos\u201d, don Jos\u00e9 Antonio Torres, que en esencia dice as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cPor el presente doy comisi\u00f3n amplia y bastante cuanto en derecho se necesite, al Capit\u00e1n D. Rafael Arteaga, de los Ej\u00e9rcitos Americanos, para que pase por Sayula, Zapotl\u00e1n el Grande y dem\u00e1s hasta Colima y sus contornos para que venda cuanto se le proporcione de todos los efectos [de] 6 haciendas embargadas a los Europeos; pues aunque de estos caudales algunos tengan herederos, se les dejar\u00e1 un tanto, seg\u00fan la familia que tengan, para su mantenci\u00f3n, y lo dem\u00e1s quedar\u00e1 para sostener las Tropas Americanas [\u2026] Dado en el Cuartel de Guadalajara\u201d, etc. (Rodr\u00edguez Castellanos, p. 70).<\/p>\n<p>El documento trae por error de transcripci\u00f3n la fecha \u201c3 de noviembre\u201d, pero es evidente que correspond\u00eda al 3 de diciembre, por cuanto que el 3 de noviembre no hab\u00eda sucedido a\u00fan, siquiera, la batalla de Zacoalco.<\/p>\n<p>Aquella instrucci\u00f3n, por lo dem\u00e1s, le daba al Capit\u00e1n Arteaga un poder que no hab\u00eda tenido cuando dos meses atr\u00e1s entr\u00f3 por primera ocasi\u00f3n a Colima. Y lo que cabe se\u00f1alar en ese sentido es que, seg\u00fan varios documentos que despu\u00e9s fueron apareciendo, abus\u00f3 de ese poder incluso en beneficio propio; como tendremos oportunidad de comentar en el cap\u00edtulo siguiente que espero sea el \u00faltimo de esta larga serie.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-23970 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23971'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"286\" height=\"400\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/01-francisco-severo-maldonado.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23971\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/01-francisco-severo-maldonado.jpg 286w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/01-francisco-severo-maldonado-215x300.jpg 215w\" sizes=\"(max-width: 286px) 100vw, 286px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23971'>\n\t\t\t\tEl padre Francisco Severo Maldonado, cura de Mascota, recibi\u00f3 el nombramiento de Hidalgo como redactor y director del primer peri\u00f3dico insurgente.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23972'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"425\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-mascota.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23972\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-mascota.jpg 900w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-mascota-300x200.jpg 300w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-mascota-768x510.jpg 768w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-mascota-272x182.jpg 272w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23972'>\n\t\t\t\tMascota era entonces cabecera de partido y de parroquia. Su autoridad m\u00e1xima era un Subdelegado, como el de Colima y Zapotl\u00e1n.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23973'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"429\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-talpa.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23973\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-talpa.jpg 900w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-talpa-300x200.jpg 300w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-talpa-768x515.jpg 768w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-talpa-272x182.jpg 272w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23973'>\n\t\t\t\tEn aquella \u00e9poca Talpa era un pueblo diminuto con capilla, y aun cuando ya iniciaban hacia all\u00e1 las peregrinaciones para ver la \u201cImagen Milagrosa\u201d, depend\u00eda de la parroquia de Mascota.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23974'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/04-1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23974\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/04-1.jpg 900w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/04-1-300x225.jpg 300w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/04-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23974'>\n\t\t\t\tCalixto Mart\u00ednez, \u201cCadenas\u201d, insurgente colimense, instituy\u00f3 en el Real de San Sebasti\u00e1n un gobierno con los criterios que Hidalgo pretend\u00eda que fueran los gobiernos republicanos.  \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00e9cimo novena parte Abelardo Ahumada \u201cEL DESPERTADOR AMERICANO\u201d. \u2013 Ya que estamos hablando de las muchas \u201clas muchas borucas\u201d que seg\u00fan el padre Francisco Vicente Ram\u00edrez de Oliva se estaban llevando a cabo en Guadalajara, conviene ahora que nos refiramos a otro de los curas que mayor notoriedad alcanz\u00f3 durante los casi dos meses que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-23970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23970"}],"collection":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23970\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}