{"id":26371,"date":"2023-03-21T21:55:52","date_gmt":"2023-03-22T03:55:52","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26371"},"modified":"2023-03-21T21:59:36","modified_gmt":"2023-03-22T03:59:36","slug":"bellezas-y-peculiaridades-de-las-bahias-gemelas-de-santiago-y-salagua","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26371","title":{"rendered":"Bellezas y peculiaridades de las bah\u00edas gemelas de Santiago y Salagua"},"content":{"rendered":"<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p>A veces, cuando transita uno por las estrechas calles de alguna vieja ciudad, la sola presencia de anchos y altos muros de piedra de los edificios o de las gruesas baldosas del suelo le indican que ah\u00ed ocurrieron muchos acontecimientos antiguos. Eventos que uno puede comenzar a imaginar con s\u00f3lo detenerse un instante, o sentarse en alg\u00fan rinc\u00f3n atento a los detalles. Pero cuando va uno (o pasa) por donde lo que abunda son construcciones o instalaciones modernas, la existencia de lo reciente silencia u oculta todo lo pasado, de tal modo que lo \u00fanico que se puede percibir en todo lo que se escucha u observa en el traj\u00edn cotidiano. Sin que ello merme, por supuesto, el asombro que todo eso nos puede brindar.<\/p>\n<p>Y si expres\u00e9 lo anterior fue porque cada que voy al bello puerto de Manzanillo, lo primero que salta a la vista son sus modernas instalaciones y esas gr\u00faas gigantescas cargando o descargando los <em>megabarcos<\/em> que llevan miles de contenedores sobre sus acorazadas cubiertas, as\u00ed como la serie de grandes y bonitos hoteles y casas de playa que cubren casi totalmente el arco de la gran bah\u00eda.<\/p>\n<p>Ubicado en ese contexto imagino que la mayor\u00eda de los visitantes que llegan all\u00e1 no pueden saber, ni de chiste, que casi en el extremo opuesto de donde se halla \u201cel Manzanillo viejo\u201d, hubo, m\u00e1s de cinco siglos atr\u00e1s, un pueblo de indios concheros casi totalmente desnudos, que viv\u00edan en la orilla de una playa cubierta de vegetaci\u00f3n que estaba junto a la desembocadura de un arroyo de agua dulce, justo en donde geogr\u00e1ficamente principia la actual zona hotelera de \u201cgran turismo\u201d, en el ahora suburbio de Salagua.<\/p>\n<p>Un pueblo en el que, muy al estilo de los ubicados en las playas tropicales, la gente viv\u00eda en pleno contacto con la naturaleza, disfrutando lo que el mar y la pr\u00f3diga tierra les brindaban. Un sitio, adem\u00e1s, al que, sin darle ning\u00fan nombre, los conquistadores que vinieron en 1523 dijeron haber \u201cdescubierto\u201d.<\/p>\n<p>Sobre este particular ya he dicho en otras ocasiones que al puerto que hoy denominamos Manzanillo los espa\u00f1oles lo <em>descubrieron<\/em> dos veces; pero la expresi\u00f3n no es de ninguna manera exacta, porque ellos no descubrieron el puerto de Manzanillo, que no exist\u00eda a\u00fan, sino al puerto de Salagua, que m\u00e1s tarde desapareci\u00f3: la primera, por tierra, en la temporada que acabo de mencionar, y la segunda, por mar, cosa de tres a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Sobre la primera ocasi\u00f3n fue el mism\u00edsimo Hern\u00e1n Cort\u00e9s quien dej\u00f3 constancia de eso en una carta que le escribi\u00f3 al rey de Espa\u00f1a el 15 de octubre de 1524. Donde le refiri\u00f3 que, despu\u00e9s de haber regresado Sandoval a M\u00e9xico, tras conquistar Colima: <em>\u201ctrajo nueva\u00a0 de un buen puerto que en aquella costa se hab\u00eda hallado, de lo que holgu\u00e9 (me alegr\u00e9) mucho, porque hay pocos; y asimismo me trajo relaci\u00f3n de los se\u00f1ores de la provincia de Ciguat\u00e1n, donde se afirma mucho haber una isla toda poblada de mujeres, sin var\u00f3n ninguno, y que en ciertos tiempos van de la tierra firme hombres, con los cuales tienen acceso [carnal], y las que quedan pre\u00f1adas, si paren mujeres las guardan, y si hombres los echan de su compa\u00f1\u00eda; y que esta isla est\u00e1 a diez jornadas de esta provincia [de Colima], y que muchos de ellos han ido all\u00e1 y la han visto. D\u00edcenme asimismo que es muy rica de perlas y de oro; [por lo que] yo trabajar\u00e9\u2026 de saber la verdad y de hacer con ello larga relaci\u00f3n a vuestra majestad\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Y por lo que corresponde al descubrimiento de dicho puerto por mar, cabe hacer menci\u00f3n que Cort\u00e9s mismo mand\u00f3 instalar un astillero en el puerto de Zacatula, junto a la desembocadura del R\u00edo Balsas, donde inicialmente se comenzaron a construir cuatro naves para continuar sus exploraciones y conquistas por \u201cLa Mar del Sur\u201d, como denominaban entonces al Oc\u00e9ano Pac\u00edfico en el \u00e1rea que \u00e9ste ba\u00f1aba las costas de la Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Una de aquellas iniciales embarcaciones era un bergant\u00edn (peque\u00f1o barco velero en el que cuando mucho cab\u00edan unas quince personas). El cual fue comenzado a avituallar desde mayo de 1527, para ser botado a principios de julio. Habiendo salido del puerto de Zacatula en direcci\u00f3n al noroeste, justo el d\u00eda 14 de esos mismos mes y a\u00f1o, en su primer viaje de prueba. Se llamaba <em>El Esp\u00edritu Santo<\/em> y era dirigido por el capit\u00e1n de nav\u00edo Pedro de Fuentes.<\/p>\n<p>Transcurridos diez d\u00edas de navegaci\u00f3n, y al parecer totalmente ajenos al conocimiento que ya Gonzalo de Sandoval ten\u00eda del puerto colimote, el d\u00eda 24 los marinos del <em>Esp\u00edritu Santo<\/em> llegaron a un hermoso sitio que los asombr\u00f3. Y afortunadamente dejaron constancia escrita de aquel singular acontecimiento: <em>\u201c[&#8230;] y aqu\u00ed hallamos un puerto que tiene de boca dos leguas, y de dentro es muy ancho, y as\u00ed como entramos [\u2026] anduvimos media legua, y [\u2026] dimos a una ensenada que tiene [\u2026] cuatro brazas [de profundidad] es arena menuda y negra; y luego fuimos la v\u00eda del noroeste una legua, y vimos una punta que sale de tierra firme y est\u00e1 nordeste sudoeste, y al pie de esta punta (la actual Pen\u00ednsula de Santiago-Salagua) est\u00e1 un r\u00edo de agua dulce, que est\u00e1 a tres tiros de ballesta de la mar [\u2026] y esta punta est\u00e1 toda cubierta de arboleda [&#8230;] y luego vimos al norte una monta\u00f1a muy alta (hoy Cerro de El Toro) y la bah\u00eda de este puerto es muy fondable [&#8230;] y le pusimos nombre a este dicho puerto de Santiago, porque entramos en \u00e9l la v\u00edspera de [Santo] Santiago, y toda la costa est\u00e1 poblada de indios, y nos daban agua y gallinas y de lo que ten\u00edan, y es muy buena gente\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s, sin embargo, ya toda esa gente india hab\u00eda desaparecido del puerto a causa de las enfermedades (viruela, sarampi\u00f3n, paperas, etc.) que trajeron consigo los conquistadores, y de los malos tratos, de la explotaci\u00f3n y de venderlos como esclavos los primeros colonos. Tal y como nos lo dan a demostrar otros documentos de aquel mismo siglo XVI.<\/p>\n<p>Pese a la despoblaci\u00f3n ind\u00edgena, sin embargo, aquel inicial puerto de Santiago de Buena Esperanza, como tambi\u00e9n se le dijo, atrajo la atenci\u00f3n de los navegantes y de las autoridades virreinales. Convirti\u00e9ndose en un sitio en donde las <em>naos<\/em> (naves o embarcaciones) sol\u00edan llegar a refugiarse cuando hab\u00eda mal tiempo, o a \u201ctomar refresco\u201d (agua limpia, verduras, frutas, ganado) o a \u201ccarenar\u201d (hacer reparaciones).<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, por ejemplo, el propio Hern\u00e1n Cort\u00e9s parti\u00f3 desde all\u00ed en 1534 hacia las Californias y lleg\u00f3 de regreso, y a la Villa de Colima, a principios del a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<p>Otras referencias nos dicen que en Salagua fue construido, en 1562, uno de los nav\u00edos y parte de los aparejos de otros que pertenecieron a la flota en que don Miguel L\u00f3pez de Legaspi y fray Andr\u00e9s de Urdaneta, fueron a Las Filipinas dos a\u00f1os despu\u00e9s; trazando la ruta de ida y vuelta entre la Nueva Espa\u00f1a y aquellas remotas islas orientales. Ruta, asimismo, por la que, durante casi todo el resto de la \u00e9poca virreinal, cada a\u00f1o hizo un viaje la famosa Nao de China (o Gale\u00f3n de las Filipinas). La cual llegaba primero al puerto de Salagua despu\u00e9s de varias semanas de navegaci\u00f3n m\u00e1s o menos peligrosa, precisamente a tomar refresco y carenar.<\/p>\n<p>Otros viejos documentos nos dicen que quienes asum\u00edan el puesto de Alcalde Mayor de la Provincia de Colima, recib\u00edan igualmente los cargos o nombramientos de Capit\u00e1n de Guerra del Puerto de Salagua, Alf\u00e9rez Real y Sargento Mayor. Y que bajo sus \u00f3rdenes sol\u00edan estar entre dos y tres criollos colimotes comisionados en el Salagua despoblado, para tomar nota de qui\u00e9nes llegaban precisamente al puerto. Vigilantes que ten\u00edan el apoyo de un grupo de ind\u00edgenas del pueblo vecino de Totolmaloyan (ubicado en alg\u00fan sitio hoy perdido, entre las actuales poblaciones de Chandiablo y Punta de Agua), quienes se sub\u00edan por turno a un cerro, probablemente el que llamamos Del Toro, a realizar tareas de centinelas. Debiendo avisar inmediatamente cuando miraban la aproximaci\u00f3n de alguna vela en el horizonte marino.<\/p>\n<p>Ese primitivo puerto de Salagua fue tambi\u00e9n, muy repetidamente, visitado por piratas. Del primero del que se tienen noticias fue \u201cel corsario holand\u00e9s Francisco Chambric\u201d, quien pas\u00f3 frente a Salagua pero no lleg\u00f3, aunque si atrac\u00f3 en \u201cel puerto de Navidad\u201d,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> que inicialmente perteneci\u00f3 a Colima, en el a\u00f1o de 1567.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, en 1579, lleg\u00f3 a Salagua tambi\u00e9n el famos\u00edsimo bucanero ingl\u00e9s Francis Drake, con su barco <em>The Golden Hind<\/em>. Al igual que Thomas Cavendish lo hizo una vez el 2 de septiembre de 1586,<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y otra en agosto del a\u00f1o siguiente, tras de haber atacado a la nao <em>Santa Ana<\/em>, procedente de las Filipinas con dos de sus naves, una de ellas llamada <em>Desire\u00e9.<\/em><\/p>\n<p>Muchos otros eventos interesantes ocurrieron en los puertos de Santiago, Salagua y Navidad durante la \u00e9poca virreinal, pero como Acapulco se fue convirtiendo en el puerto de mayor importancia debido a su cercan\u00eda con la ciudad de M\u00e9xico, los tres que acabo de mencionar quedaron casi en el total abandono desde aproximadamente el 1700. No habiendo sido sino hasta casi finalizar el siglo XVIII cuando apareci\u00f3 el diminuto caser\u00edo que inicialmente ser\u00eda conocido como El Manzanillo, y al que un ingeniero alem\u00e1n que se llamaba Eduardo Harkort (que estuvo por all\u00ed en 1834) describi\u00f3 como una rancher\u00eda compuesta por unos cuantos \u201cjacales miserables\u201d, frente a los que pululaban \u201cpel\u00edcanos y tiburones\u201d como los casi \u00fanicos y \u201cprincipales habitantes del puerto\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Jacales y puerto de cuyo desarrollo continuaremos hablando, Dios mediante, en pr\u00f3ximas oportunidades.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Hern\u00e1n Cort\u00e9s, <em>Cartas de Relaci\u00f3n<\/em>, Cuarta Carta, con fecha 15 de octubre de 1524, p. 184.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Donald D. Brand, <em>Coastal Study Southwest M\u00e9xico<\/em>, Austin, Texas, 1957, p. 125-129. Citando una <em>Relaci\u00f3n de la navegaci\u00f3n que hizo el bergant\u00edn que sali\u00f3 de Zacatula<\/em>, que se halla en el Tomo XIV de la <em>Colecci\u00f3n<\/em><em> de Textos In\u00e9ditos del Archivo de Indias<\/em>. Citado en Colima por Felipe Sevilla del R\u00edo, en <em>Prosas literariase hist\u00f3ricas, <\/em>M\u00e9xico, 1974, p. 157-158. Un resumen se halla tambi\u00e9n en Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez, <em>Hern\u00e1n Cort\u00e9s<\/em>, (Versi\u00f3n Abreviada), FCE, M\u00e9xico, 1995, p. 330-331.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Florentino V\u00e1zquez Lara, <em>Colima Virreinal<\/em>, Secretar\u00eda de Cultura, Colima, 2000, p. 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ibidem, p. 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Eduardo Harkort, <em>Noticias geogr\u00e1ficas-pol\u00edticas del Territorio de Colima<\/em>, escritas en 1834, pero publicadas por don Ram\u00f3n R. de la Vega en 1842. Un fragmento aparece en Servando Ortoll, <em>Noticias de un puerto viejo<\/em>, U. de C.- Instituto Colimense de Cultura, 1996, p. 79.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-26371 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26376'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/1-3.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26376\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/1-3.jpg 900w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/1-3-300x225.jpg 300w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/1-3-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26376'>\n\t\t\t\t.- El primer puerto que parece haber estado en la que actualmente se denomina Bah\u00eda de Manzanillo no estaba donde ahora llegan los barcos, sino donde ahora existe la zona \u201cde gran turismo\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26375'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26375\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-1.jpg 900w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-1-300x225.jpg 300w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26375'>\n\t\t\t\t.- Al igual que pas\u00f3 en el territorio colimote, la zona de la bah\u00eda estuvo habitada por pueblos prehisp\u00e1nicos, de cuya existencia nos dan nota y raz\u00f3n estas piezas que se exhiben en las vitrinas del Archivo Hist\u00f3rico Municipal de Manzanillo.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26374'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"429\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3.png\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26374\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3.png 900w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-300x200.png 300w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-768x515.png 768w, 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