{"id":3253,"date":"2019-03-20T18:39:40","date_gmt":"2019-03-20T18:39:40","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/500-anos-tercera-parte"},"modified":"2019-03-20T18:39:40","modified_gmt":"2019-03-20T18:39:40","slug":"500-anos-tercera-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=3253","title":{"rendered":"500 A\u00d1OS (tercera parte)"},"content":{"rendered":"<p><strong>VISLUMBRES<\/strong><\/p>\n<p>Tercera parte<\/p>\n<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p><strong><em>\u201c\u00a1CASTILIAN, CASTILIAN!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Al finalizar la segunda parte les coment\u00e9 que cuando Bernal D\u00edaz del Castillo estaba describiendo algunos de los principales acontecimientos que se suscitaron durante la primera de las tres expediciones que salieron desde Cuba hacia lo que hoy son las costas mexicanas del Atl\u00e1ntico, coment\u00f3 que cuando llegaron a las de Campeche, e iban ya casi sin agua, vieron una especie de desembocadura de r\u00edo (en un sitio al que por ser la festividad de San L\u00e1zaro as\u00ed le pusieron), a donde quisieron ir en lanchas a llenar sus barriles vac\u00edos (pipas, dice) pero que, habiendo salido a la playa como \u201ccincuenta indios [vestidos] con buenas mantas de algod\u00f3n\u201d, desde la orilla \u201dnos se\u00f1alaron con las manos si ven\u00edamos de donde sale el sol y dec\u00edan: <em>\u00a1Castilian, Castilian!<\/em>\u201d. Sin que ni \u00e9l ni nadie se detuvieran a pensar en el significado de aquellos ademanes y expresiones.<\/p>\n<p>Explica despu\u00e9s que, no pudieron llenar sus pipas porque los indios los comenzaron a flechar, se vieron obligados a seguir adelante en busca de agua, hasta llegar a la desembocadura de un r\u00edo m\u00e1s grande al que menciona como Potonch\u00e1n (en vez de Champot\u00f3n), y que, cuando apenas hab\u00edan \u00a0logrado \u201chenchir (llenar) las pipas\u201d, llegaron hasta ellos otros indios con gestos \u201cde paz\u201d, pregunt\u00e1ndoles nuevamente \u201cpor se\u00f1as [\u2026] si ven\u00edamos de donde sale el sol\u201d. Pero que, \u201caunque paramos en mientes [\u2026] de lo que podr\u00eda ser aquella pl\u00e1tica, nunca entendimos\u201d ni la causa ni el prop\u00f3sito de lo que dec\u00edan y preguntaban.<\/p>\n<p>Varios cap\u00edtulos m\u00e1s adelante, Bernal volvi\u00f3 a tocar el mismo tema, haciendo notar que un d\u00eda de principios de marzo de 1519, \u00a0ya cuando estaban con Hern\u00e1n Cort\u00e9s en Cozumel, \u00e9ste, que \u201cen todo pon\u00eda gran diligencia, me mand\u00f3 llamar, y a un vizca\u00edno que se dec\u00eda Mart\u00edn Ramos, y nos pregunt\u00f3 qu\u00e9 sent\u00edamos (o qu\u00e9 pens\u00e1bamos) de aquellas palabras que nos hubieron hecho los indios de Campeche, cuando vinimos con Hern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba, y nos dec\u00edan <em>\u2018Castilian, Castilian\u2019<\/em>, seg\u00fan lo he dicho [\u2026] Y nosotros se lo tornamos a contar de la manera que lo hab\u00edamos visto y o\u00eddo. Y \u00e9l dijo que muchas veces hab\u00eda pensado en ello\u201d. Y que, seg\u00fan su entender, eso significaba que \u201cpodr\u00edan estar algunos espa\u00f1oles en aquella tierra\u201d.\u00a0 Dato que, en caso de ser cierto, implicaba una enorme interrogante porque se ten\u00eda por cierto de que \u201caquella tierra nunca hab\u00eda sido vista ni descubierta\u201d por ning\u00fan marino europeo, como lo afirm\u00f3 el mismo Bernal al hacer su cr\u00f3nica de la primera expedici\u00f3n, y porque ninguno de los 508 elementos que iban con el capit\u00e1n Cort\u00e9s ten\u00eda una sola noticia al respecto.<\/p>\n<p>GRANDES NOVEDADES PARA LOS CONQUISTADORES<\/p>\n<p>Las explicaciones poco a poco comenzaron a vislumbrarse, y he aqu\u00ed que los propios D\u00edaz del Castillo y Cort\u00e9s anotaron las pistas para encontrarlas: la primera tiene que ver con el hecho de que \u2013 seg\u00fan la relaci\u00f3n del primero- un d\u00eda de principios de mayo de 1518, mientras las naos espa\u00f1olas de la segunda expedici\u00f3n estaban explorando la isla de Cozumel y las costas que les quedaban enfrente (actual Playa del Carmen), \u201cvino una india moza, de buen parecer, y comenz\u00f3 a hablar en la lengua de la isla de Jamaica&#8230; Y como muchos de nuestros soldados y yo entendimos muy bien aquella lengua, que es como la propia de Cuba, nos admiramos de verla y le preguntamos que c\u00f3mo estaba [ella] all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>La respuesta de aquella muchacha fue muy sencilla y normal, dadas sus propias circunstancias vitales, pero a Grijalva, Bernal y a los dem\u00e1s marinos y soldados los sorprendi\u00f3, no tanto porque no entendieran lo que ella les contest\u00f3, sino porque lo que dijo les demostr\u00f3 lo ignorantes y soberbios que hab\u00edan sido al no interrogar, en su tiempo, a los antillanos, sobre el conocimiento que ellos pudiesen tener de su propio entorno. Pues la hermosa jamaiquina les dijo, en s\u00edntesis, que dos a\u00f1os antes, habiendo salido junto con su esposo y otros paisanos suyos a pescar en una peque\u00f1a piragua, fueron arrebatados por un temporal cuyas turbonadas los trajeron hasta las tierras mayas, donde sus habitantes se quedaron con ella y con algunos otros, sacrificando a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Hasta donde yo alcanzo a ver, ese solo hecho <strong>demuestra igualmente que, aun cuando fuese de manera incidental, tambi\u00e9n hubo gente de Las Antillas que lleg\u00f3 a las costas mexicanas<\/strong>, llevando desde luego comentarios acerca de los terribles acontecimientos que ante sus ojos estaban ocurriendo en las islas. Y nos confirma la posibilidad de que, como les coment\u00e9 en el cap\u00edtulo anterior, algunos mayas marineros hayan podido aproximarse tambi\u00e9n a las islas, dado que, como ya qued\u00f3 probado, ten\u00edan grandes piraguas entoldadas en las que navegaban \u201ca vela y a remo\u201d. Siendo esas las dos posibles causas por las que los mayas de \u201cSan L\u00e1zaro\u201d y \u201cPotonch\u00e1n\u201d, hubiesen estado informados por los isle\u00f1os de la presencia de los \u201cnuevos hombres\u201d que, seg\u00fan eso ven\u00edan de \u201c<em>Castilian<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La segunda de las explicaciones termin\u00f3 por surgir de otros dos acontecimientos que la mente anal\u00edtica de Hern\u00e1n Cort\u00e9s supo relacionar: uno se refiere a que, durante la expedici\u00f3n de Grijalva capturaron a dos j\u00f3venes mayas en \u201cen la Punta de Cotoche\u201d (hoy Cabo Catoche), en el extremo de la Pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n. Ambos j\u00f3venes ten\u00edan los \u201cojos trastabados\u201d (es decir bizcos), y se los llevaron en los barcos.<\/p>\n<p>Ya en ellos, para identificarlos, los traviesos marinos los bautizaron como \u201cMelchorejo y Julianillo\u201d\u2026 Y podemos leg\u00edtimamente suponer que ambos eran tambi\u00e9n muy inteligentes porque, con la ayuda, tal vez, de aquella \u201cmoza de buen ver\u201d que hablaba maya y caribe, comenzaron a entender y hablar el castellano. Convirti\u00e9ndose as\u00ed, sin ellos mismos sospecharlo, en elementos valios\u00edsimos para lo que vendr\u00eda despu\u00e9s. Porque no fue por menos que cuando Cort\u00e9s se hizo cargo de sus propios barcos, procur\u00f3 llevarse a Melchor consigo y tenerlo muy cerca, para que le sirviera de int\u00e9rprete cuando se topara con la gente de Cozumel y Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>El otro acontecimiento que sirvi\u00f3 para encontrar el porqu\u00e9 de los gritos <em>\u201c\u00a1Castilian, Castilian!\u201d,<\/em> ocurri\u00f3 al final de la charla que Cort\u00e9s hab\u00eda sostenido con Bernal Diaz y Mart\u00edn Ramos, cuando, qued\u00e1ndose un momento rumiando en lo que \u00e9stos le hab\u00edan comentado, en t\u00e9rminos nuestros les dijo: \u201cPues a m\u00ed me parece que tales expresiones se deben a que en esta tierra est\u00e1n (o estuvieron) algunos espa\u00f1oles desde antes de que viniera a ellas el capit\u00e1n Hern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba\u201d. Dato en el que, como se hab\u00eda sincerado Bernal, no se hab\u00edan puesto ellos a pensar.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, bas\u00e1ndonos en los dos testimonios, muy bien podemos imaginar a Hern\u00e1n Cort\u00e9s orden\u00e1ndoles enseguida: \u201cTr\u00e1iganme a Melchorejo, el de la Punta de Cotoche, pues ya vimos que entiende muy bien la lengua de Cozumel, y tr\u00e1iganme tambi\u00e9n a los principales de aqu\u00ed\u201d.\u00a0 Y que, cuando ya todos ellos estuvieron muy cerca de donde \u00e9l mismo se hallaba, le orden\u00f3 a Melchor\u00a0 preguntar a los se\u00f1ores de Cozumel si hab\u00edan logrado enterarse de la presencia de otros espa\u00f1oles en la gran isla de enfrente (porque los hispanos segu\u00edan considerando isla en esos d\u00edas a Yucat\u00e1n).<\/p>\n<p>La respuesta de \u201clos principales\u201d ya no sorprendi\u00f3 a nadie: les dijeron que s\u00ed, y que ten\u00edan informes precisos de que en \u201candadura de dos soles\u201d (viajando dos d\u00edas a pie) hab\u00eda dos espa\u00f1oles a \u201clos que ten\u00edan como esclavos unos caciques\u201d.<\/p>\n<p>Afirma Bernal que Cort\u00e9s sigui\u00f3 preguntando m\u00e1s datos y que \u201clos principales\u201d le respondieron que, si quer\u00edan saber m\u00e1s, \u00e9l enviara a algunos de sus hombres hacia aquellos lugares, aprovechando que unos mercaderes de Cozumel habr\u00edan de ir para all\u00e1. Y que, Cort\u00e9s de inmediato dio \u00f3rdenes al capit\u00e1n Diego de Ordaz para que en su bergant\u00edn (una de las embarcaciones m\u00e1s peque\u00f1as) se llevase a \u201cveinte ballesteros y escopeteros\u201d en plan de escolta, junto con un mont\u00f3n de cuentas de vidrio, espejitos y dem\u00e1s quincaller\u00eda, para intercambiarla con los caciques por el rescate de sus presuntos paisanos.<\/p>\n<p>No describir\u00e9 todas las aventuras que esta gente pas\u00f3, y s\u00f3lo referir\u00e9 lo m\u00e1s sabido de todo: que hallaron a Jer\u00f3nimo de Aguilar, un antiguo fraile, di\u00e1cono o subdi\u00e1cono al parecer, que quiso ser fiel a sus votos y nunca se pudo acostumbrar a vivir como los mayas; y a Gonzalo Guerrero, soldado veterano, que no s\u00f3lo se acostumbr\u00f3 a vivir como los nativos, sino que se cas\u00f3 con una bella muchacha, hija de un poderoso cacique, y tuvo al menos tres hijos con ella.<\/p>\n<p>Aguilar se revisti\u00f3 de inmediato con las ropas que sus paisanos le pudieron compartir. Guerrero, en cambio, ni siquiera se quiso ir de vuelta con ellos porque les dio a entender que \u00e9l, en su tierra, no hab\u00eda sido nadie, y que ah\u00ed, en donde ahora viv\u00eda, finalmente era alguien y ten\u00eda esposa e hijos a los que quer\u00eda mucho, dese\u00e1ndoles que les fuera muy bien en su regreso.<\/p>\n<p>LA IMPORTANCIA DE LOS INT\u00c9RPRETES<\/p>\n<p>Hern\u00e1n Cort\u00e9s se alegr\u00f3 mucho de ver a aquel espa\u00f1ol enflaquecido y de piel tan tostada que casi ten\u00eda el mismo color que los mayas y, despu\u00e9s de darle la bienvenida y ordenar que le sirvieran vino y algo para comer, lo acos\u00f3 a preguntas, interesado en saber c\u00f3mo y cu\u00e1ndo hab\u00edan llegado \u00e9l y Gonzalo Guerrero a esas tierras.<\/p>\n<p>Existen algunos indicios en el sentido de que a Jer\u00f3nimo de Aguilar se le hab\u00eda entorpecido un tanto la lengua para hablar espa\u00f1ol, al haber transcurrido casi ocho a\u00f1os sin tener a nadie con quien comunicarse en su idioma, pero que, queriendo mostrarse agradecido con Cort\u00e9s, poco a poco le fue narrando sus experiencias y padecimientos, dejando muy en claro que, un d\u00eda de agosto de 1511, habiendo embarcado en el Golfo de Dari\u00e9n, con rumbo a Santo Domingo, en un gale\u00f3n, los alcanz\u00f3 una fuerte tormenta y, no pudiendo ver hacia d\u00f3nde iban, el nav\u00edo encall\u00f3 en el Arrecife de Los Alacranes y s\u00f3lo pudieron escapar en lanchas, cerca de veinte personas, entre las que estaban dos mujeres\u2026 Continuando con su relaci\u00f3n, Aguilar explic\u00f3 que un d\u00eda o dos despu\u00e9s, sin agua y comida, llegaron a las costas yucatecas, donde fueron capturados por los nativos, que, seg\u00fan lleg\u00f3 a entender sacrificaron y se comieron a la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>En lo sucesivo, el antiguo fraile comenz\u00f3 a traducir las conversaciones que Cort\u00e9s sosten\u00eda con los mayas, y se volvi\u00f3 casi indispensable cuando, aprovechando el cuidado que los soldados hispanos ten\u00edan sobre sus propias personas durante la batalla de Centla, Melchorejo larg\u00f3 sus ropas de cristiano y logr\u00f3 escap\u00e1rsele a Cort\u00e9s.<\/p>\n<p>Tras esa batalla, como se recordar\u00e1, los caciques tabasque\u00f1os obsequiaron a los hispanos 20 mujeres j\u00f3venes entre las que iba la bella Malinalli. Misma que, un d\u00eda como hoy (20 de marzo), hace 500 a\u00f1os, cuando los barcos espa\u00f1oles echaron anclas junto al islote de San Juan de Ul\u00faa, unos emisarios del gran tlatoani Moctezuma que \u00a1estaban esper\u00e1ndolos en la playa!, subieron a unas canoas y se hicieron llevar hasta el nav\u00edo de mayor calado, para preguntar por el <em>tlatoani <\/em>de los reci\u00e9n llegados \u201cen su lengua\u201d, y que \u201cdo\u00f1a Marina, que la entend\u00eda muy bien\u201d, se lo explic\u00f3 a trav\u00e9s de Aguilar, en maya. Sobre ese momento hay algunas ligeras variantes en las relaciones, pero Bernal D\u00edaz es claro cuando dice que los emisarios de Moctezuma le hicieron \u201cmucho acato a Cort\u00e9s a su usanza\u201d, y que le preguntaron de parte de su se\u00f1or si \u00e9ramos hombres o <em>teules <\/em>(dioses).<\/p>\n<p>Complementariamente Bernal D\u00edaz explica que \u201cCort\u00e9s respondi\u00f3 con las dos lenguas: Aguilar y do\u00f1a Marina\u201d. Lo cual quiere decir \u201ccon los dos int\u00e9rpretes que ten\u00eda\u201d. Y es as\u00ed como sabemos que, a partir de ese importante momento, se gener\u00f3 una especie de tri\u00e1ngulo de interlocuci\u00f3n entre la muchacha, el ex fraile y el conquistador. Un tri\u00e1ngulo muy valioso para el capit\u00e1n general porque al entrar en contacto con los emisarios de Moctezuma, facilit\u00f3 grandemente las cosas, en la medida de que Cort\u00e9s le transmit\u00eda a Aguilar en castellano lo que deseaba comunicarles y \u00e9ste se lo transmit\u00eda a Malinalli en maya, y \u00e9sta a los funcionarios mexicas en n\u00e1huatl. Regresando las respuestas en sentido inverso.<\/p>\n<p>En este tenor hay plena constancia de que la expedici\u00f3n de Cort\u00e9s desembarc\u00f3 en aquellas orientales costas el Viernes Santo (21 de marzo) de 1519 y, de que, casi inmediatamente despu\u00e9s, \u00e9l y los suyos realizaron una asamblea formal, en la que tomaron el acuerdo de fundar la Villa Rica de la Vera Cruz, el primer pueblo espa\u00f1ol en toda esta parte del Continente.<\/p>\n<p>Hasta este momento, sin embargo, nos hemos concretado a referir s\u00f3lo lo que los cronistas hispanos estuvieron anotando sobre todos esos important\u00edsimos y trascendentales acontecimientos, pero \u00bfes que no hay testimonios escritos de los pueblos aut\u00f3ctonos que hablen acerca de esos mismos temas? \u2013 Por supuesto que s\u00ed, pero de ello hablaremos en la siguiente entrega.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISLUMBRES Tercera parte Abelardo Ahumada \u201c\u00a1CASTILIAN, CASTILIAN!\u201d Al finalizar la segunda parte les coment\u00e9 que cuando Bernal D\u00edaz del Castillo estaba describiendo algunos de los principales acontecimientos que se suscitaron durante la primera de las tres expediciones que salieron desde Cuba hacia lo que hoy son las costas mexicanas del Atl\u00e1ntico, coment\u00f3 que cuando llegaron&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-3253","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3253"}],"collection":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3253"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3253\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}