{"id":33420,"date":"2026-01-30T12:42:08","date_gmt":"2026-01-30T18:42:08","guid":{"rendered":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=33420"},"modified":"2026-01-30T12:42:08","modified_gmt":"2026-01-30T18:42:08","slug":"100-anos-de-educacion-secundaria-la-precariedad-normalizada","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=33420","title":{"rendered":"100 A\u00f1os de Educaci\u00f3n Secundaria: la precariedad normalizada"},"content":{"rendered":"<div class=\"x_elementToProof\"><b data-olk-copy-source=\"MessageBody\">Pupitre al Fondo<\/b><\/div>\n<div><b>Blanca F. G\u00f3ngora<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>En este mes se cumplen cien a\u00f1os \u00a0de que en M\u00e9xico se apost\u00f3 por la escuela secundaria como un puente entre la ni\u00f1ez y la ciudadan\u00eda y el balance no es para la fotograf\u00eda conmemorativa. Hay discursos, murales, efem\u00e9rides, frases solemnes e incluso la indicaci\u00f3n de usar el #100A\u00f1osDeEducaci\u00f3nSecundaria; pero si uno se sienta \u2014literalmente\u2014 en el pupitre del fondo, la vista es otra. Desde ah\u00ed se observa lo que no cabe en los informes: la precariedad normalizada.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Equipar una secundaria sigue siendo una aspiraci\u00f3n, no una regla. La tecnolog\u00eda llega a cuentagotas, cuando llega; las bibliotecas son un recuerdo rom\u00e1ntico (no existen) o un cuarto con estantes vac\u00edos; los laboratorios se anuncian en el plan, pero, o no existen o no tienen los insumos ni condiciones de seguridad adecuadas para pr\u00e1cticas reales. Los salones parecen celdas: muros desnudos, mobiliario desgastado, calor o fr\u00edo seg\u00fan la temporada, y cero materiales did\u00e1cticos que inviten a aprender. La escuela resiste, s\u00ed, pero resistir no es lo mismo que educar con dignidad.<\/div>\n<div>El personal es otro rompecabezas mal armado. Plantillas incompletas, interinatos eternos y contratos inhumanos (sin derecho a prestaciones); \u00a0maestras y maestros obligados a trabajar en dos, tres o m\u00e1s centros para completar un salario. Corren de un turno a otro, de una escuela a otra, con el tiempo medido al minuto y la vocaci\u00f3n puesta a prueba. \u00bfC\u00f3mo pedir acompa\u00f1amiento, planeaci\u00f3n profunda o innovaci\u00f3n pedag\u00f3gica cuando el sistema empuja al desgaste?<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A esto se suma la esquizofrenia administrativa: edificios compartidos entre turnos matutinos y vespertinos que se pisan los talones, sin tiempo para mantenimiento, sin identidad propia, sin sentido de comunidad. La matr\u00edcula se distribuye mal; los docentes, tambi\u00e9n. Hay escuelas saturadas y otras semivac\u00edas. Hay grupos enormes y otros que apenas existen en el papel. Todo luce organizado\u2026 hasta que se mira de cerca.<\/div>\n<div>Y entonces aparece la simulaci\u00f3n. La m\u00e1s peligrosa de todas; n\u00fameros inflados de aprobaci\u00f3n, calificaciones maquilladas, estad\u00edsticas \u201caceptables\u201d construidas sobre la consigna t\u00e1cita de no reprobar; no porque el estudiante haya aprendido, sino porque reprobar estorba al indicador. Se confunde inclusi\u00f3n con negaci\u00f3n de la realidad. Se celebra el dato, no el proceso.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"x_elementToProof\">Lo m\u00e1s grave adem\u00e1s de la carencia material \u2014que es seria\u2014 es la renuncia silenciosa a decir la verdad. A reconocer que no hay presupuesto asignado directamente a las escuelas para su funcionamiento cotidiano. Que se sobrevive con cooperaciones, con rifas, con gestiones personales. Que el aula depende m\u00e1s del ingenio del docente que de una pol\u00edtica p\u00fablica consistente. Que el derecho a aprender se sostiene con alfileres.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Cien a\u00f1os de secundaria merecer\u00edan algo m\u00e1s que actos protocolarios. Merecer\u00edan una conversaci\u00f3n honesta y decisiones de fondo: presupuesto etiquetado y suficiente; bibliotecas vivas; escuelas equipadas; plantillas completas; docentes con una sola escuela como centro de vida profesional; organizaci\u00f3n real de la matr\u00edcula; evaluaci\u00f3n con sentido pedag\u00f3gico y no propagand\u00edstico; aulas que no parezcan c\u00e1rceles sino talleres de pensamiento.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Desde el pupitre del fondo de cada escuela secundaria de M\u00e9xico se pide que la conmemoraci\u00f3n no sea un cierre, ni se resuma en una actividad de lectura de comprensi\u00f3n, sino que sea urgentemente un punto de partida para la mejora, porque cien a\u00f1os despu\u00e9s, la secundaria mexicana sigue esperando lo mismo de siempre: que la tomen en serio.<\/div>\n<div>#100A\u00f1osDeEducaci\u00f3nSecundaria<\/div>\n<div>#MaratonesPorLaLectura<\/div>\n<div class=\"x_elementToProof\"><\/div>\n<div class=\"x_elementToProof\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pupitre al Fondo Blanca F. 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