{"id":6085,"date":"2019-07-10T06:03:53","date_gmt":"2019-07-10T06:03:53","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/a-90-anos-del-fin-de-la-rebelion-cristera"},"modified":"2019-07-10T06:16:04","modified_gmt":"2019-07-10T06:16:04","slug":"a-90-anos-del-fin-de-la-rebelion-cristera","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=6085","title":{"rendered":"A 90 A\u00d1OS DEL FIN DE LA REBELI\u00d3N CRISTERA"},"content":{"rendered":"<p><strong>VISLUMBRES<\/strong><\/p>\n<p>Tercera parte y concluye<\/p>\n<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p><strong>EL TRISTE PAPEL DE LOS ALCALDES Y LOS DIPUTADOS<\/strong><\/p>\n<p>En la primera parte se dijo que, tal y como se comprob\u00f3 despu\u00e9s, el presidente Calles impuso al diputado federal Francisco Sol\u00f3rzano B\u00e9jar como gobernador en Colima, para realizar en la entidad una especie de experimento pol\u00edtico cuya pretensi\u00f3n era someter al clero cat\u00f3lico mediante la aplicaci\u00f3n irrestricta del Art\u00edculo 130 de la Constituci\u00f3n. Pero lo que no se dijo es que Sol\u00f3rzano no ten\u00eda equipo en Colima y casi nadie lo conoc\u00eda, puesto que aun cuando naci\u00f3 all\u00ed, desde muy peque\u00f1o vivi\u00f3 en la capital del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esa dificultad, sin embargo, no le pareci\u00f3 insalvable ni a Calles ni a \u00e9l, pues para eso pod\u00eda contar con el apoyo de algunos paisanos, como el senador Higinio \u00c1lvarez Garc\u00eda, que presid\u00eda en Colima el Partido Independiente, y que oper\u00f3 junto con algunos diputados del Congreso local para defenestrar (sin causa probada, acus\u00e1ndolo de ser clerical), al gobernador Gerardo Hurtado Su\u00e1rez.<\/p>\n<p>No por menos, pues, en cuanto Sol\u00f3rzano B\u00e9jar asumi\u00f3 la gubernatura interina, el 14 de mayo de 1925, comenz\u00f3 a \u201cajustar cuentas contra los funcionarios del r\u00e9gimen\u201d anterior, y a meter, seg\u00fan \u00e9l, orden en la entidad, presionando a esa fracci\u00f3n favorable del Congreso para ordenar \u201cla suspensi\u00f3n de los ayuntamientos de Tecom\u00e1n, Cuauht\u00e9moc, Ixtlahuac\u00e1n y Comala\u201d y la \u201creposici\u00f3n\u201d del ayuntamiento de Colima, a cuyos alcalde y funcionarios hab\u00edan \u201cdesconocido\u201d tiempo antes \u201clos diputados partidarios del exgobernador [Hurtado]\u201d. Poniendo en lugar de todos ellos a individuos muy bien identificados con el Partido Independiente.<\/p>\n<p>Y no hab\u00eda cumplido a\u00fan un a\u00f1o en su ejercicio cuando, el 20 de enero de 1926, envi\u00f3 un telegrama al secretario de Gobernaci\u00f3n (que casi 80 a\u00f1os despu\u00e9s localiz\u00f3 la historiadora Blanca Guti\u00e9rrez Grajeda), jact\u00e1ndose de haber \u201cnacionalizado, por acci\u00f3n de este Gobierno [los] edificios [del] Obispado, Seminario, Colegios, Casas Curales\u201d, entre otros, con lo que demostr\u00f3 que ya se hab\u00eda contrapunteado con todo el clero colimote y con no pocos creyentes de la entidad, a los que, por lo visto, hab\u00eda querido, \u201cpicar la cresta\u201d. Tal vez con la intenci\u00f3n de presionarlos al m\u00e1ximo para ver c\u00f3mo sal\u00eda <em>el experimento<\/em> que junto con Calles hab\u00edan planeado.<\/p>\n<p>Es de suponer, sin embargo, que sus disposiciones no estaban siendo cabalmente aprobadas por todos los integrantes de la clase pol\u00edtica colimota porque casi inmediatamente se vio en la necesidad de forzar a los diputados locales y a los presidentes municipales a seguir su plan de acci\u00f3n en contra del clero, previa advertencia de que les podr\u00eda suceder si no se prestaban a hacerlo. Y para demostrar esto que afirmo vale la pena resaltar, como un mero ejemplo, la amenaza contenida en los Art\u00edculos 6\u00b0 y 7\u00b0 del Reglamento de Cultos que Sol\u00f3rzano promulg\u00f3 el 24 de marzo de 1926, con el que se encendi\u00f3 la mecha del conflicto armado:<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo 6 \u00b0 (Fragmento). \u2013 Los Presidentes Municipales cuidar\u00e1n de que se cumpla estrictamente con lo ordenado por el art\u00edculo 130 de la Constituci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>Art\u00edculo 7\u00b0. \u2013 Los Presidentes Municipales de cada lugar, que guarden lenidad (blandura o miedo) en la aplicaci\u00f3n de este Reglamento, ser\u00e1n suspendidos en sus funciones, imponi\u00e9ndoseles por el Ejecutivo del Estado una multa hasta por doscientos pesos, quedando inhabilitados por diez a\u00f1os para [desempe\u00f1ar] cualquier cargo o empleo p\u00fablico del Estado\u201d.<\/p>\n<p>Lo que equivale a decir que, en leguaje ranchero, Sol\u00f3rzano les grit\u00f3: \u201cO cabrestean o se ahorcan\u201d. Y algunos no resistieron la presi\u00f3n y se vieron obligados a \u201ccabrestear\u201d, convirti\u00e9ndose en enemigos gratuitos de los cristeros, entre los que sol\u00edan tener conocidos, familiares o amigos.<\/p>\n<p>Comportamiento muy similar al que los diputados locales integrantes de la XXV Legislatura tuvieron tambi\u00e9n, desempe\u00f1\u00e1ndose como verdaderos lacayos del gobernador y como elementos sumisos al presidente Calles, al no dudar, por ejemplo, para aprobar la reforma constitucional que posibilitar\u00eda que el ex presidente Obreg\u00f3n fuera reelecto. Mientras que en muchas de sus actas calificaban como \u201cfan\u00e1ticos\u201d a los cristeros.<\/p>\n<p>PRIMAVERA DE 1929. \u2013<\/p>\n<p>En mayo y junio de 1927, sin embargo, se realizaron nuevas campa\u00f1as electorales, y el primer domingo de julio fue electo como gobernador don Laureano Cervantes. Por lo que los cristeros llegaron a creer que, a partir del 1\u00b0 de noviembre, una vez desaparecido Sol\u00f3rzano B\u00e9jar del escenario local, las cosas podr\u00edan ser mejores para ellos, pero no fue as\u00ed, porque ya para entonces el presidente Calles estaba empecinado en derrotar a los rebeldes a como diera lugar, y les dio a los gobernadores, a trav\u00e9s de sus respectivos congresos locales, \u201cfacultades extraordinarias en los ramos de Hacienda y Guerra\u201d.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s la realidad era otra, y en vez de haber sido sometidos, los grupos de los cristeros hab\u00edan crecido y manten\u00edan su moral muy alta, mientras que los soldados federales, y los agraristas armados, cat\u00f3licos en su mayor\u00eda tambi\u00e9n, no se sent\u00edan muy ganosos de pelear contra sus hermanos de fe y se resist\u00edan a perder sus vidas por las cortas pagas que recib\u00edan.<\/p>\n<p>Noticias de todo esto cund\u00edan en varios pa\u00edses, enviadas por los corresponsales de algunos peri\u00f3dicos estadounidenses, y era muy claro que por cada derrota que los cristeros inflig\u00edan al Ej\u00e9rcito Mexicano, Calles, titular entonces de la Secretar\u00eda de Guerra y Marina, se sent\u00eda totalmente en rid\u00edculo y deseaba terminar lo m\u00e1s pronto que pudiera con el conflicto que \u00e9l mismo hab\u00eda iniciado. Y para eso utiliz\u00f3 dos estrategias paralelas: promover pl\u00e1ticas con los obispos mexicanos con la intenci\u00f3n de llegar a los \u201cacuerdos de paz\u201d, que ya comentamos antes, y realizar un \u00faltimo esfuerzo para derrotar al mayor n\u00famero de cristeros que le fuera posible vencer, para que los acuerdos que se lograran no fueran una victoria p\u00edrrica.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, mientras por un rumbo encaminaba los dichos \u201cacuerdos\u201d, aprovech\u00f3, por otro, la derrota del general Jos\u00e9 Gonzalo Escobar en Jim\u00e9nez, Chihuahua y, tal como lo advertimos en la segunda parte, dio la orden al general triunfador, Eulogio Ortiz, para que con todos los trenes que le fuera necesario utilizar, transportara un ej\u00e9rcito de 5,000 hombres hacia Colima.<\/p>\n<p>En Colima estaba, hasta esa fecha, como encargado de la Jefatura de Operaciones Militares y haciendo los mejores esfuerzos que pod\u00eda, el general oaxaque\u00f1o Heliodoro Charis. Pero algunos testigos vieron que cuando un d\u00eda de mediados de mayo de 1929, lleg\u00f3 finalmente a Colima el general Ortiz, \u00e9ste no le hizo ning\u00fan reconocimiento al jefe Charis; dando as\u00ed a entender a entender que hab\u00eda sido incapaz de derrotar a las guerrillas cristeras.<\/p>\n<p>En ese mismo tenor, ciertos testigos le informaron al padre Enrique de Jes\u00fas Ochoa, principal cronista de estos hechos, que el d\u00eda en que llegaron \u201cen largos trenes militares, las tropas callistas del dicho general Ortiz\u201d, \u00e9ste las hizo marchar desde la estaci\u00f3n del tren hasta el centro de Colima, \u201chaciendo lujo de su gran poder\u00edo b\u00e9lico, pretendiendo infundir p\u00e1nico\u201d entre la poblaci\u00f3n, de tal suerte que \u201cen espectacular desfile\u201d pasaron por \u201cla calle principal, los 5,000 soldados que acababan de llegar, con todo su armamento (que ya inclu\u00eda ametralladoras) y una excelente caballada tra\u00edda del norte; de gran alzada, fuerte, de color rojo retinto casi toda\u201d. Durando ese desfile \u201cjam\u00e1s visto en Colima\u201d, desde \u201clas primeras horas de la ma\u00f1ana hasta el medio d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Los mismos testigos informaron que \u201caltivo, soberbio, altanero como ninguno, Eulogio Ortiz lleg\u00f3 a Colima\u201d, creyendo que con la primera acci\u00f3n que emprendiera contra los cristeros lograr\u00eda hacer lo que no hab\u00edan podido ni el general Manuel \u00c1vila Camacho, ni el ex secretario de Guerra, Joaqu\u00edn Amaro. Y le dijeron tambi\u00e9n que \u201cpor conducto del Presidente Municipal (que por aquellos d\u00edas era J. Benjam\u00edn Ortiz) cit\u00f3 a Palacio de Gobierno a todos los hacendados, ganaderos, comerciantes e industriales\u201d del Estado, culp\u00e1ndolos \u201ccon gritos de cuartel\u201d de ser todos ellos culpables de que los cristeros no s\u00f3lo siguieran existiendo, sino que se hubiesen multiplicado, porque ellos los sosten\u00edan. Pero que \u00e9l \u201cacabar\u00eda con todo en 24 horas\u201d y que, si no lo lograba y los cristeros aparec\u00edan de nuevo, regresar\u00eda a Colima para acabar con dichos se\u00f1ores. Promesas que sin embargo no pudo cumplir porque cuando se enfrent\u00f3 a los cristeros del Cerro Grande y del Volc\u00e1n, ellos, parapetados en lo m\u00e1s alto, entre las rocas y los \u00e1rboles, les causaban numerosas bajas y se retiraban de all\u00ed, hacia campamentos y desfiladeros cada vez m\u00e1s altos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n cont\u00f3 Ortiz con el apoyo de aviones armados con metralletas y mecanismos para soltar muy primitivas bombas que, al ser visibles desde muy lejos por los cristeros, ten\u00edan tiempo suficiente para moverse a unos metros de donde iban a caer, sin que realmente les causaran bajas o les hicieran da\u00f1o, pero dejando, eso s\u00ed, grandes huecos en el suelo, que despu\u00e9s fueron utilizados para dar sepultura a los numerosos cad\u00e1veres de los soldados federales norte\u00f1os que, desconocedores totalmente de la geograf\u00eda de Colima, vinieron a enfrentar la muerte.<\/p>\n<p>EL \u00daLTIMO REDUCTO. \u2013<\/p>\n<p>El hecho de ser tant\u00edsimos soldados federales, sin embargo, les rindi\u00f3 algunos frutos, primero porque se posesionaron de los cuarteles y los fortines que los cristeros ten\u00edan en las laderas m\u00e1s bajas de las dos monta\u00f1as mencionadas y, segundo, porque sin saberlo, les cortaron a los \u00e9stos sus principales l\u00edneas de provisi\u00f3n y abastecimiento. Habiendo tenido que treparse hasta escondites \u00a0m\u00e1s altos de las monta\u00f1as, en donde comenzaron a padecer hambre y mayores incomodidades.<\/p>\n<p>Cuenta, en ese sentido, el padre Ochoa que, cuando los guardianes de El Borboll\u00f3n hab\u00edan derrotado a las fuerzas de Eulogio Ortiz y \u00e9stas se hab\u00edan retirado, para reposar, hasta San Jos\u00e9 del Carmen, Jalisco, que no queda lejos de all\u00ed, los cristeros salieron triunfantes a recoger el campo, capturando una buena cantidad de armas y parque, y dando cristiana sepultura, en los mismos boquetes que hab\u00edan abierto las bombas, a varias decenas de cuerpos de los soldados norte\u00f1os. Dice, adem\u00e1s, que cuando ya se hab\u00edan retirado a comer y a dormir, cansad\u00edsimos como todos estaban, una niebla muy densa y la pesadez del sue\u00f1o les impidieron darse cuenta de que, llegando en plan de refuerzo para los soldados de Ortiz, los soldados de Charis se metieron hasta los fortines de El Borboll\u00f3n, sorprendi\u00e9ndose unos y otros. Teniendo los afortinados que huir corriendo hacia su cuartel principal, que se hallaba unos pocos cientos de metros m\u00e1s arriba, en una posici\u00f3n que no era f\u00e1cil defender. Y que los soldados de Charis, ignorantes de lo que les hab\u00eda sucedido a los de Ortiz, se fueron siguiendo a los cristeros quienes, habiendo advertido a su general, Miguel Anguiano M\u00e1rquez, herido por una bala y casi imposibilitado para caminar y montar, decidieron salir de all\u00ed, cargando con todos los enfermos que ten\u00edan en un hospitalito anexo, e irse con rumbo a la cima del Cerro Prieto, que es otra gran monta\u00f1a ubicada junto al Volc\u00e1n y al Nevado, pero que desde Colima no alcanza a distinguirse.<\/p>\n<p>Y precisa el padre Ochoa que \u201cera la tarde del jueves 4 de julio cuando all\u00e1, sobre la cima de Cerro Prieto, en las faldas occidentales del Volc\u00e1n de Colima, en aquellos d\u00edas de hambre, fr\u00edo excesivo, habitaci\u00f3n a la intemperie, bajo la sombra de los altos pinabetes [\u2026] se tuvieron las primeras noticias, ya ciertas e inequ\u00edvocas de los arreglos, y de c\u00f3mo ya en otros lugares, se hab\u00eda procedido a licenciar a los soldados cristeros\u201d.<\/p>\n<p>El general Anguiano era quien deb\u00eda ir hasta Colima para enterarse de los pormenores e \u00a0instruir despu\u00e9s a sus subordinados sobre lo que tendr\u00edan que hacer en lo sucesivo, pero vi\u00e9ndolo imposibilitado de trasladarse debido a la herida que a\u00fan no sanaba, el padre capell\u00e1n se ofreci\u00f3 para ir en su lugar y, habi\u00e9ndolo decidido as\u00ed, \u00e9l y una escolta se fueron, faldeando por el Volc\u00e1n, \u00a0para seguir por San Marcos, Caucentla, Montitl\u00e1n y dem\u00e1s ranchos y rancher\u00edas, hasta llegar a la capital del estado la noche del 7. En donde inmediatamente se contact\u00f3 con don Arcadio de la Vega, un conocido suyo de mucha confianza, para que en la ma\u00f1ana siguiente fuera a informarle al general Charis que el padre capell\u00e1n de los Cristeros del Volc\u00e1n de Colima quer\u00eda entrevistarse con \u00e9l, pero solicit\u00e1ndole plenas garant\u00edas.<\/p>\n<p>Charis se comprometi\u00f3 a ello y el 12, por la ma\u00f1ana, se vieron en la Jefatura de Operaciones, para concertar el licenciamiento de los cristeros de Colima. El general oaxaque\u00f1o fue respetuoso con su palabra y, poco a poco, resignados, pero no derrotados, los diversos grupos cristeros fueron entregando sus armas.<\/p>\n<p>Hubo algunos, sin embargo, que, temiendo un acto de traici\u00f3n, entregaron puras armas viejas y conservaron en lugares escondidos las mejores que ten\u00edan. Habiendo sido as\u00ed como \u201clos cruzados de Cristo, cubiertos de tierra, destrozada la ropa, tuvieron que volver a sus hogares, llevando las cicatrices de las heridas abiertas en la lucha, llenos de pobreza y miseria, y sufriendo en muchas ocasiones el desprecio aun de los que los hab\u00edan aclamado en los d\u00edas de sus triunfos\u201d. Encontr\u00e1ndose muchos de ellos con que ya no exist\u00eda su antigua casa, o que no estaban en ella sus padres o sus esposas, que, o hab\u00edan muerto, o \u201cconsumidos por las penas\u201d y la falta de recursos \u201chab\u00edan tenido que emigrar\u201d.<\/p>\n<p>El episodio que sigui\u00f3 fue, para muchos, m\u00e1s funesto que los anteriores, porque poco a poco los esbirros del \u201csupremo gobierno\u201d los comenzaron a venadear, siendo as\u00ed que \u201cs\u00f3lo en el primer a\u00f1o de infortunada paz, murieron, asesinados, casi la mitad de los jefes cristeros de Colima, y los que escaparon fue porque pudieron huir a tiempo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIES DE FOTO. \u2013<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6086\" src=\"http:\/\/noticiastecoman.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/01-Cima-del-Cerro-Prieto-\u00faltimo-reducto-de-los-cristeros-del-volcan.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"900\" 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