{"id":6814,"date":"2019-08-27T23:27:50","date_gmt":"2019-08-27T23:27:50","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/miguel-hidalgo-parroco-de-colima"},"modified":"2019-08-27T23:27:50","modified_gmt":"2019-08-27T23:27:50","slug":"miguel-hidalgo-parroco-de-colima","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=6814","title":{"rendered":"MIGUEL HIDALGO P\u00c1RROCO DE COLIMA"},"content":{"rendered":"<p><strong>VISLUMBRES<\/strong><\/p>\n<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p>RECONSTRUCCI\u00d3N DE HECHOS. \u2013<\/p>\n<p>En la madrugada del 25 de agosto de 1792, el padre Miguel Hidalgo y Costilla no particip\u00f3 en la primera misa porque la noche anterior estuvo en una tertulia a la que asimismo asistieron, don Luis de Gamba Gonz\u00e1lez, Subdelegado de la Intendencia de Valladolid en Colima; do\u00f1a Mar\u00eda Antonia P\u00e9rez de Zudaire, su distinguida esposa; don Miguel Mata, Administrador de Alcabalas de la Villa de Colima; el padre Francisco Ram\u00edrez de Oliva, Sacrist\u00e1n Mayor de la Parroquia; don Pablo Duesso, administrador de las Rentas Reales del Tabaco; do\u00f1a Francisca P\u00e9rez de Ayala, su se\u00f1ora esposa, propietaria de la hacienda de La Estancia; el coronel Diego de Lazaga, representante provisional del Virrey para ciertos efectos, y otros prominentes personajes de la muy peque\u00f1a cabecera de la Subdelegaci\u00f3n. Tertulia en la que antes de que se retiraran las se\u00f1oras y se quedaran los se\u00f1ores para el juego de naipes, el se\u00f1or cura Hidalgo deleit\u00f3 a los presentes con algunas piezas interpretadas magistralmente en el viol\u00edn.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3, pues, un poco tarde el se\u00f1or cura, pero no tanto como para no participar en el desayuno en el que, como todas las ma\u00f1anas, hicieron acto de presencia tambi\u00e9n, el padre Ram\u00edrez y el ya muy anciano bachiller Felipe Ignacio Ruiz de Ahumada, porque el padre Jos\u00e9 Antonio Baquedano, teniente del cura, hab\u00eda salido en bestia, poco antes de que alumbrara el sol, hacia el poblado ind\u00edgena de Taxinastla, para <em>santoliar <\/em>a unos pobres ni\u00f1os y a unos viejos que, seg\u00fan informes que le transmitieron la v\u00edspera los frailes del Hospital de San Juan de Dios, estaban muy enfermos, a causa de unas extra\u00f1as fiebres llamadas \u201ctercianas\u201d.<\/p>\n<p>No ley\u00f3 tampoco esa ma\u00f1ana el padre Hidalgo el <em>Breviario<\/em>, pero hacia las diez horas recibi\u00f3 en la oficina parroquial a un joven mulato que lleg\u00f3, seg\u00fan eso, a correr los tr\u00e1mites necesarios para casarse.<\/p>\n<ul>\n<li>P\u00e1sale, joven, si\u00e9ntate en esa silla y dime qu\u00e9 es lo que te trae por aqu\u00ed \u2013 le dijo cort\u00e9smente el se\u00f1or cura.<\/li>\n<li><em>Pos ver\u00e1 ust\u00e9<\/em>, me quiero casar y me dijeron que primero deb\u00eda venir a apuntarme aqu\u00ed para que corrieran <em>las monestaciones<\/em>.<\/li>\n<li>Ah, muy bien. Qu\u00e9 bueno que est\u00e9s dispuesto a casarte por la ley de Dios y no vivir en amasiato, cometiendo pecado\u2026 Te voy a preguntar algunas cosas y t\u00fa me vas a contestar con toda honestidad, aqu\u00ed delante de Dios, en el entendido de que si en algo mientes ser\u00e1s reo de condenaci\u00f3n eterna.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Con cierta parsimonia y tratando de ocultar el aburrimiento que le representaba recitar las f\u00f3rmulas que can\u00f3nicamente el cura estaba obligado a hacer, dio inicio con la primera, y poco a poco las fue anotando:<\/p>\n<p>\u201cEn la Villa de Colima, a veinticinco d\u00edas de agosto de 1792. Ante m\u00ed, el bachiller Don Miguel Hidalgo y Costilla, cura interino de este partido, compareci\u00f3 un hombre que dijo llamarse Juan Marcelino Garc\u00eda, y que para mejor servir a Dios quer\u00eda contraer matrimonio seg\u00fan orden de nuestra santa madre Iglesia con Micaela Josefa Soto, y para el efecto desde luego, habi\u00e9ndole yo explicado la gravedad del juramento y de la materia, [as\u00ed como la] obligaci\u00f3n de decir verdad en el caso, pecados en que incurre, penas eternas y temporales a que de lo contrario se sujeta, le recib\u00ed juramento, que hizo en toda la forma por Dios nuestro se\u00f1or y la se\u00f1al de la Santa Cruz, ofreciendo bajo su fe decir verdad en cuanto supiere y fuere preguntado, y habi\u00e9ndolo examinado con arreglo a la instrucci\u00f3n general de su asunto, dijo: Que se llama Juan Marcelino Garc\u00eda, originario del pueblo de Tecolotl\u00e1n, del obispado de Guadalajara, y vecino de esta villa desde peque\u00f1o, de calidad mulato libre, de edad de veinticinco a\u00f1os, hijo leg\u00edtimo de Pedro Garc\u00eda, que vive, y de Mariana Aguilar, difunta. [Y preguntado sobre] su estado, [declar\u00f3 ser] soltero, que siempre ha vivido en esta villa, que no ha tenido vecindad ni residencia considerable en otra parte, y que, con efecto, quiere contraer matrimonio con Micaela Josefa Soto, originaria de esta villa, doncella, como de veinte a\u00f1os de edad\u201d, etc.<\/p>\n<p>Y habi\u00e9ndole, al final, le\u00eddo en voz alta el acta al compareciente, \u00e9ste \u201cno firm\u00f3 por no saber\u201d, y el padre Hidalgo, en consecuencia, dio \u201cfe de ello\u201d, y asent\u00f3 su r\u00fabrica.<\/p>\n<p>Unos momentos despu\u00e9s, que el padre aprovech\u00f3 para beber un sorbo de agua, entr\u00f3 la \u201cpretensa\u201d, a la que amonestando e interrogando del mismo modo, le pregunt\u00f3, entre otras cosas si no ten\u00eda parentesco por consanguinidad con su pretendiente, si no ten\u00eda ella \u201cpendientes esponsales con otra persona\u201d o con alg\u00fan \u201chermano de su pretenso\u201d; si no hab\u00eda pronunciado antes votos de castidad o algo por el estilo, y si no acud\u00eda \u00a0al sitio (y al matrimonio) \u201csugerida, enga\u00f1ada, forzada o compelida\u201d por alguien m\u00e1s. Preguntas a las que la joven mulata dio las adecuadas respuestas que quedaron en el acta. Misma que, despu\u00e9s de que le fue le\u00edda, dej\u00f3 igualmente sin firmar, por no saberlo hacer.<\/p>\n<p>A cuatro testigos m\u00e1s entrevist\u00f3 el se\u00f1or cura, pregunt\u00e1ndoles si conoc\u00edan a los pretendientes, y desde cu\u00e1ndo; si ten\u00edan noticia de ser gente honesta, creyente, con medios para sostenerse y sin impedimento alguno para contraer matrimonio. Coincidiendo todos en decir que as\u00ed eran, con la \u00fanica diferencia que cada cual hizo respecto al tiempo que ten\u00edan de conocerlos.<\/p>\n<p>As\u00ed que, tras de haberles tomado sus juramentos en \u201cen toda la forma por Dios nuestro se\u00f1or y la se\u00f1al de la Santa Cruz\u201d, dio por terminadas las entrevistas y les pidi\u00f3 a los contrayentes que volvieran una semana despu\u00e9s, para dar tiempo a que corrieran las amonestaciones.<\/p>\n<p>Acto seguido, el padre se levant\u00f3 de su asiento, atraves\u00f3 un peque\u00f1o patio, cruz\u00f3 por entre las cruces del antiguo camposanto de la villa, observ\u00f3 a los \u00faltimos clientes y vendedores del tianguis que desde dos siglos atr\u00e1s se pon\u00eda en la Plaza Real y, cal\u00e1ndose el sombrero sobre su incipiente calva, atraves\u00f3 en diagonal la plaza hacia donde estaba el Curato. Entr\u00f3 a su habitaci\u00f3n, se despoj\u00f3 de la negra vestimenta que sol\u00eda llevar, se qued\u00f3 en mangas de camisa y, mientras llegaba la hora de la comida, abri\u00f3 las <em>Tristias <\/em>de Ovidio y ley\u00f3 cinco o seis poemas, solidariz\u00e1ndose tal vez con \u00e9l, cuando vivi\u00f3 una \u00e9poca de destierro.<\/p>\n<p>El calor h\u00famedo de Colima molestaba en grado sumo al ex rector del Colegio de San Nicol\u00e1s, acostumbrado a vivir desde ni\u00f1o en la muy templada y a veces algo fr\u00eda Valladolid, por lo que despu\u00e9s de comer se tendi\u00f3 en una hamaca del corredor y durmi\u00f3 una siesta.<\/p>\n<p>Con el mismo desgano celebr\u00f3 la misa de siete y s\u00f3lo fue cuando sali\u00f3 del templo, ya a oscuras, cuando comenz\u00f3 a sentirse aliviado del cotidiano bochorno, al pensar que un rato m\u00e1s tarde habr\u00eda de volver a ver a la mujer que, seg\u00fan se rumoraba, se fue siguiendo desde Valladolid\u2026<\/p>\n<p>Y cinco d\u00edas m\u00e1s tarde habr\u00eda de ser el mismo cura Hidalgo el que escribir\u00eda esta nota bajo los datos de las entrevistas que mencionamos al principio:<\/p>\n<p>\u201cSe public\u00f3 la informaci\u00f3n antecedente del matrimonio [de Juan Marcelino Garc\u00eda con Micaela Josefa Soto] durante las misas solemnes en tres d\u00edas festivos que fueron el 26, el 28 y el 31 de agosto, sin que [ning\u00fan feligr\u00e9s, conocido y agraviado de los pretendientes] manifestara ning\u00fan impedimento\u201d.<\/p>\n<p>Pero \u00bfpor qu\u00e9 causas y con qu\u00e9 prop\u00f3sitos hab\u00eda se hab\u00eda ido el notable penjamense a radicar en Colima? \u00bfCu\u00e1l o cu\u00e1les eran los verdaderos motivos por los que uno de los m\u00e1s afamados intelectuales del extens\u00edsimo Obispado de Michoac\u00e1n estaba en tan remota parroquia?<\/p>\n<p>LAS CAUSAS AJENAS Y LOS MOTIVOS PERSONALES. &#8211;<\/p>\n<p>Para motivar la lectura de este texto me tom\u00e9 la libertad de tratar de imaginar c\u00f3mo pudo haber sido uno de los d\u00edas habituales que durante su estancia de poco m\u00e1s de ocho meses vivi\u00f3 (y tal vez padeci\u00f3) el segundo de los hermanos Hidalgo, en uno de los pueblos m\u00e1s alejados de su antiguo espacio laboral. Pero la idea que me movi\u00f3 a tomarme tal licencia y presentar este escrito es la de hacer resaltar el dato de que, independientemente de cu\u00e1les hayan sido las causas (y las intenciones) que lo llevaron a vivir en la diminuta Villa de Colima, ese traslado implic\u00f3 su liberaci\u00f3n respecto a las responsabilidades que durante tantos a\u00f1os lo mantuvieron arraigado en el colegio al que, habiendo ingresado como estudiante a los 12 y medio de edad, s\u00f3lo pudo abandonar poco antes de cumplir 40, luego de haber sido catedr\u00e1tico de muy diversas materias, ec\u00f3nomo, vicerrector y rector.<\/p>\n<p>La de San Felipe de Jes\u00fas, Colima, fue, pues, su primera parroquia. Lleg\u00f3 a ella en marzo de 1792 y se retir\u00f3 de la misma a finales de noviembre, o a principios de diciembre de ese mismo a\u00f1o. Pero \u00bfpor qu\u00e9 y para qu\u00e9 -insisto- realiz\u00f3 ese cambio tan dr\u00e1stico en su carrera?<\/p>\n<p>Sobre este punto se han ensayado varias posibles respuestas, y dos de ellas nada tendr\u00edan que ver con su decisi\u00f3n personal, pero otra s\u00ed, y de manera muy fuerte y comprometedora.<\/p>\n<p>En cuanto a las que tal vez le fueron ajenas, se ha dicho, por ejemplo, que como rector y catedr\u00e1tico de la m\u00e1xima instituci\u00f3n educativa del Obispado de Michoac\u00e1n, Hidalgo hab\u00eda comenzado a promover la difusi\u00f3n de algunas \u201cideas muy peligrosas\u201d en contra del rey y sus dict\u00e1menes, su obispo lo llam\u00f3 para indicarle que cesara en esa conducta, pero que, no habi\u00e9ndole hecho caso, lo depuso de la rector\u00eda y lo envi\u00f3 como castigo a Colima.<\/p>\n<p>Algunos de los investigadores que han estudiado esa parte de la vida de Hidalgo coinciden en se\u00f1alar que, en efecto, \u00e9l estaba muy enterado del movimiento de La Ilustraci\u00f3n en Francia, de los escritos de Los Enciclopedistas y de los m\u00e1s recientes acontecimientos, tanto de la Guerra de Independencia de Las Trece Colonias (hoy Estados Unidos) respecto de Inglaterra, como de la Revoluci\u00f3n Francesa que todav\u00eda en 1792 estaba propiciando grandes cambios sociales, en los que los monarcas ya no tendr\u00edan cabida. Pero, por otra parte, hay ciertos indicios de que habr\u00eda sido el mismo <em>Zorro <\/em>(apodo con el que se le conoc\u00eda desde muy joven), quien, enfadado tal vez de vivir tanto tiempo entre los muros del colegio, habr\u00eda pedido su cambio a una parroquia.<\/p>\n<p>Y en ese sentido tengo a la vista la transcripci\u00f3n de un documento en el que se comprueba que, el 31 de mayo de 1788, fray Antonio de San Miguel, \u201cobispo de la santa iglesia de Valladolid de Michoac\u00e1n [\u2026] por derecho [que tiene concedido] por bulas pontificias [para otorgar] toda clase de dignidades, canonj\u00edas, raciones, medias raciones, curatos y beneficios de las iglesias catedrales\u201d, etc\u00e9tera, [entregu\u00e9] con el consentimiento de mi Virrey de esta Nueva Espa\u00f1a, la sacrist\u00eda mayor del pueblo de Santa Clara del Cobre [\u2026] al bachiller don Miguel Hidalgo, atento a concurrir en su persona las partes de suficiencia y dem\u00e1s calidades necesarias\u201d para ejercer dicho cargo.<\/p>\n<p>Y tengo a la vista, igual, otro del 18 de junio inmediato, por el que el \u201cCanciller don Jos\u00e9 Mar\u00eda J\u00e1uregui Villanueva [\u2026] escribano mayor de gobierno y guerra de esta Nueva Espa\u00f1a\u201d, se da por enterado del nombramiento ya dicho de Hidalgo, asent\u00e1ndolo \u201cen el libro de canciller\u00eda n\u00famero 4, fojas 261 y vuelta\u201d. Y otro de la misma fecha, firmado por el mismo cura Hidalgo, en Valladolid, en el que ostent\u00e1ndose como \u201ccl\u00e9rigo presb\u00edtero [\u2026], catedr\u00e1tico de Teolog\u00eda Escol\u00e1stica y vicerrector en el Real y Primitivo Colegio de San Nicol\u00e1s\u201d, le pide a un tal \u201cSe\u00f1or Subcolector de media anata\u201d (el que recolectaba los pagos que ten\u00edan que hacer los cl\u00e9rigos por el beneficio de haber sido nombrados p\u00e1rrocos, sacristanes o capellanes de equis lugares) que se registre el nombre \u201cde don Pascual Antonio de Goizueta, vecino y del comercio de esta villa (de Valladolid)\u201d como su fiador para el pago de \u201cla fianza\u201d que le era necesario entregar para poder convertirse en el Sacrist\u00e1n Mayor de Santa Clara del Cobre.<\/p>\n<p>No hay, sin embargo, en el libro consultado, ning\u00fan otro documento que nos diga que Hidalgo haya, en efecto dejado el Colegio para irse a Santa Clara como Sacrist\u00e1n Mayor, pero como lo encontramos poco despu\u00e9s ya convertido en rector del mencionado colegio, es l\u00f3gico suponer, que, o no le convino moverse o que, tomando en cuenta que por aquellos d\u00edas, el obispo de San Miguel promovi\u00f3 al viejo rector como can\u00f3nigo, Hidalgo qued\u00f3 en su lugar y ya no promovi\u00f3 m\u00e1s cambios, hasta que lo castigaron en efecto desterr\u00e1ndolo como quien dice a Colima, o \u00e9l mismo promovi\u00f3 su cambio por un inter\u00e9s muy personal.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-6814 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=6815'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"464\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/01-2.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-6815\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/01-2.jpg 900w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/01-2-300x217.jpg 300w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/01-2-768x556.jpg 768w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/01-2-510x369.jpg 510w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-6815'>\n\t\t\t\t.- Actual capilla de la rancher\u00eda de San Vicente, municipio de P\u00e9njamo, Guanajuato. Y en primer plano, las pocas ruinas que quedan de la casa en donde nacieron Jos\u00e9 Joaqu\u00edn, Miguel y Mariano Hidalgo y Costilla, curas tonsurados los tres.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=6816'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"716\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/02-2.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-6816\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/02-2.jpg 697w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/02-2-268x300.jpg 268w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/02-2-425x475.jpg 425w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-6816'>\n\t\t\t\tEl padre Miguel ingres\u00f3 al Real y Primitivo Colegio de San Nicol\u00e1s, de Valladolid, hoy Morelia (casona de la izquierda) a los 12 a\u00f1os y medio, y sali\u00f3 de all\u00ed hasta los 39, luego de haber sido catedr\u00e1tico, ec\u00f3nomo, vicerrector y rector del mismo.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=6817'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"575\" height=\"744\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/03-2.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-6817\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/03-2.jpg 575w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/03-2-232x300.jpg 232w\" sizes=\"(max-width: 575px) 100vw, 575px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-6817'>\n\t\t\t\tEl primer destino que tuvo como p\u00e1rroco fue San Felipe de Jes\u00fas, Colima, a donde lleg\u00f3 un poco antes de cumplir 40. Habiendo estado 18 a\u00f1os m\u00e1s joven de como se ve en esta pintura, que se considera su retrato m\u00e1s fiel, de cuando pronunci\u00f3 \u201cEl Grito\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=6818'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"855\" src=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/04-2.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-6818\" srcset=\"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/04-2.jpg 674w, http:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/04-2-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-6818'>\n\t\t\t\t.- Reproducci\u00f3n interpretativa del plano original que, estando en la Villa de Colima, entre 1791 y 1792, dibuj\u00f3 el coronel espa\u00f1ol Diego de Lazaga. El actual se debe a la pluma de nuestro ya desaparecido amigo y cart\u00f3grafo colimense, El\u00edas M\u00e9ndez Pizano. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISLUMBRES Abelardo Ahumada RECONSTRUCCI\u00d3N DE HECHOS. \u2013 En la madrugada del 25 de agosto de 1792, el padre Miguel Hidalgo y Costilla no particip\u00f3 en la primera misa porque la noche anterior estuvo en una tertulia a la que asimismo asistieron, don Luis de Gamba Gonz\u00e1lez, Subdelegado de la Intendencia de Valladolid en Colima; do\u00f1a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-6814","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6814"}],"collection":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6814"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6814\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}