- Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León han destinado importantes recursos a proyectos de transporte público al ser sedes mundialistas, pero sin plan estratégico
- 40% de la población en estas ciudades utiliza el transporte público como su principal medio de traslado: Ciudad de México, 49.2 %; Guadalajara, 38.6 % y Monterrey 33.4 %
- El análisis revela áreas de oportunidad en las tres entidades federativas en materia de transparencia presupuestaria
Con motivo de la celebración del Mundial 2026 en la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, se han impulsado importantes inversiones en sus redes de transporte público.
El reciente análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, A.C. (CIEP), Movilidad a nivel subnacional. Inversión en transporte público en el marco del Mundial 2026, advierte que, aunque estas obras son un avance para dicha infraestructura, el desafío radica en integrarlas a planes estratégicos de largo plazo.
El transporte público es esencial para que el Estado pueda garantizar el derecho constitucional a la movilidad. Alrededor de 40% de la población en estas ciudades utiliza el transporte público como medio principal para sus traslados. En la Ciudad de México esta proporción es de 49.2%; en Guadalajara es de 38.6%, y en Monterrey de 33.4%.
A pesar de su alta demanda, el sistema de transporte actual padece una planificación deficiente, falta de mantenimiento y altos índices de inseguridad para las personas usuarias. En la investigación se identificaron algunas barreras existentes para evaluar con precisión el gasto de estos recursos.
El presupuesto 2026 para la Ciudad de México es de mil 698.1 mdp, 42.6% de proyectos de inversión; en Jalisco es de 5 mil 608.2 mdp, 24.4%; y en Nuevo León de 8 mil 171.3 mdp, 65.3%.
En la Ciudad de México, el reporte financiero del primer trimestre de 2026 del Fondo Mixto de Promoción Turística (Fomix) no permite desglosar con precisión el avance del gasto pagado directamente a la obra ferroviaria; en Jalisco, el catálogo de programas de inversión pública omitió transparentar de forma explícita el proyecto de la Línea 5 en las cuentas públicas desde que se aprobó el proyecto en 2022; y aunque en Nuevo León la obra tiene un avance financiero de 71.5% respecto a su plan multianual, persisten variaciones con subejercicios superiores a 57% en 2023 y 2024, seguidos de un sobre ejercicio de 79.9% en 2025, además de que no cuentan con mecanismos que expliquen estos movimientos a la ciudadanía.
Si bien los proyectos de transporte de las ciudades sede del Mundial 2026 representan un avance para el derecho a la movilidad, no tienen que ser proyectos aislados, sino que tienen que formar parte de un plan estratégico que permita que se garantice el derecho a la movilidad más allá del periodo mundialista.

