* En el foro “Habitar lo Digital: Bienestar, Aprendizaje y Futuro”, universitarios y universitarias presentaron propuestas sobre protección de datos, formación digital, uso de dispositivos en el aula y flexibilidad académica para quienes realizan labores de cuidado.
La protección de datos personales, el uso razonado de dispositivos en el aula y la formación de capacidades digitales fueron algunos de los temas abordados en la mesa “Gobernanza y transformación de la cultura digital universitaria”, que fue parte del foro “Habitar lo Digital: Bienestar, Aprendizaje y Futuro”, de la Universidad de Colima.
En este espacio, dedicado a analizar los desafíos y oportunidades de las nuevas tecnologías ante el avance de la inteligencia artificial generativa, personal universitario de docencia, administración y dirección presentó propuestas para orientar la transformación digital hacia el aprendizaje, la inclusión y el bienestar de la comunidad.
Almira Escalera Valdovinos, directora general de Educación Continua, abordó las microcredenciales como una vía para reconocer competencias específicas y verificables, complementar la formación profesional y favorecer la actualización continua. Propuso un modelo institucional con criterios de evaluación y evidencias de aprendizaje que puedan verificarse y utilizarse en distintas plataformas, todo esto vinculado con las necesidades del entorno laboral.
Sobre el uso de celulares y tabletas en el aula, el investigador y politólogo Enrique José Chaires Velasco planteó que cualquier restricción debe considerar tanto la libertad de expresión y el derecho a la información como el derecho a una educación de calidad. Señaló la necesidad de justificar las medidas que vayan a tomarse, evaluar si contribuyen al aprendizaje y explorar alternativas menos restrictivas antes de establecer prohibiciones generales.
Desde la perspectiva de la formación integral, el docente Francisco Palacios Orozco propuso una “desconexión respetuosa”, acompañada de actividades culturales, deportivas y de debate que fortalezcan la convivencia presencial. Su planteamiento busca acordar cuándo los dispositivos enriquecen el aprendizaje y cuándo interfieren con la atención y la integración académica y social. También destacó la importancia de preparar al profesorado para acompañar el uso de la tecnología y atender la dimensión socioemocional del aula.
Otro de los temas fue la posibilidad de aprovechar las herramientas digitales para flexibilizar las trayectorias académicas de estudiantes que cuidan a otras personas, particularmente mujeres, y quienes tienen responsabilidades familiares. Entre las alternativas planteadas en la mesa, Karen Lizeth Álvarez Cobián, administrativa universitaria, planteó que conciliar el estudio y los cuidados debe asumirse como una responsabilidad institucional compartida.
Entre las alternativas que expuso figuraron las clases grabadas, las modalidades híbridas, las entregas de trabajos en horarios flexibles, las tutorías virtuales y los trámites digitalizados. Estas opciones se presentaron como mecanismos para reducir barreras de tiempo y traslado, considerando también las dificultades de conectividad.
Elba Abigail Morales Vanegas, directora de la Unidad de Transparencia y Protección de Datos Personales de la UdeC, abordó la privacidad y la responsabilidad institucional ante el uso de inteligencia artificial. Propuso incorporar la protección de datos desde el diseño de las herramientas y los procesos, recolectar únicamente la información necesaria y establecer criterios de transparencia, consentimiento y supervisión humana. Asimismo, planteó contar con orientación y canales de reporte para que el cuidado de la información tenga respaldo institucional.
Por su parte, Krishna Neith Guzmán Benavides, directora general de Innovación y Cultura Emprendedora, destacó que la transformación digital requiere desarrollar capacidades para que el estudiantado pueda crear soluciones. Propuso fortalecer la formación práctica en programación, robótica, análisis de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad, mediante proyectos orientados a resolver problemas del entorno.
Juan Antonio Guerrero Ibáñez, profesor-investigador de la Facultad de Telemática, abordó los retos de la soberanía tecnológica y el uso de datos, así como la necesidad de superar el consumo pasivo de herramientas digitales y avanzar hacia tecnologías con criterios de justicia y sentido humano.
Finalmente, Jorge Bermeo García, director de la Facultad de Mercadotecnia, planteó que las decisiones sobre tecnología deben sustentarse en investigación, datos propios y evidencia verificada. Entre sus propuestas estuvo la creación de un observatorio de tecnologías de la información y la comunicación e inteligencia artificial, que permita dar seguimiento a su uso y evaluar el aprovechamiento de las plataformas con las que ya cuenta la Universidad

