{"id":12004,"date":"2020-08-24T15:41:27","date_gmt":"2020-08-24T20:41:27","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=12004"},"modified":"2020-08-24T15:48:25","modified_gmt":"2020-08-24T20:48:25","slug":"dos-casos-de-moral-publica-rogelio-rueda-y-esmeralda-cardenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=12004","title":{"rendered":"\u201cDos casos de moral p\u00fablica:  Rogelio Rueda y Esmeralda C\u00e1rdenas\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_p1\"><strong><span class=\"x_s1\">Paraca\u00eddas\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><em><span class=\"x_s2\">Rogelio Guedea<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\">Se ha difundido en la sociedad (sobre todo en la sociedad pol\u00edtica) una falsa idea de que hay que separar la vida privada de la p\u00fablica, y de que uno solo puede juzgar en la persona p\u00fablica sus actos p\u00fablicos y no sus privados y a la inversa, cuando ambos de alguna manera coinciden en la misma persona. Hay un \u00e1mbito de lo privado en la persona p\u00fablica que s\u00ed me parece intocable, y es el \u00e1mbito que va m\u00e1s all\u00e1 de la persona que ostenta un cargo p\u00fablico, como por ejemplo la familia, conformada por los hijos, los padres, la esposa o esposo mismo. <\/span><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\">Sin embargo, la vida privada de un funcionario\u00a0<span class=\"x_Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>p\u00fablico no puede desligarse de su vida p\u00fablica porque entonces caer\u00edamos en el autoenga\u00f1o. Ambos entes son la misma persona y sus acciones tanto en la vida privada como en la p\u00fablica tienen forzosamente que corresponderse, de buena o mala manera. <\/span><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\">Dos casos emblem\u00e1ticos recientes de esta disyuntiva lo tenemos en Rogelio Rueda, ex diputado local, y Esmeralda C\u00e1rdenas, ahora ex secretaria del Ayuntamiento de Colima. Al primero se le otorg\u00f3 recientemente la calidad de notario, decisi\u00f3n que me parece por dem\u00e1s err\u00f3nea en tanto que la percepci\u00f3n social que se tiene de un notario es m\u00e1s o menos en el <\/span><span class=\"x_s2\">\u00e1mbito eclesi\u00e1stico la que se tiene (o se tenia) de un sacerdote, una persona de alta moral, de intachable honestidad, de probidad en sus maneras y acciones y un ejemplo de principios a seguir por la sociedad. Sin embargo, esto no lo cumple el tambi\u00e9n ex presidente municipal Rogelio Rueda, cuya carrera pol\u00edtica ha estado envuelta en corrupci\u00f3n, traiciones, e incluso en situaciones tan bochornosas como la infidelidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\"> Haberle otorgado la calidad de notario lo \u00fanico que ha provocado es que la investidura que envuelve a esta funci\u00f3n social tan importante se desprestigie y acabe d\u00e1ndole al traste a la misma. Ameritar\u00eda por s\u00f3lo este hecho una revocaci\u00f3n del nombramiento, pues con ello se evitar\u00eda que Rueda cometa como notario las malas pr\u00e1cticas que se le acusan como pol\u00edtico. <\/span><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\">Por otro lado est\u00e1 el caso de Esmeralda C\u00e1rdenas, quien en su cuenta de facebook public\u00f3 una cita b\u00edblica tan pol\u00e9mica que fue acusada de homof\u00f3bica. La ex funcionaria municipal, separada de su cargo por este motivo, public\u00f3 tambi\u00e9n otras citas b\u00edblicas m\u00e1s de una forma inusual en su misma red social, pero no parece haber dado ninguna explicaci\u00f3n sobre su controversial publicaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\">En efecto, la persona que es Esmeralda C\u00e1rdenas podr\u00e1 pensar y sentir lo que sea, aun cuando contravenga los convencionalismos sociales e incluso est\u00e9 de espaldas a las posturas de las minor\u00edas, pero lo que no puede hacer por ning\u00fan motivo es llevar eso al terreno de lo p\u00fablico puesto que esto adquiere una dimensi\u00f3n pr\u00e1cticamente institucional, una visi\u00f3n de estado, y es sumamente riesgoso que un mensaje as\u00ed permee en la poblaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\"> Por eso considero que la separaci\u00f3n del cargo de Esmeralda C\u00e1rdenas fue una decisi\u00f3n correcta, con todo y la pol\u00e9mica misma que esto pueda desatar en el \u00e1mbito de la libertad de expresi\u00f3n, pero esto ya amerita un debate distinto.<\/span><\/p>\n<p class=\"x_p3\"><span class=\"x_s2\">La moral p\u00fablica, en todo caso, es un asunto que todav\u00eda requiere de mayor atenci\u00f3n de la que ha merecido hasta este momento, en gran parte, como ya he dicho, porque se ha querido partir en dos a una misma persona, cuando esto -para el caso del servicio p\u00fablico- es imposible porque haci\u00e9ndolo, valga la redundancia, caer\u00edamos en el penoso callej\u00f3n sin salida de la doble moral.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paraca\u00eddas\u00a0 Rogelio Guedea Se ha difundido en la sociedad (sobre todo en la sociedad pol\u00edtica) una falsa idea de que hay que separar la vida privada de la p\u00fablica, y de que uno solo puede juzgar en la persona p\u00fablica sus actos p\u00fablicos y no sus privados y a la inversa, cuando ambos de alguna&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1053,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-12004","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12004"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12004"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12004\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1053"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}