{"id":16884,"date":"2021-06-25T14:25:12","date_gmt":"2021-06-25T19:25:12","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=16884"},"modified":"2021-06-25T14:25:12","modified_gmt":"2021-06-25T19:25:12","slug":"la-fiebre-de-las-impugnaciones-y-el-alto-costo-para-la-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=16884","title":{"rendered":"La fiebre de las impugnaciones\u00a0y el alto costo para la sociedad\u00a0"},"content":{"rendered":"<p><strong><span lang=\"ES-TRAD\">PARACA\u00cdDAS<\/span><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/>\n<\/span><\/strong><b><\/b><span style=\"color: #201f1e; font-family: Garamond, serif;\"><b>Rogelio Guedea\u00a0<\/b><\/span><\/p>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">En un escenario ideal, si todos los candidatos (arropados en sus propios partidos, coaliciones o en s\u00ed mismos, cuando son independientes) se ci\u00f1eran a los ordenamientos legales electorales, al final de la elecci\u00f3n lo que tendr\u00edamos ser\u00edan puros ganadores irrefutables, de tal manera que las impugnaciones no tendr\u00edan ni lugar ni sentido. Pero como este escenario ideal no existe, y se sabe que los candidatos (arropados&#8230; etc\u00e9tera) son susceptibles (deliberada o inconscientemente) a violentar la ley electoral, entonces las impugnaciones devienen en un derecho irrestricto para aquellos que sintieron haber competido en la elecci\u00f3n de manera desigual y, eventualmente, injusta. <\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">Por eso, nadie deber\u00eda llamarse ofendido cuando una parte se inconforma con los resultados obtenidos e impugna una elecci\u00f3n, pues es un derecho que incluso puede haber sido usado por la parte impugnada de haber llegado a ser la perdedora. Hasta aqu\u00ed todo bien. Sin embargo, lo que me parece muy discutible es que, no habiendo escenarios ideales en las elecciones y sabiendo claramente que tanto unos candidatos como sus adversarios echan mano de pr\u00e1cticas poco respetuosas de la ley electoral para ganar las elecciones, el derecho a impugnar se convierte en estos casos en una injusta prerrogativa pues se alza sobre una competencia que, en el fondo, fue llevada a cabo de forma desleal por ambas partes, lo que de entrada convierte la competencia en equitativa ya que (vaya paradoja) ambas partes violentaron las leyes electorales (queriendo o sin querer) para ganar la elecci\u00f3n, s\u00f3lo que una de las parte se sobrepuso a la otra. <\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">La parte que impugna, por tanto, lo hace asumiendo que su actuar en las elecciones result\u00f3 intachable, cuando en realidad sabemos que no fue as\u00ed (salvo, seguramente, en muy pero muy contadas excepciones). Todo lo anterior lo podemos probar al darnos cuenta que las mismas elecciones que algunos partidos impugnaron sobre sus oponentes en aquellos casos que perdieron tambi\u00e9n les fueron impugnadas en aquellos casos donde ganaron. La elecci\u00f3n, por ejemplo, que gan\u00f3 la candidata morenista Indira Vizcaino a la gubernatura fue impugnada por la coalici\u00f3n Va X Colima, con Mely Romero al frente, mientras que la candidata morenista a la alcald\u00eda de Colima, Gisela M\u00e9ndez, impugn\u00f3 la elecci\u00f3n que gan\u00f3 la candidata de la coalici\u00f3n Va X Colima, Margarita Moreno, usando en ambos casos similares argumentos. <\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">En el escenario que planteo, ambas elecciones, al neutralizarse por haber competido en igualdad de circunstancias, no tendr\u00edan ninguna raz\u00f3n de ser, de ah\u00ed la importancia del reconocimiento de la victoria, por parte de unos, y de la aceptaci\u00f3n de la derrota, por los otros. El silogismo, por tanto, lo podr\u00edamos reducir a dejar las cosas como est\u00e1n (a los ganadores con su triunfo y a los perdedores con su derrota) pues la repetici\u00f3n de una elecci\u00f3n en escenarios no ideales tiene costos tan altos para la sociedad que a veces dan ganas de sacrificar a nuestra endeble democracia en aras de no volver a mancillar las necesidades m\u00e1s apremiantes de nuestra apaleada ciudadan\u00eda. <\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">O para decirlo usando un dicho popular: primero comer que ser democr\u00e1tico, y m\u00e1s teniendo en cuenta los da\u00f1os que ha dejado la emergencia sanitaria que, por lo dem\u00e1s, todav\u00eda no termina. No se sabe en qu\u00e9 vaya a terminar, finalmente, esta fiebre de las impugnaciones ya en curso (y ojal\u00e1 los pol\u00edticos sean sensibles a ello), pero en cualquiera de los casos el costo de ellas lo seguir\u00e1n pagando los colimenses, incluidos aquellos -que es lo peor- que ni siquiera votaron, y la verdad es que seguir\u00e1 siendo muy injusto que as\u00ed sea.\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PARACA\u00cdDAS Rogelio Guedea\u00a0 En un escenario ideal, si todos los candidatos (arropados en sus propios partidos, coaliciones o en s\u00ed mismos, cuando son independientes) se ci\u00f1eran a los ordenamientos legales electorales, al final de la elecci\u00f3n lo que tendr\u00edamos ser\u00edan puros ganadores irrefutables, de tal manera que las impugnaciones no tendr\u00edan ni lugar ni sentido&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1053,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-16884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16884"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16884\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1053"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}