{"id":20715,"date":"2022-02-01T22:25:19","date_gmt":"2022-02-02T04:25:19","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=20715"},"modified":"2022-02-01T22:25:19","modified_gmt":"2022-02-02T04:25:19","slug":"querientes-y-malquerientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=20715","title":{"rendered":"QUERIENTES Y MALQUERIENTES"},"content":{"rendered":"<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p><strong>LA SANTA INQUISICI\u00d3N Y EL PAPEL QUE DESEMPE\u00d1\u00d3. \u2013<\/strong><\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo anterior coment\u00e9 que en 1801 el padre Miguel Hidalgo y Costilla fue sido sometido a juicio por dicho tribunal, y que a su caso se le dio (como seguramente a muchos otros m\u00e1s) \u201calguna publicidad\u201d, puesto que \u00e9l era un cl\u00e9rigo muy afamado del Obispado de Michoac\u00e1n.<\/p>\n<p>Ese hecho escandaliz\u00f3 a muchos de los contempor\u00e1neos que lo conoc\u00edan, pero para que nuestros actuales lectores no vayan a creer que el enjuiciamiento del futuro caudillo insurgente fue por alguna causa ignominiosa, quiero explicar qu\u00e9 fue, realmente, el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisici\u00f3n, cu\u00e1les eran sus funciones y por qu\u00e9 lleg\u00f3 a ser tan temido:<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito original de dicha instancia jur\u00eddico-religiosa era el de tomar nota de la certeza o falsedad de los presuntos delitos que sol\u00edan cometerse en contra de la fe y las sanas costumbres que derivaban (o deb\u00edan derivar) del hecho de vivir conforme a la doctrina cristiana.<\/p>\n<p>En su origen, el Tribunal de la Santa Inquisici\u00f3n fue, puede decirse, \u201cmixto\u201d, puesto que en su creaci\u00f3n estuvieron de acuerdo \u00a0los \u201creyes cat\u00f3licos\u201d de Espa\u00f1a y el Papa Sixto IV, y surgi\u00f3 para contrarrestar, entre otros efectos, los que estaba provocando en Europa la llamada \u201cReforma Protestante\u201d y para evitar que se cometieran herej\u00edas y apostas\u00edas.<\/p>\n<p>El primer Inquisidor que hubo en la Nueva Espa\u00f1a, fue el fray Juan de Zum\u00e1rraga, posteriormente Obispo de M\u00e9xico, y luego primer arzobispo de todas las di\u00f3cesis que se fueron creando en el ampl\u00edsimo territorio del virreinato.<\/p>\n<p>Historiadores muy exagerados o con intenci\u00f3n dolosa han querido pintar con demasiada negrura \u00a0los errores y\/o excesos que pudieron haber cometido los integrantes de dicho tribunal, y como consecuencia de ello se ha llegado a creer que fue una instituci\u00f3n s\u00f3rdida y malsana que por cualquier cosa hac\u00eda torturar a much\u00edsima gente para que confesara, y que quem\u00f3 o ahorc\u00f3 a no pocos jud\u00edos, protestantes o \u201cinfieles\u201d que seg\u00fan sus acusadores ten\u00edan \u201cpactos con el Demonio\u201d, etc., aunque los datos que arrojan algunos estudios muy serios nos dan a entender que durante los 298 a\u00f1os de su existencia, \u201clos relajados o ejecutados en persona\u201d por el tribunal, no llegaron a media centena, y de ning\u00fan modo los miles que se nos ha querido hacer creer.<\/p>\n<p>Por otra parte, y sin que me mueva el af\u00e1n de minimizar los indiscutibles excesos que ocasionalmente llegaron a cometer algunos inquisidores, s\u00ed quiero se\u00f1alar que a much\u00edsima gente le provocaba un grande temor la posibilidad de ser acusada ante semejante instancia.<\/p>\n<p>En cuanto a la regi\u00f3n circundante a los volcanes corresponde, nuestro hoy ya desaparecido amigo y colega, Juan Carlos Reyes Garza, insert\u00f3 en su <em>\u201cLa antigua Provincia de Colima, siglos XVI al XVIII\u201d<\/em>, un interesante cap\u00edtulo en el que se dedic\u00f3 a describir las actividades que realizaron en nuestra regi\u00f3n los \u201ccomisarios\u201d del Santo Oficio durante los siglos XVI y XVII, y escribi\u00f3 un libro m\u00e1s, que titul\u00f3 <em>\u201cEl Santo Oficio de la Inquisici\u00f3n en Colima, Tres documentos del siglo XVIII\u201d<\/em>, en el que a\u00f1adi\u00f3 m\u00e1s fatos, y se\u00f1al\u00f3 que, vali\u00e9ndose de la ignorancia de la mayor\u00eda de aquella gente iletrada, dichos se\u00f1ores la amenazaban en sus sermones con la condenaci\u00f3n eterna, y la obligaban \u201ca descargar su conciencia\u201d mediante la confesi\u00f3n privada, en la que estaban obligados a \u201cdelatar a los ofensores de la fe\u201d. Siendo, sin embargo, realmente muy pocos de los acusados que condenaron, debido a que las acusaciones que se vertieron en los confesionarios eran m\u00e1s bien chismes y ten\u00edan \u201cpoca sustancia\u201d.<\/p>\n<p><strong>HIDALGO ACUSADO ANTE EL SANTO OFICIO. \u2013<\/strong><\/p>\n<p>En ese mismo contexto, pues, cuando a principios de 1801 se comenz\u00f3 a dar \u201ccierta publicidad\u201d al hecho de que el padre Miguel Hidalgo y Costilla estaba siendo investigado por los inquisidores y m\u00e1s tarde se supo que lo manten\u00edan preso en alg\u00fan espacio del Santo Oficio, es de creer que muchas personas que lo conocieron hayan tomado partido en pro o en contra, como en pro y en contra hubo testigos que fueron citados por el tribunal.<\/p>\n<p>He le\u00eddo con detenimiento los testimonios que se expusieron en dicho alegato, as\u00ed como el dictamen final del juez que lo exoner\u00f3. Pero como resultado de tales lecturas, que nada tienen que ver con lo que han publicado los historiadores oficialistas que casi s\u00f3lo hablan del h\u00e9roe, o de los que se han dedicado a echar tierra sobre sus actuaciones, hoy puedo afirmar que: \u201cEn t\u00e9rminos de su actuar [el cura penjamense] no fue ni mucho mejor ni mucho peor que cualquier hombre de su tiempo y sus luces, pues vivi\u00f3 conforme a sus principios, pero tambi\u00e9n conforme a sus pasiones, siendo ejemplar a veces, o d\u00e9bil y muy criticable en otras\u201d.<\/p>\n<p>Pero para que ustedes tengan tambi\u00e9n una peque\u00f1a ventana a lo que ocurri\u00f3 durante el proceso inquisitorial que estoy refiriendo, he aqu\u00ed una apretada s\u00edntesis de lo que expusieron personas que lo conoc\u00edan. Iniciemos por los testigos en contra:<\/p>\n<p>Algunos de ellos dijeron por ejemplo que, primero como estudiante, luego ya con las primeras \u00f3rdenes sacerdotales recibidas, e incluso cuando ya era catedr\u00e1tico, <em>\u201ccontinuamente sal\u00eda\u201d <\/em>del colegio en compa\u00f1\u00eda de <em>\u201cun amigo \u00edntimo&#8230; libertino y lujurioso&#8230; llamado don Gerardo M\u00e9ndez\u201d<\/em>; que le gustaba participar en algunos juegos de azar; \u201c<em>era algo libre en el trato con mujeres\u201d;<\/em> visitaba con frecuencia lo menos la casa de una <em>\u201cjoven alegre y temida por su viveza, afecta en un tiempo a la lectura de comedias\u201d,<\/em> que m\u00e1s tarde termin\u00f3 recluida como monja en Puebla; era algo presumido en t\u00e9rminos de sus conocimientos;\u00a0 le gustaba bromear con otros menos l\u00facidos que \u00e9l, pues era <em>\u201cfin\u00edsimo en arg\u00fcir\u201d<\/em> y ten\u00eda <em>\u201cun genio jocoso\u201d<\/em>. Llegando un colega suyo a decir que ten\u00eda <em>\u201cun mal concepto del cura de San Felipe, por lo que p\u00fablicamente se dec\u00eda de su vida escandalosa y de la comitiva de gente villana que come y bebe, baila y putea perpetuamente en su casa\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En la contraparte, algunos de los llamados \u201ctestigos de descargo\u201d, que asimismo lo conocieron en vida, dijeron tambi\u00e9n que: desde su \u00e9poca de estudiante participaba en muy <em>\u201cl\u00facidas funciones literarias\u201d, <\/em>y demostraba tener una muy \u201c<em>aventajada instrucci\u00f3n en sagrada teolog\u00eda\u201d; <\/em>que ya en funciones como rector ten\u00eda una <em>\u201cmina en el nuevo real de Angangueo, y hacienda de campo\u201d<\/em>, aunque ello no les parec\u00eda que <em>\u201cfuera obst\u00e1culo para cumplir sus obligaciones pastorales\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En otro aspecto se refirieron a \u00e9l como un individuo que sol\u00eda leer muchos \u201clibros prohibidos\u201d y que era muy aficionado a la m\u00fasica <em>\u201cpues todos ve\u00edamos en el curato de los Hidalgo varios instrumentos m\u00fasicos\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Y en su defensa \u00e9l mismo arguy\u00f3 que por el hecho de haberse dedicado tantos a\u00f1os a la c\u00e1tedra adquiri\u00f3 el derecho de leer esos libros para descubrir si era posible o no ense\u00f1ar con ellos, o divulgar lo que dec\u00edan. Y en cuanto a su af\u00e1n por la m\u00fasica, otro de los testigos de descargo, dijo estar perfectamente enterado de que el padre Hidalgo <em>\u201cse pasa<\/em>[ba] <em>la vida&#8230; en sus libros y en su m\u00fasica; y esto no como mero l\u00edrico, sino con instrucci\u00f3n y a fondo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Colateralmente, hay dos testimonios al menos, que nos indican que ya desde entonces (1801) ten\u00eda muy claramente definidos y reflexionados algunos conceptos que expuso a partir del 15 de septiembre de 1810. Uno de ellos menciona que Hidalgo hablaba \u201ccon demasiada libertad del gobierno\u201d, queriendo indicar con eso que emit\u00eda cr\u00edticas muy fuertes a los reyes y a sus dict\u00e1menes. Diciendo tambi\u00e9n que aprobaba \u201clas cosas [las tesis de los revolucionarios] franceses\u201d, que se lamentaba \u201cde la ignorancia en que estamos, de la superstici\u00f3n en la que vivimos, enga\u00f1ados por los que mandan [\u2026] y que est\u00e1 mejor el gobierno republicano que el gobierno mon\u00e1rquico\u201d, etc.<\/p>\n<p>Testimonios que nos sirven para corroborar que desde antes incluso a 1801, sus muchos estudios lo llevaron a chocar diametralmente con el supuesto \u201cderecho de los reyes\u201d tras manejar la tesis que si bien \u201ctodo el poder deviene de Dios, debe ejercerse en beneficio del pueblo\u201d, y no de un individuo o de un grupo determinados.<\/p>\n<p>Al final del proceso el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisici\u00f3n exoner\u00f3 al fil\u00f3sofo Hidalgo de los cargos de hereje y de las otras acusaciones que sus malquerientes lanzaron en su contra, pero s\u00ed recibi\u00f3 una amonestaci\u00f3n. Y sobre su comportamiento posterior, hubo algunos testigos que se\u00f1alaron que hab\u00eda cambiado para bien, y que en algunas circunstancias se comportaba incluso \u201ccon demasiado escr\u00fapulo\u201d.<\/p>\n<p>Revisando todos esos hechos, y las consecuencias que para su fama pudo tener, descubro que en la documentaci\u00f3n de 1810 y 1811 hay suficientes indicios que nos permiten saber que, cuando Hidalgo comenz\u00f3 a comentar (o a cartearse) con algunos de los curas del obispado de Michoac\u00e1n sobre la invasi\u00f3n napole\u00f3nica a Espa\u00f1a y lo que pod\u00eda ello implicar, algunos de los cl\u00e9rigos que lo conoc\u00edan, y hab\u00edan tomado como un mal antecedente suyo el juicio de 1801, se negaron a conversar con \u00e9l (o a no dejarse influir por sus argumentos), y que, cuando finalmente dio \u201cEl Grito\u201d, algunos lo vieran con indiferencia y otros se le opusieran con todas sus fuerzas, como fue el caso del padre Fel<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-20715 gallery-columns-3 gallery-size-medium'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20716'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"227\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-300x227.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20716\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-300x227.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-768x580.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1.jpg 874w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20716'>\n\t\t\t\tEl Tribunal de la Santa Inquisici\u00f3n tambi\u00e9n tuvo \u201ccomisarios\u201d en Colima, y muchas personas ten\u00edan temor de ser acusadas ante dicha instancia judicial.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20718'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"294\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-300x294.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20718\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-300x294.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3.jpg 348w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20718'>\n\t\t\t\tExisten bastantes referencias de que a la gente adinerada y al clero de Colima les gustaban los juegos prohibidos de naipes.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20719'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"184\" height=\"300\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-184x300.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20719\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-184x300.jpg 184w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 184px) 100vw, 184px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20719'>\n\t\t\t\tLa iglesia prohibi\u00f3 los juegos de naipes y otros juegos de azar porque, seg\u00fan dec\u00eda, \u201cles quitaban a los fieles tiempo para rezar\u201d y eran, en consecuencia \u201ccosas del diablo\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20720'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"192\" height=\"300\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-192x300.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20720\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-192x300.jpg 192w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2.jpg 576w\" sizes=\"(max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20720'>\n\t\t\t\t.- La noticia de que el padre Hidalgo hab\u00eda sido investigado por el Santo Oficio qued\u00f3 como un mal antecedente sobre su conducta.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p>ipe Gonz\u00e1lez de Islas, su sucesor en el cargo en la Villa de Colima.<\/p>\n<p><strong>EL PADRE OLIVA. \u2013<\/strong><\/p>\n<p>Por otra parte, sin embargo, as\u00ed como Hidalgo tuvo malquerientes entre sus propios colegas, tambi\u00e9n tuvo simpatizantes y admiradores, como lo fue un gran amigo suyo, casi de la misma edad, con el que convivi\u00f3 desde que ambos estuvieron en el mismo grupo de alumnos en el Colegio de San Nicol\u00e1s:<\/p>\n<p>Este otro cura colimote se llamaba Francisco Vicente Ram\u00edrez de Oliva y Z\u00fa\u00f1iga y Zamora, y que al igual que el Padre Islas, naci\u00f3 tambi\u00e9n en dicha villa en alg\u00fan d\u00eda de 1754, siendo por ello cosa de medio a\u00f1o menor que su colega Hidalgo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las indagaciones de Florentino V\u00e1zquez Lara, el ni\u00f1o Francisco Vicente tuvo varios otros hermanos, de los que al menos dos fueron tambi\u00e9n sacerdotes: Jos\u00e9 Ram\u00f3n, se llamaba el primero, nacido en 1852, y Cayetano se llamaba el menor, nacido posteriormente. Jos\u00e9 Ram\u00f3n fue ordenado en 1780; Francisco Vicente en 1781 y de Cayetano no se encontr\u00f3 la referencia, pero falleci\u00f3 m\u00e1s pronto que los otros dos.<\/p>\n<p>No sabemos cu\u00e1l haya sido el primer destino laboral que tuvo el padre Vicente Oliva (como se le dec\u00eda en corto), pero Roberto Urz\u00faa Orozco encontr\u00f3 en los libros de la Parroquia de Caxitl\u00e1n que luego se depositaron en el Archivo Parroquial de Tecom\u00e1n, un registro de 1782, firmado por el padre Oliva, y en el que con su pu\u00f1o y letra anot\u00f3 que \u201clos viejos principales\u201d del pueblo de \u201cSantiago Tecom\u00e1n\u201d hab\u00edan hecho algunos \u201crobos de ganado de la Cofrad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n\u201d, afectando con ello las \u201ccuentas del hospital\u201d de caridad que con ese mismo nombre exist\u00eda en el pueblo. Demostrando con ello que el padre Vicente se acababa de hacer cargo de dicha parroquia.<\/p>\n<p>No conozco muchos m\u00e1s datos que nos hablen de esa \u00e9poca del padre Oliva, pero el profesor Felipe Sevilla del R\u00edo, se encontr\u00f3 un curioso documento de \u201cprincipios del siglo XIX\u201d, por el que se puede inferir que dicho personaje ya estaba residiendo en Colima, y que lo hallaron jugando ciertas partidas de naipes que al parecer estaban entonces prohibidas. La referencia est\u00e1 en la p. 238 de su libro <em>\u201cProsas literarias e hist\u00f3ricas\u201d<\/em> y Sevilla la introduce diciendo que desde mucho tiempo atr\u00e1s: \u201cen las reuniones familiares nocturnas se jugaba con frecuencia la malilla de los granos, pintas, albures y treinta y uno. El juego invad\u00eda los hogares aristocr\u00e1ticos y decentes sin respetar ni los conventos. Especialmente los monjes juaninos cargaban tan arraigado vicio o diversi\u00f3n, que hasta [\u2026] priores del convento [\u2026] se vieron a punto de ser procesados por causa de ese defecto\u201d.<\/p>\n<p>\u201cIncluso no se jugaba limpio [\u2026] hac\u00edan trampas\u201d. Y en el tiempo que mencion\u00e9 al inicio del p\u00e1rrafo anterior, una noche, las autoridades de la Provincia de Colima, sorprendieron \u201ca los sacerdotes bachilleres Sandoval, Avalos, Ram\u00edrez de Oliva, Silva y al prior de San Juan de Dios\u201d, jugando naipes en \u201caltas horas de la noche\u201d, con los hijos y la esposa del Comandante de Milicias, don Francisco Palacios de Vilchis, y con los hijos de do\u00f1a Francisca P\u00e9rez de Ayala\u201d, abri\u00e9ndoseles proceso a todos por tan disipada conducta, imponi\u00e9ndoles una pena de destierro por 6 a\u00f1os. Misma que no prosper\u00f3 dados los ruegos, las s\u00faplicas y las influencias que toda esa gente \u201cde bien\u201d debi\u00f3 de haber puesto en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Y sobre este punto en particular, el profesor Sevilla a\u00f1ade que, contagiado por el mismo vicio, cuando don Miguel Hidalgo y Costilla fue p\u00e1rroco de Colima, tambi\u00e9n particip\u00f3 en esas reuniones como entusiasta jugador de naipes junto con el padre Ram\u00edrez de Oliva, quien precisamente fung\u00eda en esos meses como su capell\u00e1n mayor.<\/p>\n<p>Y si se menciona todo esto es porque, una vez iniciado el movimiento de la Independencia, el padre Oliva se convirti\u00f3 en un \u201cindependentista furioso\u201d, seg\u00fan la frase escrita por V\u00e1zquez Lara. Independentismo ideol\u00f3gico que no le impidi\u00f3 salir en ayuda de los 20 gachupines que, nada m\u00e1s por serlo, secuestraron los insurgentes que tomaron la Villa de Colima en noviembre de 1810.<\/p>\n<p>Pero no nos adelantemos y esperemos a que el desarrollo de nuestro tema nos vaya diciendo m\u00e1s. Continuar\u00e1.<\/p>\n<p>NOTA. Todos estos datos corresponden al Cap\u00edtulo 17 de <em>\u201cMitos, verdades e infundios de la Guerra de Independencia de M\u00e9xico\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada LA SANTA INQUISICI\u00d3N Y EL PAPEL QUE DESEMPE\u00d1\u00d3. \u2013 En el cap\u00edtulo anterior coment\u00e9 que en 1801 el padre Miguel Hidalgo y Costilla fue sido sometido a juicio por dicho tribunal, y que a su caso se le dio (como seguramente a muchos otros m\u00e1s) \u201calguna publicidad\u201d, puesto que \u00e9l era un cl\u00e9rigo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-20715","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20715"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20715"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20715\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}