{"id":20855,"date":"2022-02-09T11:51:33","date_gmt":"2022-02-09T17:51:33","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=20855"},"modified":"2022-02-09T11:51:33","modified_gmt":"2022-02-09T17:51:33","slug":"con-los-animos-caldeados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=20855","title":{"rendered":"CON LOS \u00c1NIMOS CALDEADOS"},"content":{"rendered":"<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p><strong>ARENGAS PATRI\u00d3TICAS. \u2013<\/strong><\/p>\n<p>Al iniciar, pues, el siglo XIX, la gente de Colima iluminaba sus noches con velas de cebo y cera o con ocotes; viv\u00eda siguiendo los ta\u00f1idos de las campanas de los templos; com\u00eda lo b\u00e1sico; trabajaba en lo elemental y habitaba en viviendas r\u00fasticas; desparramados muchos de ellos en ranchos, haciendas y trapiches.<\/p>\n<p>En ese contexto, un d\u00eda, como dije, de mediados de julio de 1808, empezaron a llegar tambi\u00e9n a ellos las noticias de que al otro lado del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, donde moraba su rey, el emperador franc\u00e9s hab\u00eda invadido a la otrora poderosa e invencible Espa\u00f1a, hab\u00eda humillado al monarca (su antiguo aliado), y hab\u00eda dado por c\u00e1rcel un castillo al muchacho que desde tiempo atr\u00e1s se perfilaba como \u201cel pr\u00edncipe heredero\u201d.<\/p>\n<p>Las noticias ordinarias sol\u00edan llegar por el Camino Real conforme a la velocidad del trote de las bestias que trajinaban por \u00e9l, pero a partir de entonces, y cada vez con mayor frecuencia, empezaron a llegar mediante mensajeros \u201cpropios\u201d que iban al galope cambiando de caballos en las postas del camino, provocando cierta desaz\u00f3n a nuestros antiguos paisanos, en la medida de que, seg\u00fan el decir de su obispo (el famoso \u201cObispo Caba\u00f1as\u201d), exist\u00eda la posibilidad de que la armada de Napole\u00f3n, incrementada con miles de soldados, pudiese venir tambi\u00e9n a invadir estas tierras.<\/p>\n<p>En Guadalajara, que ya desde entonces era la metr\u00f3poli m\u00e1s cercana e influyente en la vida de los habitantes de Colima: <strong>\u201cSe hablaba en todas partes, en la sacrist\u00eda, en la antesala de la Audiencia, en los corredores del episcopado, en la botica de Arespacochaga, [pero] siempre con cautela, con embozo, con miedo, de la revoluci\u00f3n, de la guerra de Espa\u00f1a, de la soberan\u00eda popular, de\u00a0 los derechos leg\u00edtimos del rey [&#8230;] de la independencia provisional del Reino\u201d,<\/strong> seg\u00fan lo logr\u00f3 advertir el historiador tapat\u00edo, Luis P\u00e9rez Verd\u00eda, cuando estaba investigando lo concerniente para escribir el Tomo II, de su \u201c<em>Historia Particular del Estado de Jalisco\u201d, <\/em>\u00a0publicada en 1910, con motivo del Primer Centenario del Inicio de la Guerra de Independencia.<\/p>\n<p>As\u00ed que, si eso es lo que suced\u00eda en la capital regional, no es il\u00f3gico deducir que lo mismo pasaba, proporcionalmente hablando, en Zacatecas, Aguascalientes, San Juan de los Lagos, Arandas, Tepatitl\u00e1n, Zapotl\u00e1n, Colima y los dem\u00e1s pueblos de la Nueva Galicia. Y que tales temas eran motivo de conversaci\u00f3n entre sus habitantes, pero con mayor \u00e9nfasis, entre los criollos y los espa\u00f1oles que resid\u00edan en ellos.<\/p>\n<p>Complementando esos datos, a finales de septiembre, o a principios de octubre de 1808, se expandi\u00f3 tambi\u00e9n la noticia de que (como se advirti\u00f3 en el Cap\u00edtulo 10), la Regencia hab\u00eda destituido, de manera totalmente ilegal, al virrey Iturrigaray y hab\u00eda tomado presos al s\u00edndico y a los regidores del Ayuntamiento de la ciudad de M\u00e9xico, favoreciendo con eso que \u201clos habitantes m\u00e1s o menos enterados de la capital y las principales ciudades novohispanas vieran con esc\u00e1ndalo\u201d tama\u00f1as arbitrariedades, y que, como tambi\u00e9n lo escribi\u00f3 P\u00e9rez Verd\u00eda, \u00a0sus \u201cpasiones adormecidas o mejor dicho, reprimidas por la tiran\u00eda\u201d, entraran \u201cen efervescencia\u201d,\u00a0 al constatar que aquel organismo, integrado por puros gachupines, se estaba mostrando intolerante para el ejercicio pol\u00edtico de los nacidos en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Las reacciones, pues, eran, como siempre, tanto a favor como en contra de lo acontecido. Pero hablando (y actuando) como un patriota netamente espa\u00f1ol, el Obispo Caba\u00f1as se dedic\u00f3 de inmediato a promover las ya mencionadas colectas en toda su di\u00f3cesis, para contribuir desde su radio de acci\u00f3n al sostenimiento econ\u00f3mico de las juntas de gobierno formadas en Espa\u00f1a, y que entre sus prop\u00f3sitos ten\u00edan el de financiar a los guerrilleros que les hac\u00edan la vida dif\u00edcil a los invasores franceses.<\/p>\n<p>Pero para poder cumplir sus deseos, el obispo ten\u00eda que convencer primero a los miembros de su clero, y a ello se dedic\u00f3 con gran entusiasmo, areng\u00e1ndolos mediante encendidas proclamas que, institucionalmente hablando, en la Iglesia Cat\u00f3lica se conocen como \u201cCartas Pastorales\u201d.<\/p>\n<p>EL RESULTADO DE LAS COLECTAS. \u2013<\/p>\n<p>No conozco (ya lo dije antes) ninguna misiva de respuesta de los curas de Colima a las primeras cartas pastorales del se\u00f1or Caba\u00f1as, pero Jaime Olveda, gran investigador tapat\u00edo, contempor\u00e1neo nuestro, recopil\u00f3 varias de otros cl\u00e9rigos del obispado, que nos dan elementos para entrever cu\u00e1les eran, poco m\u00e1s o menos, los sentires de aquellas gentes.<\/p>\n<p>Dichas cartas aparecen en el libro <em>\u201cDocumentos sobre la Insurgencia. Di\u00f3cesis de Guadalajara\u201d<\/em>, publicado en el 2009. He aqu\u00ed la sustancia de algunas de ellas:<\/p>\n<p>De Aguascalientes: \u201cIlustr\u00edsimo se\u00f1or doctor don Juan Ruiz de Caba\u00f1as: Luego de que vi [su carta del \u2026] 28 de octubre pasado, la hice leer en p\u00fablica comunidad [\u2026] y todos los padres, con gran celo, se prestaron a ejecutar las \u00f3rdenes de vuestra se\u00f1or\u00eda ilustr\u00edsima y [\u2026] unidos con este venerable clero, nos alternaremos en la puerta de la iglesia\u201d para \u201cdemandar a nuestros fieles el socorro que tanto necesita nuestra ces\u00e1rea majestad, el se\u00f1or Fernando VII, y con su resultado dar\u00e9 cuenta a vuestra se\u00f1or\u00eda ilustr\u00edsima\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn lo pronto dar\u00e1 este convento veinte pesos, el comendador cinco, fray Jos\u00e9 Mart\u00ednez dos, fray Francisco Barbosa otros dos\u2026 En total 35, que entregar\u00e9 al se\u00f1or cura de este partido el 1 de diciembre que entra [\u2026] Dios guarde a vuestra se\u00f1or\u00eda [\u2026] Fray Manuel de Santiago. Convento de La Merced, de Aguascalientes, noviembre 12 de 1808\u201d.<\/p>\n<p>De Guadalupe, Zacatecas: \u201cMuy venerado se\u00f1or [\u2026] Con el aprecio que debo a la grata [ep\u00edstola] de vuestra se\u00f1or\u00eda [\u2026] del 28 de octubre pasado y a la carta [pastoral] que la acompa\u00f1a [\u2026] <strong>he confirmado [\u2026] que no respiran otra cosa que un fervoroso celo por nuestra sagrada religi\u00f3n, patria y soberano<\/strong>. [Que son los] mismos sentimientos que animan mi esp\u00edritu y el de todos los individuos de esta comunidad y para dar con obras [\u2026] el deseo de subvenir de alg\u00fan modo las necesidades de nuestra desgraciada pen\u00ednsula\u201d [\u2026] Fray Francisco Puelles. Colegio de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe de Zacatecas, 15 de noviembre de 1808\u201d.<\/p>\n<p>Otra de Aguascalientes, muy efusiva y reveladora: \u201cSe\u00f1or: Recib\u00ed la [carta] que su ilustr\u00edsima dirige con fecha 28 de octubre, en que me manifiesta sus caritativos designios para el socorro de nuestros valerosos hermanos que con tanta gloria y trabajo pelean y defienden la religi\u00f3n y la patria\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cNo puede haber causa ni m\u00e1s justa ni m\u00e1s santa que combatir hasta el \u00faltimo aliento contra los esfuerzos de los imp\u00edos, por conservar nuestras costumbres, leyes, patria y libertad<\/strong>, y, sobre todo, el precioso dep\u00f3sito de la fe que recibimos de nuestros padres\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsto hacen nuestros hermanos en Espa\u00f1a y <strong>vuestra se\u00f1or\u00eda nos hace ver que siendo una misma causa y com\u00fan el inter\u00e9s, deben ser iguales los esfuerzos, combatiendo nosotros tambi\u00e9n con el enemigo,<\/strong> cuando llegue el caso, y entretanto contribuyendo liberalmente con el socorro y [la] limosna a favor de los que tan gloriosamente la ejecutan, pues <strong>as\u00ed pelearemos con sus brazos y tendremos parte en sus glorias\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>[\u2026] Por nuestra parte puede vuestra se\u00f1or\u00eda ilustr\u00edsima tener la dulce complacencia de que estamos animados por los mismos sentimientos [y para demostrarlo hemos cooperado hasta completar] por todo cien pesos [\u2026]<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto a la demanda para recibir limosna de los fieles, [su carta] se pondr\u00e1 en la puerta de la iglesia como vuestra se\u00f1or\u00eda ordena [\u2026] Por lo dem\u00e1s, se\u00f1or, nosotros no s\u00f3lo animaremos a los fieles con discursos para tan santa obra, sino que <strong>estamos puestos a sacrificar a nuestras personas y precederlos con el ejemplo en todo lo que sea necesario\u201d <\/strong>[\u2026] Fray Francisco Alc\u00e1zar, Guardi\u00e1n del Convento de Aguascalientes, noviembre 19 de 1808\u201d.<\/p>\n<p>De Guadalajara: \u201cEl d\u00eda de ayer se ley\u00f3 en esta iglesia, y al instante se puso en la puerta [\u2026] la pastoral del 28 de octubre [\u2026] exhortando a los fieles que contribuyan con todo lo que puedan\u201d. Fray Jos\u00e9 Salas, templo de San Juan de Dios. Guadalajara, noviembre 28\u201d.<\/p>\n<p>De Zapopan: \u201cLa peor que villana, soez, escandalosa y temeraria conducta del emperador de los franceses [\u2026] no tiene ejemplar [ni antecedente alguno en la historia\u2026] La limosna que logramos juntar en el curato de Zapopan: 75 pesos 5 reales\u201d. Gregorio Alonso y Valle. Cura p\u00e1rroco de Zapopan, enero 11 de 1809\u201d.<\/p>\n<p>El cura de Zacoalco manifiesta haber copiado en \u201cel Libro de Gobierno\u201d de su parroquia \u201cla pastoral de vuestra se\u00f1or\u00eda del nueve de septiembre\u201d de 1809, y haberla transmitido a la parroquia siguiente, sobre el Camino Real de Colima. Y agrega: \u201cSu lectura [me renov\u00f3] la funesta imagen de los l\u00fagubres acontecimientos\u201d ocurridos en Espa\u00f1a desde el a\u00f1o anterior \u201cy a\u00fan no se secan las compasivas l\u00e1grimas\u201d que corrieron por sus mejillas cuando se enter\u00f3 \u201cde la cat\u00e1strofe sin ejemplo\u201d que estaba todav\u00eda padeciendo \u201cla antigua Espa\u00f1a\u201d. Por lo que, temiendo incluso que la amenaza de la invasi\u00f3n llegara \u201ca estos dominios\u201d, \u00e9l se \u201challaba inflamado por el ardiente deseo\u201d de <strong>\u201cservir en circunstancias tan cr\u00edticas a la religi\u00f3n, al rey y a la patria\u201d<\/strong>, procediendo \u201cde inmediato a reanimar a mis feligreses para que a m\u00e1s de las incesantes s\u00faplicas al Dios de los ej\u00e9rcitos [\u2026] se esforzasen a las contribuciones que nuestra se\u00f1or\u00eda nos insinuaba\u201d. Etc. Aportando en total (por ser tan chiquito el pueblo, la casi incre\u00edble cantidad) de \u201c400 pesos m\u00e1s un real y medio\u201d. Y ofreciendo seguir contribuyendo \u201cmensualmente con veinte pesos [\u2026] hasta la fecha en que tengamos noticia de la restituci\u00f3n de nuestro augusto soberano\u201d. Y firma \u201cFray Felipe S\u00e1nchez, Zacoalco, 30 de octubre de 1809\u201d.<\/p>\n<p>Hay varias otras cartas m\u00e1s como \u00e9sas y otras (poquitas) que nos refieren que ciertos curatos, algunos conventos y monasterios no dieron nada o muy poco, por ser demasiado pobres. Pero como quiera que fuesen, las que he resumido nos sirven para comprobar que la iglesia estaba <strong>desde 1808 arengando a sus fieles a ser patriotas y a defender \u201cla santa causa\u201d que en ese particular\u00edsimo caso refrendaba el apoyo al rey, a la religi\u00f3n y a la patria<\/strong>. Triada de est\u00edmulos que para much\u00edsimos de los habitantes de la Nueva Espa\u00f1a se convirti\u00f3 en un motivo suficiente por el que, llegado el caso, estar\u00edan dispuestos a arriesgar sus vidas.<\/p>\n<p>Por otra parte, gracias a la farragosa carta que el muy aguerrido prelado tapat\u00edo envi\u00f3 el d\u00eda 6 de septiembre de 1808 a don Mart\u00edn Garay, presidente de la Suprema Junta de Sevilla, nos enteramos de que los resultados de la primera gran colecta que promovi\u00f3 en su enorme obispado fueron m\u00e1s que satisfactorios, puesto que logr\u00f3 reunir sesenta mil pesos, que en aquel tiempo eran un gran capital, que hoy se traducir\u00eda en millones.<\/p>\n<p>LOS REBOTES DE LAS PREDICACIONES. \u2013<\/p>\n<p>En el vecino obispado de Michoac\u00e1n, la sede episcopal estaba vacante, puesto que habiendo muerto fray Antonio de San Miguel en 1805, en 1808 a\u00fan no hab\u00eda sido nombrado su sustituto, y tal vez por eso no hay cartas como las que dict\u00f3 o redact\u00f3 Caba\u00f1as. Pero las parroquias michoacanas no estaban carentes de noticia, puesto que a ellas llegaban tambi\u00e9n los exhortos que desde \u201cla muy noble ciudad de M\u00e9xico\u201d empez\u00f3 a enviar el arzobispo Francisco Javier de Lizana y Beaumont, quien\u00a0 en la primavera de 1809 asumi\u00f3 tambi\u00e9n la funci\u00f3n de virrey. Exhortos que, en esencia, eran muy similares a los que en la Nueva Galicia estuvo predicando y enviando el Obispo Caba\u00f1as.<\/p>\n<p>En cuanto corresponde a la participaci\u00f3n de las autoridades civiles de Guadalajara y su territorio, cabe mencionar que, vinculadas con las eclesi\u00e1sticas, tambi\u00e9n hicieron su parte:<\/p>\n<p>En aquel entonces el Intendente de Guadalajara (equivalente a un gobernador de ahora) era un espa\u00f1ol que se llamaba Roque Abarca, y que desde 1805 ostentaba tambi\u00e9n el cargo de Capit\u00e1n General de Nueva Galicia.<\/p>\n<p>De conformidad con las referencias que aparecen en las p\u00e1ginas 668 y siguientes del Tomo III, de la <em>Colecci\u00f3n de Documentos de Hern\u00e1ndez D\u00e1valos<\/em>\u201d, fue \u00e9l mismo quien, el d\u00eda 8 de julio de 1808, \u201crecibi\u00f3 [\u2026] los reales decretos del 19 de marzo [\u2026] expedidos por el Se\u00f1or Don Carlos IV, en los que consta que, hall\u00e1ndose Su Majestad en Madrid, abdic\u00f3 la Corona en su leg\u00edtimo heredero\u201d, etc. Y, quien, al enterarse de que, \u201cel p\u00e9rfido Napole\u00f3n\u201d, hab\u00eda hecho todo lo dem\u00e1s que aqu\u00ed ya hemos descrito y comentado, el d\u00eda 23 de julio reuni\u00f3 a los dem\u00e1s miembros del Ayuntamiento tapat\u00edo para que, en \u201cla Sala Capitular\u201d pudiesen \u00e9l y ellos, \u201cconferenciar sobre tan inauditos acontecimientos\u201d.<\/p>\n<p>En dicha junta, Abarca hizo referencia al contenido de la \u201cGazeta\u201d (sic) que se circul\u00f3 en M\u00e9xico el d\u00eda 16, cuyo contenido corroboraba las \u201cabdicaciones de Bayona\u201d y la prisi\u00f3n de Fernando VII. Por lo que esa ma\u00f1ana el Ayuntamiento de Guadalajara tom\u00f3 dos resoluciones: la <strong>de jurar \u201cno reconocer otro rey que el perseguido Fernando, y declarar la guerra a todos sus enemigos\u201d,<\/strong> y la de solicitarle al virrey Iturrigaray las instrucciones correspondientes para actuar en consecuencia.<\/p>\n<p>De todo esto se turn\u00f3 informaci\u00f3n a las cabeceras de los 26 partidos que integraban el gobierno de la intendencia, complementando as\u00ed la informaci\u00f3n que, mediante cartas, el obispo Caba\u00f1as hab\u00eda estado enviando a todos los curatos de su di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Las comunicaciones en ese tiempo eran muy lentas y no hubo pronto intercambio entre la oficina del virrey y la del intendente de Guadalajara, por lo que el 27 de julio inmediato, Abarca y el se\u00f1or Obispo Caba\u00f1as, puestos de acuerdo, convocaron a una nueva \u201cReuni\u00f3n General\u201d en la que participar\u00edan todas \u201clas autoridades eclesi\u00e1sticas y seculares (o civiles)\u201d, en un lugar muy amplio, en el que le dar\u00edan \u201cfranca entrada al pueblo para que presenciase el acto\u201d.<\/p>\n<p>Los comisionados por ambas instancias hicieron un resumen de lo que hasta esa misma fecha se sab\u00eda de lo que ocurr\u00eda en Espa\u00f1a, y el resultado de esta otra reuni\u00f3n fue que \u201cel p\u00fablico\u201d empez\u00f3 a solicitar \u201cque se le armase\u201d. Por lo que fue \u201cnecesario contener su fiel ardor\u201d, explic\u00e1ndoles que no estaban \u201cpr\u00f3ximamente amenazados por los enemigos\u201d y que el propio intendente \u201cno ten\u00eda facultades para levantar tropas sin orden del virrey\u201d.<\/p>\n<p>Pero lo cierto fue que las noticias cundieron, y que, a partir de entonces, una gran parte de los habitantes de todos los pueblos de la Nueva Galicia se pusieron, como quien dice, en pie de guerra en contra de Napole\u00f3n, mientras que, por otro lado, algunos criollos que desde mucho antes se resent\u00edan de los dict\u00e1menes del gobierno mon\u00e1rquico absolutista, empezaron a ver tambi\u00e9n lo que ellos podr\u00edan hacer para liberarse de tan humillante y pesada tutela. Continuar\u00e1.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-20855 gallery-columns-3 gallery-size-medium'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20857'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"225\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-1-300x225.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20857\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/2-1.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20857'>\n\t\t\t\t.- Las noticias viajaban usualmente al ritmo de las recuas y las diligencias del Camino Real, pero a partir de entonces lo hicieron en veloces caballos. Trozo del camino junto al Puente de Calder\u00f3n.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20858'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"171\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-1-300x171.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20858\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-1-300x171.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-1-768x438.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/3-1.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20858'>\n\t\t\t\t.- Fray Felipe S\u00e1nchez, cura del peque\u00f1o pueblo de Zacoalco recolect\u00f3 una gran cantidad de dinero para apoyar a los espa\u00f1oles que combat\u00edan a la gente de Napole\u00f3n.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20856'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"254\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-1-300x254.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20856\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-1-300x254.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-1-400x340.jpg 400w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1-1.jpg 568w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20856'>\n\t\t\t\tEntre el 7 y el 8 de julio de 1808 llegaron a Guadalajara las primeras noticias de las acciones que Napole\u00f3n hab\u00eda ejercido para destronar al rey y al pr\u00edncipe de Espa\u00f1a.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=20859'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"191\" height=\"300\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-1-191x300.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-20859\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-1-191x300.jpg 191w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/4-1.jpg 306w\" sizes=\"(max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-20859'>\n\t\t\t\tEn el obispado de Michoac\u00e1n estaba la \u201csede vacante\u201d, tras de la muerte del muy afamado obispo, fray Antonio de San Miguel.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada ARENGAS PATRI\u00d3TICAS. \u2013 Al iniciar, pues, el siglo XIX, la gente de Colima iluminaba sus noches con velas de cebo y cera o con ocotes; viv\u00eda siguiendo los ta\u00f1idos de las campanas de los templos; com\u00eda lo b\u00e1sico; trabajaba en lo elemental y habitaba en viviendas r\u00fasticas; desparramados muchos de ellos en ranchos,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-20855","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20855"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20855"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20855\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}