{"id":21578,"date":"2022-03-22T22:46:04","date_gmt":"2022-03-23T04:46:04","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=21578"},"modified":"2022-03-22T22:47:01","modified_gmt":"2022-03-23T04:47:01","slug":"vientos-de-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=21578","title":{"rendered":"VIENTOS DE GUERRA"},"content":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p>UN TESTIGO DE PRIMERA FILA. \u2013<\/p>\n<p>En el Cap\u00edtulo 18 cit\u00e9 de manera breve el Tomo II de la <em>\u201cHistoria Particular del Estado de Jalisco\u2019, <\/em>escrita y publicada por don Luis P\u00e9rez Verd\u00eda en 1910, con motivo del Primer Centenario del Inicio de la Guerra de Independencia. Pero no mencion\u00e9 que su autor fue uno de los m\u00e1s cultos y brillantes historiadores y jurisconsultos tapat\u00edos de finales del siglo XIX, ni que naci\u00f3 en abril de 1857, cuando s\u00f3lo hab\u00edan transcurrido 46 a\u00f1os de iniciada la Guerra e Independencia y 35 de haber sido concluida.<\/p>\n<p>De manera complementaria hoy debo advertir que cuando \u00e9l escribi\u00f3 la nota preliminar a ese segundo tomo, no s\u00f3lo mencion\u00f3 a los primeros historiadores del siglo XIX que enfocaron su estudio en el an\u00e1lisis de dicho episodio en nuestro pa\u00eds, sino que describi\u00f3 sus obras, habl\u00f3 de sus caracter\u00edsticas, mencion\u00f3 sus aciertos y sus equivocaciones, y se atrevi\u00f3 a decir que \u201csobre la relaci\u00f3n particular de ese periodo en Jalisco [\u2026] nadie se ocup\u00f3 de hacerla\u201d. Por lo que, habiendo descubierto tal vac\u00edo en la historia local, en 1876 \u00e9l se decidi\u00f3 a escribir sus primeros <em>\u201cApuntes sobre la Guerra de Independencia en Jalisco\u201d. <\/em>Libro al que a principios de 1908 calific\u00f3 de primerizo, incompleto y con algunos errores. Apreciaci\u00f3n que lo llev\u00f3 entonces a escribir una versi\u00f3n m\u00e1s anal\u00edtica y detallada de los hechos que rese\u00f1\u00f3 inicialmente.<\/p>\n<p>P\u00e9rez Verd\u00eda estuvo dos a\u00f1os en el Seminario Conciliar de Guadalajara pero lo dej\u00f3 para estudiar Derecho y, en la \u00e9poca en que inici\u00f3 la reescritura del libro en comento, ya hab\u00eda realizado una espectacular trayectoria como maestro de Historia, catedr\u00e1tico en varias materias de su especialidad, autor de m\u00e1s de diez libros, diputado local y federal y precandidato incluso a la gubernatura de Jalisco, por lo que, no teniendo necesidad de cobrar un sueldo y estando pr\u00f3xima la conmemoraci\u00f3n del Primer Centenario de la Independencia, se dedic\u00f3 a trabajar de tiempo completo en la investigaci\u00f3n y la redacci\u00f3n de ese nuevo texto, que no s\u00f3lo abarc\u00f3 el periodo de la Independencia, sino desde la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, y se public\u00f3 en tres tomos con el t\u00edtulo: <em>\u201cHistoria Particular de Jalisco\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Salt\u00e1ndonos lo que corresponde al primer tomo, dir\u00e9 que es en el segundo donde aparecen los muchos datos relativos a la Independencia en Jalisco junto con una se\u00f1al de humildad intelectual, puesto que -dice- la mayor\u00eda se los brind\u00f3 su t\u00edo Jos\u00e9 Luis Verd\u00eda, De\u00e1n de la Catedral de Guadalajara, hombre \u201camant\u00edsimo de los estudios hist\u00f3ricos, dotado de una gran capacidad intelectual, un recto juicio y de una memoria verdaderamente fabulosa\u201d, que fue como su segundo padre. Un individuo que, habiendo nacido en Guadalajara en 1798, no s\u00f3lo fue testigo de los acontecimientos que dicha guerra produjo en la ciudad y sus alrededores, sino que, m\u00e1s tarde, cuando ya era un cl\u00e9rigo adulto y con inicial renombre, \u201cconoci\u00f3 al Cura Mercado, trat\u00f3 a don Jos\u00e9 de la Cruz, que com\u00eda frecuentemente en su casa; al Gral. [Pedro Celestino] Negrete; al Ilustr\u00edsimo Se\u00f1or [Obispo Juan Ruiz de] Caba\u00f1as, de quien recibi\u00f3 las \u00f3rdenes sagradas\u201d, as\u00ed como a otros individuos que participaron en ambos bandos de la contienda, como \u201cGordiano Guzm\u00e1n; el Gral. [Nicol\u00e1s] Bravo; Prisciliano S\u00e1nchez y varios de los primeros gobernadores de Jalisco\u201d.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n oral ha sido siempre una buena fuente auxiliar de la historia, y las se\u00f1ales biogr\u00e1ficas que don Luis nos da sobre la personalidad de su t\u00edo nos dicen que en este caso el historiador cont\u00f3 con el invaluable apoyo de una persona que \u201cpresenci\u00f3 los principales acontecimientos del siglo y tuvo conocimiento exacto de cuanto fue notable\u201d. Lo que equivale a decir un testigo de primera fila.<\/p>\n<p>GUADALAJARA Y COLIMA EN LOS ALBORES DEL SIGLO XIX. \u2013<\/p>\n<p>Gracias, pues, a los detalles que consigui\u00f3 de primera mano, P\u00e9rez Verd\u00eda obtuvo una especie de \u201cretrato hablado\u201d la ciudad de Guadalajara a principios del siglo XIX, y nos hizo saber que por aquellos a\u00f1os ten\u00eda alrededor de 35 mil habitantes; que las clases sociales en ella estaban tan divididas como en el resto de la Nueva Espa\u00f1a, y que, por ejemplo, los miembros de \u201cla clase media, que era la m\u00e1s numerosa [y\u2026 la de mejores costumbres, la m\u00e1s sociable, laboriosa y alegre], no ten\u00edan abiertas las puertas para entrar a la administraci\u00f3n [p\u00fablica] ni para ascender en la escala social\u201d. Por lo que \u201csus necesidades eran exiguas\u201d a causa de no poder m\u00e1s.<\/p>\n<p>Todo eso mientras que \u201cla clase rica [en su mayor\u00eda integrada por peninsulares o criollos de la primera generaci\u00f3n] viv\u00eda en grande aislamiento, porque s\u00f3lo se trataba con sus iguales; imitaba las costumbres espa\u00f1olas y era muy ignorante y altiva, aunque gustaba de socorrer a los menesterosos\u201d. Clase social, esta \u00faltima, en la que por lo regular se hallaba la poblaci\u00f3n india, pobre, supersticiosa y sometida, y para la que los sacerdotes eran seres superiores y los agentes del rey eran autoridades infalibles.<\/p>\n<p>En ese abigarrado contexto -agreg\u00f3 don Luis- \u201clos espa\u00f1oles ricos se apegaban a las instituciones coloniales que les garantizaban los monopolios, los privilegios y la m\u00e1s irritante supremac\u00eda; los criollos y los indios se ve\u00edan alejados de los puestos p\u00fablicos, oprimidos y vejados manten\u00edan un odio latente contra aquellos que los dominaban y se enriquec\u00edan a costa de su trabajo y sus leg\u00edtimos derechos\u201d, propici\u00e1ndose un antagonismo l\u00f3gico \u201cque se desarroll\u00f3 violentamente en los \u00faltimos quince a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Y por lo que corresponde a la Villa de Colima y sus pueblos y ranchos (de cuya descripci\u00f3n ya me ocup\u00e9 con alg\u00fan detalle en el Cap\u00edtulo 11), ni la vida ni las condiciones sociales era muy diferentes, salvo, quiz\u00e1, por el hecho de que, siendo el medio natural tan pr\u00f3digo, no \u201casomaba el hambre\u201d ni en el rostro de los m\u00e1s pobres. Condici\u00f3n que no imped\u00eda, sin embargo, que tambi\u00e9n se hiciera presente un antagonismo similar al que mencion\u00f3 el historiador tapat\u00edo, puesto que segu\u00edan existiendo esclavos, y los indios continuaban siendo mano de obra barata para los espa\u00f1oles que pose\u00edan las mejores tierras, la mayor\u00eda de las plantaciones, los ranchos ganaderos y hasta las salinas que otrora hab\u00edan sido propiedad exclusiva de los indios.<\/p>\n<p>Por otra parte, y hablando ya de lo referente a las enemistades que durante 1808 y 1809 se hicieron cada vez m\u00e1s evidentes entre los integrantes del partido espa\u00f1ol absolutista y el partido criollo, deseoso de que se les tomaran en cuenta, el t\u00edo can\u00f3nigo le hizo saber al sobrino historiador que, \u00a0en Guadalajara: \u201cSe hablaba en todas partes, en la sacrist\u00eda, en la antesala de la Audiencia, en los corredores del episcopado, en la botica de Arespacochaga, [pero] siempre con cautela, con embozo, con miedo, de la revoluci\u00f3n, de la guerra de Espa\u00f1a, de la soberan\u00eda popular, de\u00a0 los derechos leg\u00edtimos del rey [&#8230;] de la independencia provisional del Reino\u2019 y, seg\u00fan algunos de los documentos que coleccion\u00f3 don Juan Evaristo Hern\u00e1ndez y D\u00e1valos, sabemos que todo eso tambi\u00e9n no s\u00f3lo ocurr\u00eda en la capital regional, sino en Zacatecas, Aguascalientes, San Juan de los Lagos, Arandas, Tepatitl\u00e1n, Zapotl\u00e1n, Colima y todos los dem\u00e1s pueblos de la Nueva Galicia.<\/p>\n<p>Pero, pese a todo lo dicho, debo a\u00f1adir que, tal vez por haberse concentrado en el an\u00e1lisis de lo que sucedi\u00f3 en su querida ciudad, P\u00e9rez Verd\u00eda no hizo ninguna menci\u00f3n de la \u201cconjura\u201d o Conspiraci\u00f3n de Valladolid y sus antecedentes y consecuencias, aunque, por otra parte, parece haber llegado a la misma conclusi\u00f3n que aqu\u00e9llos, ya que desde su perspectiva se\u00f1al\u00f3 que \u201clos acontecimientos ocurridos en 1808 vinieron a poner en efervescencia a la Nueva Galicia\u201d. Donde \u201clo mismo que en todo el Virreinato, esas pasiones adormecidas o, mejor dicho, reprimidas por la tiran\u00eda que no toleraba el ejercicio de ning\u00fan derecho pol\u00edtico\u201d, se manifestaron ya sin rubor, pero con algo de miedo. Precisando tambi\u00e9n que \u201cla disgregaci\u00f3n social\u201d a que hab\u00eda hecho referencia, se evidenci\u00f3 con mayor fuerza en Guadalajara a partir de que lleg\u00f3 ah\u00ed la noticia de que \u201cunos cuantos mercachifles espa\u00f1oles lograron en un instante deponer al virrey\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPugna imprudente\u201d -acot\u00f3- que sirvi\u00f3 para \u201ciniciar a los criollos en las conspiraciones; para ense\u00f1arles el camino de la revoluci\u00f3n; para mostrarles, en fin, la debilidad de las autoridades\u201d.<\/p>\n<p>LOS PAPELES DE DON JOS\u00c9 MAR\u00cdA. \u2013<\/p>\n<p>Contempor\u00e1neo de don Luis P\u00e9rez; con similares inquietudes respecto a cuanto habr\u00eda podido suceder en su tierra durante los \u00e1lgidos a\u00f1os que estamos revisando, aunque con menor capacidad y una formaci\u00f3n m\u00e1s limitada, radicaba en Colima don Jos\u00e9 Mar\u00eda Rodr\u00edguez Castellanos. Un individuo amante del conocimiento del que, sin embargo, aun cuando me he puesto a indagar sobre su origen, ignoro d\u00f3nde y cu\u00e1ndo naci\u00f3, pero s\u00ed s\u00e9 que en 1910 era el director o encargado del Archivo Municipal de Colima.<\/p>\n<p>Y si lo menciono es porque hay suficientes indicios que nos hacen creer que dedic\u00f3 un buen rato de su vida a buscar cuanto documento pudiese existir en ese acervo, relacionado con el tema de nuestro estudio.<\/p>\n<p>Por otra parte, tras de haber le\u00eddo ya varias veces la introducci\u00f3n de la \u00fanica obra que le conozco, lo percibo como un ciudadano imbuido por un \u201calto sentido patri\u00f3tico\u201d, de tono m\u00e1s bien rom\u00e1ntico, como sol\u00edan ser algunos de los poetas mexicanos de finales del siglo XIX.<\/p>\n<p>Pero, independientemente de c\u00f3mo haya sido el se\u00f1or Rodr\u00edguez, todo parece indicar que, como resultado de aquel singular esfuerzo, el 16 de septiembre de 1910 don Jos\u00e9 Mar\u00eda puso el punto final de la nota introductoria de un libro al que titul\u00f3 <em>\u201cColima y la Guerra de Independencia, 1810 \u2013 1821\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Libro que no sabemos por qu\u00e9 no lo pudo publicar ese a\u00f1o, ni por qu\u00e9 s\u00f3lo pudo imprimir unos cuantos ejemplares ya entrado 1911. Pero al haber alcanzado tan corto tiraje su libro no tuvo difusi\u00f3n suficiente y su contenido tampoco lleg\u00f3 al conocimiento del p\u00fablico lector de aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con esto \u00faltimo tengo la hip\u00f3tesis de que como en 1911 el estado de Colima se vio tambi\u00e9n inmerso en la convulsi\u00f3n pol\u00edtico-militar que deriv\u00f3 de las elecciones ama\u00f1adas de 1910, y hubo dos cambios de gobierno estatal en mayo y en julio de ese mismo a\u00f1o, las autoridades locales no tuvieron ni tiempo, ni ganas, ni recursos para enviar a la imprenta el libro de don Jos\u00e9 Mar\u00eda, y \u00e9ste tuvo que contentarse con mandar imprimir unos cuantos ejemplares, y la mayor\u00eda de los colimotes que vivieron en aquellos d\u00edas ni siquiera se enteraron de su existencia.<\/p>\n<p>Como derivaci\u00f3n de ello afirmo que <strong>si nuestros abuelos hubiesen podido conocer ese libro, se habr\u00edan enterado de que tambi\u00e9n en Colima hubo mucha gente que se involucr\u00f3 en los dos bandos que pelearon durante las luchas por la independencia<\/strong>, pero como fueron muy reducido el n\u00famero de los que se imprimieron, y las noticias que produc\u00edan los revolucionarios y los federales eran inmediatas y m\u00e1s fuertes, no hubo muchos paisanos que tuvieran inter\u00e9s por saber lo que hab\u00eda ocurrido cosa de cien a\u00f1os atr\u00e1s, y en la mente de todos ellos se afianz\u00f3 la idea de que, exceptuando unos cuantos zafarranchos y peque\u00f1os combates acaecidos al principio de aquella gesta, en Colima no hab\u00eda ocurrido gran cosa durante la Guerra de Independencia. Pero \u00bfrealmente fue as\u00ed?<\/p>\n<p>Una prueba de que dicha idea se convirti\u00f3 en una convicci\u00f3n equ\u00edvoca que compartieron nuestros abuelos, se puede percibir en las <em>\u201cAdvertencias Preliminares\u201d<\/em> que en 1923 redact\u00f3 el doctor Miguel Galindo Velasco, para presentar el primer tomo de sus <em>\u201cApuntes para la historia de Colima\u201d. <\/em>Texto en el que aun siendo \u00e9l uno de los hombres m\u00e1s bien informados del acontecer local, anot\u00f3 que, as\u00ed como no hubo aqu\u00ed -desde su perspectiva- grandes acontecimientos que referir durante la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, todo lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s, no fue<em> \u201c<\/em><strong>otra cosa [m\u00e1s] que el eco de las estruendosas cat\u00e1strofes verificadas en la Mesa Central\u201d. <\/strong>Siendo que Colima fue un foco importante de la insurrecci\u00f3n y escenario de varias interesante batallas.<\/p>\n<p>VIENTOS DE GUERRA. \u2013<\/p>\n<p>El libro de don Jos\u00e9 Mar\u00eda nos represent\u00f3, sin embargo, un escollo hist\u00f3rico dif\u00edcil de superar, deshacer y entender, porque el documento con que inici\u00f3 su colecci\u00f3n aparece fechado el 19 de septiembre de 1810 en Guadalajara y lleva, por parte de su descubridor un encabezado que dice: <em>\u201cPrimeras providencias del Gobernador de Guadalajara contra el movimiento de la insurrecci\u00f3n iniciada por el inmortal Cura de Dolores, Bachiller don Miguel Hidalgo y Costilla\u201d.<\/em><\/p>\n<p>A primera vista tanto el fechamiento como el encabezado no parecen tener nada irregular, pero si recordamos que el famoso \u201cGrito\u201d se llev\u00f3 a cabo ya casi para iniciar la primera misa del domingo 16 de septiembre, y que por entonces no hab\u00eda tel\u00e9fonos, ni tel\u00e9grafos, sino correos a caballo que iban por los caminos reales, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda haber sido posible que don Roque Abarca, Intendente y no Gobernador de Guadalajara, se hubiese enterado tan pronto, y hubiera decidido enviar al subdelegado de Colima la rapid\u00edsima advertencia?<\/p>\n<p>El documento en cuesti\u00f3n dice a la letra lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c<em>Se\u00f1or Subdelegado de Colima <\/em>[don Juan Linares].<em> Conviene mucho al servicio de Dios y del Rey que est\u00e9 Ud. muy a las miras de que no se existe alguna conmoci\u00f3n por los emisarios de Bonaparte, y que a este fin visite Ud. con frecuencia los mesones y haga que le den los mesoneros la <\/em>[lista, o los nombres de la]<em> gente que entra y con qu\u00e9 fines; reconociendo Ud. de noche en las rondas, muy escrupulosamente, a las gentes de todas clases que encuentre, d\u00e1ndome avisos oportunos de las resultas de las partes y observaciones, en la inteligencia de que lo hago a Ud. responsable de la menor omisi\u00f3n en el partido a su cargo\u2026 Dios guarde a Ud. muchos a\u00f1os. Guadalajara, Septiembre 19 de 1810, Roque Abarca\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Y si nosotros observamos bien, resulta que no hay en ese aviso de advertencia ning\u00fan se\u00f1alamiento que tenga que ver \u201ccon el Inmortal Hidalgo\u201d y su gente. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 sido, entonces, lo que hizo que don Jos\u00e9 Mar\u00eda incurriera en ese grave error?<\/p>\n<p>De eso hablaremos en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-21578 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21579'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"441\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21579\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01.jpg 733w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01-300x207.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01-100x70.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21579'>\n\t\t\t\t.- La gran divisi\u00f3n de las clases sociales que hab\u00eda caracterizado a la poblaci\u00f3n de la Nueva Espa\u00f1a se acentu\u00f3 gracias al divisionismo que provoc\u00f3 el \u201cPartido Espa\u00f1ol\u201d tras los acontecimientos de 1808.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21580'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"426\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21580\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02.jpg 832w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-300x200.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-768x511.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-600x400.jpg 600w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-272x182.jpg 272w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21580'>\n\t\t\t\t 2.- En Guadalajara, ciudad importante del Virreinato, se vio muy a las claras que el antagonismo social cobr\u00f3 mucha fuerza.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21581'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"853\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-meson-de-platanar-interiores-768x1024.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21581\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-meson-de-platanar-interiores-768x1024.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-meson-de-platanar-interiores-225x300.jpg 225w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-meson-de-platanar-interiores-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-meson-de-platanar-interiores-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-meson-de-platanar-interiores-600x800.jpg 600w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-meson-de-platanar-interiores.jpg 1704w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21581'>\n\t\t\t\tEn septiembre de 1810 se cre\u00eda que andaban por estos rumbos \u201cemisarios de Bonaparte\u201d. Interior del antiguo Mes\u00f3n de Platanar.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21582'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21582\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21582'>\n\t\t\t\tEl 19 de Septiembre de 1810, el Intendente de Guadalajara orden\u00f3 al Subdelegado de Colima que vigilara constantemente los mesones los mesones para ver qui\u00e9nes entraban y con que fines. Ruinas de Mes\u00f3n de Caxitl\u00e1n. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada UN TESTIGO DE PRIMERA FILA. \u2013 En el Cap\u00edtulo 18 cit\u00e9 de manera breve el Tomo II de la \u201cHistoria Particular del Estado de Jalisco\u2019, escrita y publicada por don Luis P\u00e9rez Verd\u00eda en 1910, con motivo del Primer Centenario del Inicio de la Guerra de Independencia. 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