{"id":21696,"date":"2022-03-30T17:45:23","date_gmt":"2022-03-30T23:45:23","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=21696"},"modified":"2022-03-30T17:46:01","modified_gmt":"2022-03-30T23:46:01","slug":"los-emisarios-de-napoleon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=21696","title":{"rendered":"LOS EMISARIOS DE NAPOLE\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><strong>Abelardo Ahumada<\/strong><\/p>\n<p><strong>UN PUNTO DE PARTIDA FALSO. \u2013<\/strong><\/p>\n<p>Si tomamos en cuenta las acciones que don Roque Abarca y el obispo Juan Ruiz de Caba\u00f1as estuvieron promoviendo desde que en julio de 1808 se enteraron de la invasi\u00f3n napole\u00f3nica a Espa\u00f1a, es evidente que don Jos\u00e9 Mar\u00eda Rodr\u00edguez Castellanos cometi\u00f3 un error al considerar que la proclama emitida el 19 de septiembre de 1810 por \u201cel Gobernador de Guadalajara\u201d conten\u00eda las <em>\u201cprimeras providencias\u201d<\/em> que dicho funcionario tom\u00f3<em> \u201ccontra el movimiento de la insurrecci\u00f3n iniciada por el inmortal Cura de Dolores, Bachiller don Miguel Hidalgo y Costilla<\/em>\u201d. Un error que para nosotros puede ser muy f\u00e1cil de perdonar porque, estando \u00e9l ubicado a cien a\u00f1os de distancia del \u201cGrito de Dolores\u201d, y no siendo un historiador profesional, segu\u00eda creyendo, como cre\u00edmos muchos de los nacidos incluso en el siglo XX, que el movimiento independentista hab\u00eda iniciado efectivamente en ese mes y en ese pueblo, siendo que s\u00f3lo lo han sabido unos cuantos, dicho movimiento se origin\u00f3 al menos dos a\u00f1os antes y adquiri\u00f3 un gran impulso cuando el Partido Espa\u00f1ol impidi\u00f3 que en el virreinato se conformara una junta similar en la que los criollos ser\u00edan mayor\u00eda, encarcel\u00f3 a los miembros del Ayuntamiento de la Ciudad de M\u00e9xico y depuso al virrey Iturrigaray, porque compart\u00edan esas ideas.<\/p>\n<p>Por otra parte, yendo m\u00e1s all\u00e1 de la errata inicial que cometi\u00f3 el encargado de nuestro muy antiguo archivo, no me queda sino agradecer el enorme esfuerzo que realiz\u00f3 para integrar la valios\u00edsima colecci\u00f3n documental que titul\u00f3 <em>\u201cColima y la Guerra de Independencia, 1810 \u2013 1821\u201d. <\/em>\u00a0Colecci\u00f3n de la que nos estaremos valiendo para referir y contextualizar algunos de los eventos m\u00e1s importantes acaecidos en los alrededores de los volcanes durante los a\u00f1os que en ella se marcan.<\/p>\n<p><strong>LA EXPANSI\u00d3N DE LAS IDEAS INDEPENDENTISTAS. \u2013<\/strong><\/p>\n<p>Volviendo sin embargo al punto en el que hab\u00edamos dejado en suspenso el tema de la \u201cConspiraci\u00f3n de Valladolid\u201d, quiero remitirme a un p\u00e1rrafo del escrito de don Mariano Michelena \u00a0que sin querer omit\u00ed. Y lo hago porque nos revela que \u201cen septiembre de 1809 [\u2026] los europeos empezaron a vigilarnos e intimidarnos [a los criollos]: amenaz\u00e1ndonos y formando una maza cerrada para contrariarnos\u201d y tratar de impedir que siguiera expandi\u00e9ndose la idea de que era posible la independencia.<\/p>\n<p>Vigilancia, amenazas y acosos que aun cuando Michelena los restringi\u00f3 al \u00e1mbito de Valladolid, parecen haberse practicado tambi\u00e9n en otras ciudades como Quer\u00e9taro, Guadalajara y M\u00e9xico, como nos lo muestra otro de los muy valiosos documentos que rescat\u00f3 don Juan Evaristo Hern\u00e1ndez D\u00e1valos, y en el que con toda claridad se precisa que el 3 de noviembre inmediato, las autoridades de la Capital de la Nueva Espa\u00f1a emitieron la orden de que se incrementara la \u201cFuerza del Vivac\u201d (que era un cuerpo policiaco que realizaba las guardias y rondas nocturnas); con \u201cel objeto de reconocer y aprehender [a] todo individuo que se encuentre [armado] en los portales [\u2026] de Las Flores, la Diputaci\u00f3n y los dos de los Mercaderes, [e] <strong>impedir toda reuni\u00f3n de hombres cuyo n\u00famero pase de seis individuos, desde las once de la noche en adelante<\/strong>\u201d. Orden mediante la que muy claramente se trasluce que dichas autoridades tem\u00edan que los criollos pudiesen estar tramando la toma de la Diputaci\u00f3n, o el propio Palacio Virreinal.<\/p>\n<p>Pero lo \u00fanico que realmente ocurri\u00f3 en ese orden de ideas ya para concluir 1809, fue que los \u201cconjurados\u201d de Valladolid fueron aprehendidos y forzados a trasladarse a la capital del virreinato. Donde fueron interrogados por el arzobispo.<\/p>\n<p>Y s\u00f3lo fue al iniciar enero de 1810 cuando comenzaron a tomar nuevos rumbos los acontecimientos que derivar\u00edan en los cambios que hacia finales de ese a\u00f1o tendr\u00edan a la Nueva Espa\u00f1a sumida en una gran convulsi\u00f3n pol\u00edtico-social:<\/p>\n<p>La primera goleta que ese a\u00f1o lleg\u00f3 a Veracruz llev\u00f3 la noticia de que en Espa\u00f1a acababa de ser disuelta la Junta Suprema Central, y que, habi\u00e9ndose quedado tres o cuatro d\u00edas en crisis por falta de un gobierno, asumi\u00f3 el mando una Regencia integrada por varios elementos, cuya cabeza visible era un tal Marqu\u00e9s de las Hormazas, quien, ante la ausencia del rey, fung\u00eda en su representaci\u00f3n y actuaba como \u201cSecretario de Estado y del Despacho Universal de Hacienda\u201d.<\/p>\n<p>Este singular individuo, cuyo nombre de pila era Juan de Mata de Garro y Robles, empez\u00f3 a trabajar de inmediato y como carec\u00eda de suficientes recursos para seguir actuando en la Pen\u00ednsula, urdi\u00f3 el modo de obtenerlos de los territorios ultramarinos y, en el caso concreto de la Nueva Espa\u00f1a, el 10 de ese mismo enero emiti\u00f3 una \u201cReal Orden\u201d para <em>solicitar<\/em> al Arzobispo Virrey que promoviera en todos los \u00e1mbitos de la Nueva Espa\u00f1a, un \u201cPr\u00e9stamo Patri\u00f3tico de 20 millones de pesos\u201d, que se deber\u00edan recaudar en lingotes de oro, plata labrada, monedas o alhajas.<\/p>\n<p>Esta \u201creal orden\u201d, que se pretendi\u00f3 disfrazar de solicitud y que se conoci\u00f3 en M\u00e9xico hasta ya entrado el mes de abril, encabrit\u00f3 a mucha gente por cuanto que las autoridades comisionadas para recaudar los fondos los presionaron para entregar incluso unas cuotas fijas. Pero por haber sido tan importante en ese momento, transcribir\u00e9 algunas de sus partes, para que se conozca y se vea el tono pol\u00edtico que usaba el mencionado Marqu\u00e9s de las Hormazas.<\/p>\n<p>En la parte inicial, y luego de saludar al virrey con el t\u00e9rmino de Excelent\u00edsimo Se\u00f1or, el Secretario de Estado explic\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cLa obstinada y heroica defensa que sostiene y sostendr\u00e1 la naci\u00f3n espa\u00f1ola por su religi\u00f3n, por su leg\u00edtimo soberano <strong>y por su independencia contra el mayor de los tiranos<\/strong>, ha originado gastos tan incalculables que ya no le es posible a la metr\u00f3poli subvenir a ellos por s\u00ed sola. En esas circunstancias, y <strong>siendo el reino de la Nueva Espa\u00f1a tan interesado en la victoria y la salvaci\u00f3n de la patria<\/strong>, ha cre\u00eddo la suprema Junta central y gubernativa [\u2026] obtener de esos amados vasallos del Se\u00f1or Fernando VII, los auxilios necesarios para conseguirla; y no dudando de los principios que tienen tan acreditados el patriotismo de ese reino, y deseando al mismo tiempo conciliar el inter\u00e9s de todos con las importantes acciones que exigen hoy los dispendios de una guerra tan destructora, ha resuelto la Suprema Junta en el nombre del rey nuestro Se\u00f1or, <strong>pedir a intereses un pr\u00e9stamo de 20 millones de pesos fuertes a todos sus vasallos de ese reino<\/strong>, por medio de los tres consulados de M\u00e9xico, Guadalajara y Veracruz\u201d, etc.<\/p>\n<p>El virrey Lizana y Beaumont acat\u00f3, por supuesto, la orden recibida, pero s\u00f3lo le toc\u00f3 iniciar la difusi\u00f3n de su contenido en todos los espacios de su gigantesca jurisdicci\u00f3n, porque, encorajinados con \u00e9l <em>por no haber castigado como era debido<\/em> a los \u201cconspiradores\u201d de Valladolid, sus antiguos amigos del Partido Espa\u00f1ol armaron una trama negra en su contra y el d\u00eda 10 de aquel mismo enero (ignorantes, por supuesto, de lo que estaba ocurriendo en Espa\u00f1a) no s\u00f3lo lo acusaron en p\u00fablico de indolente, sino que enviaron misivas a la metr\u00f3poli, pidiendo que lo retiraran del cargo de virrey.<\/p>\n<p>Ante semejantes acusaciones, el arzobispo se sinti\u00f3 obligado a defender su buena fama y el d\u00eda 23 emiti\u00f3 una proclama dirigida a los \u201cVasallos de Fernando VII\u201d en la Nueva Espa\u00f1a, invit\u00e1ndolos a permanecer unidos para poder resistir a Napole\u00f3n y a los franceses. Proclama cuyo contenido me parece muy interesante porque nos muestra el sentir de las autoridades novohispanas, situadas, como quien dice, entre dos filos, y nos permite entender el tama\u00f1o de la preocupaci\u00f3n que segu\u00edan teniendo a causa de Napole\u00f3n.<\/p>\n<p>En dicho documento, despu\u00e9s de exponer a manera de los curas eruditos algunas ense\u00f1anzas remitidas a la Biblia y a las tradiciones eclesi\u00e1sticas, tom\u00f3 la palabra el virrey y le dijo a su gente:<\/p>\n<p>\u201cVasallos de Fernando VII: La inmediaci\u00f3n de Espa\u00f1a a la Francia, su comercio y su [antigua] amistad con ella, y <strong>los viboreznos ingratos<\/strong> <strong>que alimentaba en su seno aquella incauta madre, dieron a Napole\u00f3n los conocimientos pr\u00e1cticos con que ejecut\u00f3 la empresa de conquistar nuestra metr\u00f3poli <\/strong>[\u2026] Y cree que los habitantes de la Nueva Espa\u00f1a son menos aptos para sostener una campa\u00f1a [\u2026] pero ignora vuestro car\u00e1cter y vuestra ilustraci\u00f3n [&#8230; y] que nos sobra valor y tenemos gente y recursos [\u2026]<\/p>\n<p>\u201cSabemos, por otra parte, cu\u00e1les son sus miras: <strong>esclavizar a este pueblo libre que hoy es la envidia del universo<\/strong>; apoderarse de la tierra del oro y la plata, que nos har\u00eda sacar despiadado y cruel bajo la dura f\u00e9rula de sus atroces c\u00f3mitres, los mariscales del imperio; robar nuestros templos, saquear nuestras casas, violar nuestras v\u00edrgenes y matronas, d\u00e1ndole a sus soldados en cada pueblo [\u2026] dos horas de saqueo y de lujuria [\u2026 como] premio con que el monstruo acostumbra pagar a sus tropas\u201d.<\/p>\n<p>Y, m\u00e1s adelante, para desmentir las acusaciones que en su contra expusieron algunos de sus antiguos amigos del Partido Espa\u00f1ol, el dicho virrey afirm\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cYo publico y declaro con suma complacencia [que]: en el tiempo de mi gobierno en este virreinato, <strong>ni en la capital, ni en Valladolid, ni en Quer\u00e9taro, ni en otro pueblo en que ha habido algunos leves acontecimientos y rumores de desavenencias privadas, he encontrado el car\u00e1cter de malignidad que los poco instruidos han querido darles, pues ellos no han nacido de otro origen, que de la mala inteligencia de algunas opiniones al \u00e9xito de los sucesos de Espa\u00f1a<\/strong>\u2026\u201d<\/p>\n<p>Cerrando el escrito con el exhorto para mantener la uni\u00f3n y no dejarse enga\u00f1ar ni seducir por \u201cla pol\u00edtica maquiav\u00e9lica\u201d y los \u201cinfames sat\u00e9lites\u201d y con que seg\u00fan \u00e9l contaba Napole\u00f3n incluso en la Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Por otra parte, pese a lo afirmado por el arzobispo en la proclama que acabamos de citar, se sabe que, tal y como lo coment\u00f3 en el licenciado Michelena en su propio escrito, la inconformidad hab\u00eda cundido entre los criollos, y no pocos de ellos, que manten\u00edan algunas ideas similares a las de los conjurados de Valladolid, empezaron a sesionar por su cuenta en Quer\u00e9taro. Dato sobre el que otro testigo precis\u00f3 que \u201cunas veces [se reun\u00edan] en la casa del presb\u00edtero don Jos\u00e9 Mar\u00eda S\u00e1nchez, y otras en las del abogado Parra\u201d.<\/p>\n<p>Testimonios que nos dan a entender que las ideas libertarias continuaban expandi\u00e9ndose.<\/p>\n<p><strong>ADVERTENCIAS PARA DELATAR A ESP\u00cdAS Y CONSPIRADORES. \u2013<\/strong><\/p>\n<p>En ese contexto y pese a que el virrey Lizana se esforzaba por hacer el mejor gobierno posible, sus enemigos del Partido Espa\u00f1ol siguieron actuando en su contra y, aprovechando que en algunos de sus escritos \u00e9l mismo habl\u00f3 de su quebrantada salud, se valieron de eso para hacerle notar a los miembros de la Regencia que ya era necesario su cambio.<\/p>\n<p>El Marqu\u00e9s de las Hormazas debi\u00f3 de haber recibido esta \u00faltima informaci\u00f3n a principios de febrero, porque fue el 22 de ese mes cuando, con la sutil vehemencia con que manejaba sus escritos, le dirigi\u00f3 a Lizana de Beaumont una segunda \u201cOrden Real\u201d, en la que, salud\u00e1ndolo con la debida cortes\u00eda, pas\u00f3 a decirle que, \u201cen consideraci\u00f3n [\u2026] a su avanzada edad y achaques\u201d, y agradeci\u00e9ndole \u201csu infatigable celo\u201d, \u00e9l y el Consejo de la Regencia hab\u00edan decidido relevarlo del cargo de virrey. Aunque deber\u00eda mantenerse activo mientras llegara su sustituto.<\/p>\n<p>Esta orden, sin embargo, no lleg\u00f3 a la Nueva Espa\u00f1a sino hasta ya entrado el mes de mayo, por lo que le posibilit\u00f3 todav\u00eda al virrey enterarse de que un equis d\u00eda de abril lleg\u00f3, seg\u00fan informes a Veracruz, un supuesto \u201cagente de Napole\u00f3n\u201d que llevaba consigo algunas copias de una proclama \u2018fechada en Madrid el 2 de octubre de 1809, en la que se exhortaba a los novohispanos a reconocer al mencionado Jos\u00e9 Bonaparte como monarca leg\u00edtimo\u201d.<\/p>\n<p>Una copia de dicha proclama lleg\u00f3 a manos del arzobispo virrey entre el 20 y el 23 de ese mes, obligando al se\u00f1or Lizana a refutarla con otra que public\u00f3 el 25, en la que calific\u00f3 a <em>\u201cPepe Botella\u201d<\/em> (apodo popular con que se conoc\u00eda a Jos\u00e9 Bonaparte) como \u201cmonarca intruso\u201d. Y no conforme con eso, actuando como lo hubiera hecho el muy temido Tribunal del Santo Oficio, tom\u00f3 un par de decisiones: por un lado mand\u00f3 \u201cquemar p\u00fablicamente y por mano de verdugo\u201d la proclama bonapartista, y por otro, exhort\u00f3 a los novohispanos a que si por \u201cla casualidad o la malicia de nuestros enemigos\u201d llegara a sus manos una de las famosas copias o \u201ccualquier otro papel seductivo o incendiario de igual origen, no s\u00f3lo\u201d lo abominaran o detestaran, sino que lo entregaran \u201cinmediatamente al juez de su vecindad [&#8230;] para no incurrir, como en caso contrario ocurrir\u00edan, en el enorm\u00edsimo delito de lesa Majestad\u201d.<\/p>\n<p>Invitando ya casi para terminar a los \u201cvasallos leales [\u2026] a descubrir y delatar a los esp\u00edas, seductores e introductores de tales libelos\u201d. Dejando muy en claro que para que su propio anuncio pudiese llegar \u201ca noticia de todos\u201d, deber\u00edan ser \u201cpublicadas estas providencias por Bando en esta Capital, y en las dem\u00e1s Ciudades, Villas y Lugares de este Reino\u201d, y hacer circular \u201clos ejemplares correspondientes a los Tribunales, Magistrados, Jefes y Ministros a quienes toque su vigilancia y observancia\u201d.<\/p>\n<p>Documento que, dadas las condiciones imperantes, creo que as\u00ed como debi\u00f3 tener indudables repercusiones en Veracruz, Puebla, Valladolid, Quer\u00e9taro y Guanajuato, la tuvo en nuestra regi\u00f3n, por cuanto que, a partir de esa fecha fueron apareciendo muchos documentos que preven\u00edan a nuestros antiguos paisanos sobre la muy posible presencia de \u201clos emisarios de Napole\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Documentos de los que tendremos la oportunidad de hablar en el cap\u00edtulo siguiente.<\/p>\n<p>Nota. &#8211; Todo este material corresponde al Cap\u00edtulo 25 de <em>\u201cMitos, verdades e infundios de la Guerra de Independencia de M\u00e9xico\u201d.<\/em><\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-21696 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21697'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"438\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01-1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21697\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01-1.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01-1-300x205.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/01-1-768x526.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21697'>\n\t\t\t\t.- El 2 de octubre de 1809, Jos\u00e9 Bonaparte expidi\u00f3 en Madrid una proclama en la que se exhortaba a los novohispanos a reconocerlo como monarca leg\u00edtimo.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21698'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"805\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-francisco-lizana.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21698\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-francisco-lizana.jpg 793w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-francisco-lizana-238x300.jpg 238w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/02-francisco-lizana-768x967.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21698'>\n\t\t\t\tComo hombre de buena fe el arzobispo Lizana no supo c\u00f3mo enfrentar las intrigas de los miembros del Partido Espa\u00f1ol.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21699'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"266\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21699\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03.jpg 500w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/03-300x160.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21699'>\n\t\t\t\tEn el territorio de la Nueva Espa\u00f1a ya hab\u00eda algunos batallones de todas las armas, pero temiendo la llegada de tropas de Napole\u00f3n, se empezaron a organizar otros.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=21700'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"429\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04-santo-oficio.jpeg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-21700\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04-santo-oficio.jpeg 733w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04-santo-oficio-300x200.jpeg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/04-santo-oficio-272x182.jpeg 272w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-21700'>\n\t\t\t\tUna copia de la proclama de Jos\u00e9 Bonaparte lleg\u00f3 a manos del arzobispo a mediados de abril, y el 25, delante de una multitud, la hizo quemar \u201cpor mano de verdugo\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada UN PUNTO DE PARTIDA FALSO. \u2013 Si tomamos en cuenta las acciones que don Roque Abarca y el obispo Juan Ruiz de Caba\u00f1as estuvieron promoviendo desde que en julio de 1808 se enteraron de la invasi\u00f3n napole\u00f3nica a Espa\u00f1a, es evidente que don Jos\u00e9 Mar\u00eda Rodr\u00edguez Castellanos cometi\u00f3 un error al considerar 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