{"id":22700,"date":"2022-06-07T17:50:52","date_gmt":"2022-06-07T22:50:52","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=22700"},"modified":"2022-06-07T17:50:52","modified_gmt":"2022-06-07T22:50:52","slug":"colima-y-los-alrededores-de-los-volcanes-en-septiembre-diciembre-de-1810","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=22700","title":{"rendered":"Colima y los alrededores de los Volcanes en septiembre-diciembre de 1810"},"content":{"rendered":"<p>S\u00e9ptima parte<\/p>\n<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p>CURAS EN PRO, CURAS EN CONTRA. \u2013<\/p>\n<p>En el Cap\u00edtulo 16 coment\u00e9 que el padre Miguel Hidalgo ten\u00eda un enemigo bastante tenaz y capaz en la parroquia de Colima, que se llamaba Felipe Gonz\u00e1lez de Islas, \u00a1su sucesor en el cargo! Un individuo que para 1810 ya se hab\u00eda convertido en la mano derecha del Obispo Caba\u00f1as en Colima y las dem\u00e1s parroquias del rumbo; en las que asimismo se desempe\u00f1aba como Juez Eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p>El padre Gonz\u00e1lez, naci\u00f3 en dicha villa en 1747, era seis a\u00f1os mayor que Hidalgo, y tambi\u00e9n estudi\u00f3 en el Colegio de San Nicol\u00e1s, de Valladolid, por lo que con toda probabilidad conoci\u00f3 al joven estudiante penjamense desde que \u00e9ste se inscribi\u00f3 en el plantel.<\/p>\n<p>Pero la animadversi\u00f3n que tuvo por Hidalgo naci\u00f3 a ra\u00edz de que, habiendo recibido \u00e9l (Gonz\u00e1lez) la responsabilidad de la parroquia colimota, se encontr\u00f3 con que su antecesor hab\u00eda hecho uso de un dinero perteneciente \u201ca la Cofrad\u00eda de la Soledad\u201d, sin devolverlo jam\u00e1s, y con que, antes de salir de la Villa de Colima e irse a la parroquia de San Felipe Torres Mochas, le hab\u00eda solicitado en pr\u00e9stamo una fuerte cantidad \u201ca don Gregorio Iriarte\u201d, vecino de la mencionada villa. Suma en la que Hidalgo literalmente <em>se sent\u00f3<\/em>, puesto que nunca le dio siquiera un abono, pese a las cartas que, a ruego del se\u00f1or Iriarte, el padre Gonz\u00e1lez le mand\u00f3 a Dolores, sin merecerle siquiera una respuesta.<\/p>\n<p>Y si menciono nuevamente todo esto fue porque el padre Gonz\u00e1lez parece haber tomado como responsabilidad muy personal la de combatir a Hidalgo y al movimiento insurgente en el \u00e1mbito bajo su alcance, oblig\u00e1ndose a predicar en su contra para mantener a su feligres\u00eda \u201c<em>libre del contagio de ideas independentistas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>La primera de las actividades que parece haber realizado en esa l\u00ednea de acci\u00f3n, se concret\u00f3 en la escritura de una carta que el 3 de octubre de aquel a\u00f1o envi\u00f3 al Obispo Caba\u00f1as, se\u00f1alando a su no grato colega como el instigador de la rebeli\u00f3n de Dolores, y como un individuo ambicioso y libertino.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s notable de aquella carta no es tanto su contenido, sino la fecha en que se emiti\u00f3, por cuanto que, si la revisamos y tomamos nota de que por entonces no hab\u00eda peri\u00f3dicos ni comunicaciones inmediatas, resulta que s\u00f3lo hab\u00edan transcurrido 18 d\u00edas de iniciado el movimiento cuando, a diferencia de las autoridades civiles, militares y religiosas de Guadalajara, que segu\u00edan hablando de \u201clos emisarios de Napole\u00f3n\u201d, el padre Gonz\u00e1lez ya ten\u00eda muy claro que su principal cabecilla era su antecesor en Colima. Pero veamos lo que dice la parte medular de la carta:<\/p>\n<p>\u201cIlustr\u00edsimo Se\u00f1or [\u2026] Es preciso entrar en gran cuidado con las \u00faltimas ocurrencias de la revoluci\u00f3n y alzamiento de plebeyos que se ha formado en el pueblo de Dolores, con general consternaci\u00f3n y susto de casi todo el Reino; como se debe temer de las maquinaciones e insolencias que en semejantes lances pueden encender el fuego, cuyas llamas de ambici\u00f3n, libertinaje y otras sugestiones diab\u00f3licas son las m\u00e1s destructivas de la verdadera paz, y [de] la leg\u00edtima sujeci\u00f3n de los pueblos a las justas leyes [\u2026]\u201d (Hern\u00e1ndez D\u00e1valos. T. II, p. 134).<\/p>\n<p>Al observar estos datos me pregunt\u00e9 \u00bfc\u00f3mo pudo el padre Gonz\u00e1lez estar enterado de aquella circunstancia? Y supuse que, tal y como lo habr\u00edan de declarar Allende e Hidalgo en los juicios militares a que fueron sometidos al a\u00f1o siguiente en Chihuahua, fue porque el cura de Dolores se estuvo carteando con algunos de numerosos alumnos y compa\u00f1eros del Colegio de San Nicol\u00e1s, para invitarlos a formar parte del movimiento. Y que cuando menos a uno de los de Colima \u201cse le solt\u00f3 la lengua\u201d, y lleg\u00f3 a Gonz\u00e1lez la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otra parte, y s\u00f3lo para mostrar otro ejemplo de c\u00f3mo se dividi\u00f3 el clero colimote en aquellos d\u00edas, quiero mencionar que mi colega y amigo, Jos\u00e9 Manuel Mariscal Olivares, Cronista Municipal de Ixtlahuac\u00e1n, Colima, se encontr\u00f3 en los viejos libros parroquiales unos interesantes datos sobre dos curas de all\u00e1 mismo, que participaron en ambos bandos.<\/p>\n<p>Al seguir esas pistas de aquellos curas, Mariscal tuvo que ir al Archivo de la Arquidi\u00f3cesis de Guadalajara, en donde se encontr\u00f3 con una especie de \u201crelaci\u00f3n de m\u00e9ritos\u201d que, aun cuando fue redactada el 15 de julio de 1812, en la capital de Nueva Galicia, nos da una prueba documental de lo que estamos comentando, puesto que dice:<\/p>\n<p>\u201cLos europeos que suscribimos la presente [\u2026] certificamos: que el bachiller, don Jos\u00e9 Felipe de Sierra, cura del pueblo de Ixtlahuac\u00e1n de los Reyes, desde que tuvo noticia de la insurrecci\u00f3n que levant\u00f3 el rebelde Miguel Hidalgo y Costilla, se manifest\u00f3 muy adicto a la justa causa, predicando a su favor e instruyendo a sus feligreses, para liberarlos del contagio y mantenerlos obedientes al leg\u00edtimo gobierno; que habiendo llegado la revoluci\u00f3n a su feligres\u00eda y a la Villa de Colima, levant\u00f3 tropa para defender aquellos lugares y expeler (expulsar) a los perturbadores; que con las armas en la mano libert\u00f3 las vidas y los intereses de los europeos que pudo; que su familia, corriendo peligros, libert\u00f3 tambi\u00e9n en esta capital, m\u00e1s de treinta europeos; que ha servido voluntariamente como capell\u00e1n del ej\u00e9rcito del rey, y que su notorio patriotismo lo tiene acreditado no s\u00f3lo con ese motivo, sino muy de antemano, pues cuando han llegado a la costa de Colima buques extranjeros, ha sido el primero que se ha presentado para defender a ese punto\u201d. (Olveda, p. 153, y Jos\u00e9 Manuel Mariscal Olivares, en <em>\u201cIxtlahuac\u00e1n en el Bicentenario de la Independencia de M\u00e9xico\u201d,<\/em> p. 76 y 77).<\/p>\n<p>Un cura realista, pues, del que volveremos a comentar un poco m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>LA \u201cREBELION DE ALMOLOYAN\u201d. \u2013<\/p>\n<p>Pero la divisi\u00f3n de la que comento no se manifest\u00f3 nada m\u00e1s en eso, puesto que cuando s\u00f3lo hab\u00eda transcurrido una semana de que los milicianos de Colima partieron a Guadalajara, el domingo 8 de octubre se gener\u00f3 (apoyado por algunos presb\u00edteros), en el pueblo vecino de Almoloyan, el primer movimiento local que originalmente se crey\u00f3 en apoyo a la rebeli\u00f3n iniciada en Dolores. Movimiento, m\u00e1s bien conato, que aun cuando fue sofocado inmediatamente por el subdelegado Juan Linares, vale la pena conocer, por cuanto nos muestra el grado de inquietud que nuestros antiguos paisanos ten\u00edan en aquellos d\u00edas:<\/p>\n<p>De conformidad con el expediente que sobre ese caso public\u00f3 don Jos\u00e9 Mar\u00eda Rodr\u00edguez Castellanos, el subdelegado actu\u00f3 rapid\u00edsimo, y al iniciar la noche del lunes 9 orden\u00f3 a los integrantes de la ronda que se apresuraran a capturar a todos los individuos que, seg\u00fan los informes que recibi\u00f3, hab\u00edan participado en el evento del 8, dedic\u00e1ndose \u00e9l mismo, durante la madrugada del 10 y parte de los d\u00edas siguientes, a interrogar a todos los que finalmente lograron aprehender.<\/p>\n<p>El documento se conform\u00f3 a base de las declaraciones particulares de aquellos sujetos, y como son diferentes versiones, se dificulta la comprensi\u00f3n y la relaci\u00f3n de los hechos, pero, luego de darme a la tarea de leerlo completo al menos tres veces, estoy en posibilidades de afirmar que la mayor\u00eda de los participantes fueron \u201cindios principales de la Rep\u00fablica de Almoloyan\u201d y que \u00e9stos estaban en contacto con cuatro sacerdotes que ah\u00ed se nombran, y que citar\u00e9 en la parte correspondiente.<\/p>\n<p>El asunto fue que, tal y como lo advirti\u00f3 Rodr\u00edguez Castellanos al hacer la primera publicaci\u00f3n sobre ese conato de revuelta, todo habr\u00eda iniciado tras una informaci\u00f3n equ\u00edvoca. Pero como quiera que haya sido, del interrogatorio en comento extraigo el resumen siguiente:<\/p>\n<p>La tarde del s\u00e1bado 7 de octubre de 1810, \u201cun ministro del Juzgado\u201d de la Villa de Colima se present\u00f3 en \u201cla casa de la comunidad\u201d del pueblo de Almoloyan para pedir prestado el tambor que sol\u00edan utilizar para ir por los barrios difundiendo los pregones oficiales. Pero estando la casa vac\u00eda, el hombre toc\u00f3 en la puerta de la casa de al lado, de donde sali\u00f3 una mujer que le pregunt\u00f3 al \u201cministro\u201d para qu\u00e9 necesitaban dicho tambor, y \u00e9ste le respondi\u00f3: \u201c[Porque] en esta villa iban a juntar gente, para que estuvieran en prevenci\u00f3n porque ya se acercaba el enemigo\u201d.<\/p>\n<p>Recado que ella pas\u00f3 esa noche, o al amanecer del domingo 8 a su marido, quien lo habr\u00eda transmitido a su paisano \u201cPedro Jos\u00e9 Guzm\u00e1n, alcalde de la Rep\u00fablica de Indios de Almoloyan\u201d, preocup\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>En la tarde, viendo la gravedad que pudiera tener el asunto, Guzm\u00e1n mand\u00f3 llamar a su casa a los principales del pueblo, para comunic\u00e1rselos de viva voz, y como sab\u00edan que desde una semana antes ellos y los habitantes de la villa se hallaban \u201csolos y sin el resguardo de las armas, por haber salido para Guadalajara las Compa\u00f1\u00edas de Milicias que aqu\u00ed hab\u00eda\u201d, se quedaron, seg\u00fan se lo coment\u00f3 a Linares en el interrogatorio, \u201csobresaltados y sin saber qu\u00e9 hacer\u201d. Pero que, al rato, \u201cresolvieron irse al centro [del pueblo] para defender la iglesia en caso de alg\u00fan [posible] asalto\u201d. Y que, ya estando ellos ah\u00ed, por ser domingo y andar otra gente paseando, la noticia cundi\u00f3 en todo el vecindario, de tal manera que comenzaron a llegar m\u00e1s y m\u00e1s gentes, no s\u00f3lo de la comunidad \u201cde los naturales sino [\u2026] una multitud de los dem\u00e1s vecinos espa\u00f1oles y de otras castas, hasta que, viendo que no result\u00f3 cosa alguna de lo que se esperaban, se retiraron [ya noche] cada uno a sus casas\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, Juan de los Santos Cruz, \u201ccasado, labrador, operario y escribano de la Rep\u00fablica de su pueblo\u201d a\u00f1adi\u00f3 que, habiendo estado ese domingo enfermo de calentura, fue requerido dos veces [por mensajero] para reunirse con el alcalde y los dem\u00e1s principales, pero que como se sent\u00eda muy mal no quiso ir, hasta que \u201cen nombre del Rey lo hicieron levantar de su cama y se lo llevaron [a fuerzas \u2026]\u201d. Habiendo notado que el asunto de gravedad que oy\u00f3 decir a los principales era el de la sublevaci\u00f3n de \u201cotros pueblos <em>all\u00e1 arriba<\/em> (sic) contra los Gachupines porque \u00e9stos eran en contra del Rey, y tem\u00edan que sucediera aqu\u00ed lo mismo, por haber muchos\u201d.<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 tambi\u00e9n que, cuando ya se hab\u00eda dispersado la multitud, los principales se volvieron a reunir discretamente en la casa del alcalde para comentar el asunto y, para consultar con el presb\u00edtero, don Jos\u00e9 Antonio D\u00edaz, a quien, al parecer, por conocerlo de muchos tiempo atr\u00e1s, le ten\u00edan mucha confianza.<\/p>\n<p>Continu\u00f3 diciendo que como varios de ellos llegaron a considerar que la noticia de que los gachupines estuviesen en contra del rey pudiera ser cierta, decidieron prevenirse \u201cpara defenderse de ellos\u201d, y con \u201ceste fin\u201d emitieron una \u201cconvocatoria a los dem\u00e1s pueblos [indios] para\u201d exponerles la situaci\u00f3n, y tratar de organizar, junto \u201ccon ellos y con el auxiliar de justicia [correspondiente] la defensa de nuestro Rey\u201d. \u00a0Convocatoria que \u00e9l mismo, cumpliendo con su funci\u00f3n de escribano de la rep\u00fablica, se vio obligado a redactar en dos tantos. Y de la cual, el lunes en la ma\u00f1anita, se hab\u00edan enviado, una directa a [Comala y] Suchitl\u00e1n, y otra, \u201cpor cordillera\u201d, a Juluapan, Zacualpan y Coquimatl\u00e1n, as\u00ed como a Tamala, Ixtlahuac\u00e1n y Caut\u00e1n, aunque no era lo usual que se comunicaran con estos tres \u00faltimos tres pueblos.<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 tambi\u00e9n que cuando termin\u00f3 su tarea y ya estaba por irse a su casa, un tal Ruiz le \u201cencarg\u00f3 que guardara sigilo, de manera que ni a su mujer ni a ninguna otra persona comunicara el asunto, hasta que llegara el caso de hacerse p\u00fablico\u201d. Manifestando que como el padre D\u00edaz les hab\u00eda ampliado la informaci\u00f3n, en el sentido de que se hab\u00edan sublevado otros pueblos, era aconsejable mantener la discreci\u00f3n, y que se reunieran todos los pueblos indios del \u00e1rea para estar prevenidos en caso de que hubiese necesidad de tener que pelear para defenderse.<\/p>\n<p>Y se\u00f1al\u00f3, asimismo, que el lunes 9 en la tarde, cuando regres\u00f3 \u201cde la labor donde estaba trabajando [\u2026] se hall\u00f3 con la novedad de que en el Cementerio\u201d de Almoloyan \u201cse hab\u00edan [nuevamente] juntado el alcalde y todo el com\u00fan [del pueblo] con bastante <em>gente de raz\u00f3n<\/em> (designaci\u00f3n usual para los criollos) y otras castas\u201d, porque, seg\u00fan hab\u00edan o\u00eddo decir, \u201cel enemigo hab\u00eda llegado [incluso] al barrio del Manrique\u201d. Barrio situado en el extremo oriental de la Villa de Colima.<\/p>\n<p>Luego, cuando el subdelegado le pregunt\u00f3 qui\u00e9nes m\u00e1s estaban \u201centre aquel pelot\u00f3n de gentes\u201d, Juan de los Santos respondi\u00f3 que todos los principales del pueblo, junto con \u201clos presb\u00edteros D. Francisco Cruz, D, Jos\u00e9 Antonio Valdovinos y D. Jos\u00e9 Antonio D\u00edaz\u201d.<\/p>\n<p>Y al interrogarle sobre el papel que desempe\u00f1aron esos curas en la reuni\u00f3n, el escribano respondi\u00f3 que eran ellos los que \u201cdec\u00edan generalmente a todos los dem\u00e1s qu\u00e9 era lo que deb\u00edan hacer, [para] juntarse y estar prevenidos para la defensa, hasta morir por Dios, por nuestra Santa Fe y por nuestro Rey\u201d, y que esto \u00faltimo \u201cse lo oy\u00f3 decir [\u2026 tambi\u00e9n] <strong>a un hombre que no conoci\u00f3<\/strong>, <strong>y que le dijo al padre D\u00edaz que esa era muy poca gente para la defensa\u201d. Respondi\u00e9ndole el capell\u00e1n de Almoloyan, que \u201cya estaban citados los dem\u00e1s pueblos\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Otro de los declarante agreg\u00f3 que, en ese mismo momento, de manera coincidente, lleg\u00f3 al cementerio en su mula, el cl\u00e9rigo de mayor jerarqu\u00eda en la parroquia de Almoloyan: se llamaba Isidoro Reinoso.<\/p>\n<p>Por razones que no explic\u00f3, el padre Reinoso hab\u00eda permanecido durante un d\u00eda o dos en la Villa de Colima, pero se regres\u00f3 a Almoloyan cuando alguien le inform\u00f3 del alboroto que se hab\u00eda generado en su curato, inform\u00e1ndoles a los ah\u00ed reunidos que el tambor que solicit\u00f3 \u201cel ministro del juzgado\u201d no fue, como dijo la mujer, para pregonar la llegada del supuesto enemigo, sin para anunciarle a ciertos \u201cindios y gente de raz\u00f3n\u201d que hab\u00edan quedado exentos del pago de equis tributo. Por lo que la gente, ya calmada, se volvi\u00f3 a retirar a sus viviendas.<\/p>\n<p>Antes de terminar el interrogatorio a De los Santos, el subdelegado le pregunt\u00f3 qui\u00e9n o qui\u00e9nes \u201cde los naturales\u201d estaban moviendo a toda esa gente, y aqu\u00e9l termin\u00f3 diciendo, que era su paisano Jos\u00e9 Manuel Ruiz. Cuya interesante declaraci\u00f3n tendremos oportunidad de conocer en el cap\u00edtulo siguiente.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-22700 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=22701'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"463\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/01.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-22701\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/01.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/01-300x217.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/01-768x556.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/01-510x369.jpg 510w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-22701'>\n\t\t\t\tTras de saberse que la rebeli\u00f3n insurgente hab\u00eda estallado en Dolores, las idas y vueltas de los correos del Camino Real se incrementaron entre Guadalajara y Colima (y viceversa).\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=22702'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/02.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-22702\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/02.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/02-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/02-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-22702'>\n\t\t\t\t.- En cuanto se enter\u00f3 del asunto, el padre Felipe de Sierra, cura de Ixtlahuac\u00e1n, \u201clevant\u00f3 tropa\u201d y se alist\u00f3 como \u201ccapell\u00e1n del ej\u00e9rcito del Rey\u201d. (Foto reciente).\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=22703'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"352\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/03.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-22703\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/03.jpg 480w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/03-300x220.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-22703'>\n\t\t\t\tEl d\u00eda 7 de octubre se comenz\u00f3 a generar en Colima un alboroto porque supuestamente \u201cel enemigo ya estaba cerca\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=22704'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"353\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/04.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-22704\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/04.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/04-300x166.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/04-768x424.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-22704'>\n\t\t\t\t.- \u00c9ste es un croquis de 1814, en cuyo centro se ven el templo y los dem\u00e1s espacios de San Francisco de Almoloyan, en donde \u201clos indios de la rep\u00fablica\u201d tomaron el acuerdo de defender al rey, a la religi\u00f3n y al \u201cgobierno leg\u00edtimo\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9ptima parte Abelardo Ahumada CURAS EN PRO, CURAS EN CONTRA. \u2013 En el Cap\u00edtulo 16 coment\u00e9 que el padre Miguel Hidalgo ten\u00eda un enemigo bastante tenaz y capaz en la parroquia de Colima, que se llamaba Felipe Gonz\u00e1lez de Islas, \u00a1su sucesor en el cargo! 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