{"id":23746,"date":"2022-08-17T00:25:55","date_gmt":"2022-08-17T05:25:55","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=23746"},"modified":"2022-08-17T00:25:55","modified_gmt":"2022-08-17T05:25:55","slug":"colima-y-los-alrededores-de-los-volcanes-en-septiembre-diciembre-de-1810-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=23746","title":{"rendered":"Colima y los alrededores de los Volcanes en septiembre-diciembre de 1810"},"content":{"rendered":"<p>D\u00e9cimo s\u00e9ptima parte<\/p>\n<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p>EL CERRO DEL MOLCAJETE. \u2013<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo anterior afirm\u00e9 que cuando Hidalgo sali\u00f3 de Valladolid con rumbo a Guadalajara, llevaba \u201cen la faltriquera de su conciencia otro importante n\u00famero de v\u00edctimas a las que despu\u00e9s reconocer\u00eda inocentes\u201d. Y tal afirmaci\u00f3n se finca en el hecho de que, aparte de la terrible matanza de Granaditas y Guanajuato, que en realidad \u00e9l no pudo evitar, en Valladolid, en cambio, orden\u00f3 u autoriz\u00f3 el asesinato de m\u00e1s de cien espa\u00f1oles o criollos encumbrados.<\/p>\n<p>En este sentido, seg\u00fan lo declar\u00f3 el cura Antonio Camacho en un serm\u00f3n que predic\u00f3 en la Catedral de Valladolid el 1 de mayo del a\u00f1o siguiente (1811), \u00e9l supo que Hidalgo hab\u00eda hecho perecer \u201ca m\u00e1s de ciento [individuos \u2026] en las l\u00f3bregas soledades de las Barrancas de las Bateas y del Cerro del Molcajete\u201d (Hern\u00e1ndez D\u00e1valos, T. III, p. 893). Habi\u00e9ndose podido comprobar despu\u00e9s, por otros testimonios, que fue durante la jornada del 12 cuando Hidalgo autoriz\u00f3 \u201cel primer deg\u00fcello de [41] prisioneros espa\u00f1oles [que] no eran soldados realistas capturados en batalla, sino civiles extra\u00eddos de sus casas, sin formarles juicio\u201d. Mismos a lo que se les hab\u00eda hecho creer, \u201cla v\u00edspera, que ser\u00edan conducidos a Guanajuato\u201d (Herrej\u00f3n Peredo, <em>La Ruta de Hidalgo<\/em>, p. 38) propiciando que los familiares les llevaran incluso bastimentos para el viaje. Habiendo sido el \u201cconductor\u201d de los prisioneros otro cura insurgente llamado Manuel Mu\u00f1iz, al que unos que lo conocieron apodaron <em>\u201cEl Padre Chocolate\u201d <\/em>porque, seg\u00fan pl\u00e1ticas posteriores, cuando le preguntaron que a d\u00f3nde los llevaba ya de noche, dijo que \u201ca tomar chocolate\u201d (Bertha Hern\u00e1ndez, <em>Las v\u00edctimas inocentes de la Guerra de Independencia<\/em>, Art\u00edculo publicado en La Cr\u00f3nica de Hoy el 6 de enero de 2021).<\/p>\n<p>Complementario a ese \u201cprimer deg\u00fcello\u201d hubo otro, en el que habr\u00edan sido asesinados la madrugada del 17 alrededor de 40 espa\u00f1oles sacados de dicha ciudad, y otros que fueron llevados de pueblos cercanos. Y en ese caso el lugar que se escogi\u00f3 para su muerte fue el ya citado Cerro del Molcajete. <em>Paquete <\/em>de v\u00edctimas en el que parece haber estado don Luis de Gamba (o Gamboa), quien fuera subdelegado de Colima al mismo tiempo (1792) en que el se\u00f1or cura Miguel Hidalgo ofici\u00f3 p\u00e1rroco en ese lugar. Tal y como se desprende de una carta que el 20 de enero siguiente dirigi\u00f3 la se\u00f1orita Mar\u00eda Luisa Gamboa P\u00e9rez, nacida en la Villa Colima el 1 de abril de 1793, (Felipe Sevilla del R\u00edo, <em>Prosas literarias e hist\u00f3ricas<\/em>, p. 254) al general F\u00e9lix Calleja.<\/p>\n<p>Esta muchacha, cuyo nombre verdadero y completo era \u201cMariana Francisca Teodosia Paula\u201d, era hija legal del mencionado Gamboa, pero las malas lenguas de dicha villa dec\u00edan que en realidad era hija de dicho cura. Y en el p\u00e1rrafo inicial de su carta a la letra dice: \u201c<em>Do\u00f1a Mar\u00eda Gamboa, hija leg\u00edtima de don Luis Gamboa y de do\u00f1a Mar\u00eda P\u00e9rez Sudaire, a Vuestra Se\u00f1or\u00eda con el mayor respecto digo, que <strong>habiendo sido aprehendido mi padre en Valladolid, como europeo, por el Cura don Miguel Hidalgo<\/strong>, [el 15 de noviembre] me llev\u00f3 mi madre a \u00e9l otro d\u00eda para que lo indultase; pero nos contest\u00f3 no pod\u00eda verificarlo, por no dar mal ejemplo de hacer esta exensi\u00f3n (sic), prometi\u00e9ndonos que si nos \u00edbamos con \u00e9l nos lo entregar\u00eda en el primer pueblo, en el que mandar\u00eda que quedase\u00a0 \u00e1 pretexto de estar enfermo\u201d. (<\/em>Fregoso Gennis, Carlos, <em>La Prensa Insurgente<\/em><em> en el Occidente Mexicano, Secretar\u00eda de Cultura de Colima, 2000, p. 49).<\/em><\/p>\n<p>Pese a saber, sin embargo, Hidalgo, que el primer grupo de personas hab\u00edan muerto por orden (o por permisi\u00f3n) suya, y que otro grupo m\u00e1s habr\u00eda de correr la misma suerte durante la noche siguiente, hay noticias confirmadas de que el ex rector del Colegio de San Nicol\u00e1s asisti\u00f3 el 16 a una \u201cmisa de acci\u00f3n de gracias en la catedral vallisoletana\u201d, ubic\u00e1ndose \u201cbajo [un] dosel\u201d, acompa\u00f1ado por \u201cIgnacio [L\u00f3pez] Ray\u00f3n, Jos\u00e9 Mar\u00eda Chico y el intendente [Jos\u00e9 Mar\u00eda] Anzorena\u201d, y de que el 17 en la ma\u00f1ana, tal vez animado porque hab\u00eda vuelto a reunir \u201c7 000 jinetes y 240 infantes\u201d y con la perspectiva de instalar su gobierno en Guadalajara, \u201ciba sonriendo\u201d (Herrej\u00f3n, p. 40).<\/p>\n<p>El avance de semejante gent\u00edo por las tierras michoacanas debi\u00f3 despertar una enorme curiosidad entre los paisanos que los vieron pasar, y entre los hechos m\u00e1s recordados de aquel ins\u00f3lito evento (que luego se habr\u00eda de convertir en algo \u201cnormal\u201d por las muchas idas y venidas que los ej\u00e9rcitos realista e insurgente realizaron durante los once a\u00f1os posteriores), se contempla el dato de que muchos otros ind\u00edgenas sin esperanzas reales de mejorar sus vidas en sus ranchos o pueblos que radicaban, se entusiasmaron ante la posibilidad del cambio y se fueron sumando al contingente y que, en\u00a0 la ma\u00f1ana del 21, por ejemplo, Hidalgo arrib\u00f3 \u201ca la villa de Zamora\u201d, habiendo sido advertida la gente por \u201csus avanzadas\u201d para recibirlo:<\/p>\n<p>\u201cDistingui\u00e9ronse [\u2026] los vecinos de la villa de Zamora, por cuyas calles bien adornadas pas\u00f3 el ej\u00e9rcito; y todas las corporaciones se esmeraron en los cumplimientos y arengas\u201d. Conduci\u00e9ndolo el clero local a la parroquia, donde se celebr\u00f3 un <em>Te Deum.<\/em><\/p>\n<p>Posteriormente<em> \u201clos principales\u201d <\/em>del pueblo y algunos<em> \u201cadictos a la causa\u201d,<\/em> le ofrecieron una comida con brindis. Comida en la que se dice que<em> \u201c<\/em>el se\u00f1or cura Hidalgo tom\u00f3 una copa en la mano y con el mayor entusiasmo dijo: \u2018\u00a1Viva la ilustre Ciudad de Zamora!\u2019 Y fue aplaudido y repetido por toda la concurrencia\u201d, (Citado por Herrej\u00f3n, p. 42) tal vez contenta porque con s\u00f3lo su palabra subi\u00f3 a la villa de categor\u00eda y la convirti\u00f3 en ciudad. Sitio desde donde un r\u00e1pido correo sali\u00f3 rumbo a Guadalajara para avisarle al brigadier Torres de su pr\u00f3xima llegada.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s pas\u00f3 el pr\u00f3cer por La Barca y pernoct\u00f3 en Ocotl\u00e1n, siendo recibido en ambas poblaciones con similares muestras de admiraci\u00f3n y pleites\u00eda.<\/p>\n<p>El correo lleg\u00f3 muy adelantado a su destino y dio pie para que tanto las autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas de \u201cLa Perla de Occidente\u201d se dispusieran a darle al notable caudillo el m\u00e1s singular de los recibimientos. Y fue tan as\u00ed que cuando \u00e9l ej\u00e9rcito de aqu\u00e9l sali\u00f3 el 24 de Ocotl\u00e1n, desde Guadalajara salieron veintitantos coches tirados por caballos o mulas hacia la hacienda de Atequiza para ir a su encuentro y mostrarle sus respetos.<\/p>\n<p>Y, el 25, \u201cluego de o\u00edr misa\u201d, salieron todos de la bella hacienda, para llegar esa misma tarde \u201ca San Pedro Tlaquepaque\u201d en donde, invitados o presionados por el <em>Amo <\/em>Torres, \u201clos representantes de la Audiencia, el Ayuntamiento, el Cabildo Catedral, la Universidad, el Consulado y otros cuerpos\u201d (Hern\u00e1ndez, T. I., p. 123) le ofrecieron un nuevo banquete y se le brind\u00f3 un buen hospedaje.<\/p>\n<p>Todo esto mientras que el grupo de Jos\u00e9 Antonio Torres, hijo, y Rafael Arteaga, incrementado por un buen n\u00famero de ind\u00edgenas colimotes, hac\u00eda tambi\u00e9n su entrada a la ciudad por el Camino Real de Colima.<\/p>\n<p>Hecho que menciono sin tener un documento que lo pruebe, sino porque sabiendo (por otros escritos y testimonios) que se hac\u00edan cinco d\u00edas de trayecto normal entre una poblaci\u00f3n y otra, lo saco por conclusi\u00f3n al tener conocimiento de que ellos salieron de Colima el d\u00eda 20 por la ma\u00f1ana. Eventualidad que, de haber sido cierta en cuanto al tiempo, los debi\u00f3 de haber puesto ante la posibilidad de observar tambi\u00e9n la \u201capote\u00f3sica\u201d entrada que, seg\u00fan varias referencias, hicieron Hidalgo y su ej\u00e9rcito a dicha ciudad. Y de las que ahorita mismo resumir\u00e9 para los lectores una de las m\u00e1s antiguas, rescatada por don Evaristo Hern\u00e1ndez y D\u00e1valos de algunos \u201cImpresos de Guadalajara\u201d:<\/p>\n<p>\u201cReunidos todos los cuerpos en [las afueras de la magn\u00edfica y c\u00f3moda casa que en San Pedro hospedaron a Hidalgo], comenzaron a desfilar todos los cuerpos de caballer\u00eda, las parcialidades de los pueblos circunvecinos y por su orden los tribunales en magn\u00edficos coches\u201d, seguidos por la oficialidad del ej\u00e9rcito. \u201cY en medio de esta Comitiva, el coche de su Seren\u00edsima Alteza\u201d, acompa\u00f1ado por los m\u00e1s altos dignatarios de la intendencia y de la ciudad; al que segu\u00eda \u201cotro golpe de m\u00fasica [y\u2026] la caballer\u00eda del Regimiento de Dragones que cubr\u00eda la retaguardia [\u2026] siendo innumerable la gente que acompa\u00f1aba o ve\u00eda pasar esta comitiva, aclamando a Su Alteza. (Hern\u00e1ndez, T. I., p. 123).<\/p>\n<p>Toda la ruta de San Pedro hasta la Catedral estuvo, seg\u00fan eso engalanada con arcos verdes, papeles picados, cortinas de colores y diversos otros aditamentos.<\/p>\n<p>Y abundando en hasta empalagosos detalles, otro de aquellos impresos refiere que, habi\u00e9ndose casi vaciado la ciudad por el gent\u00edo que se dirigi\u00f3 al camino de Tlaquepaque para ver pasar al caudillo y a su gente, en la tarde se volvi\u00f3 a llenar tanto que era imposible \u201catravesar ninguna de las calles [por donde hac\u00eda su] tr\u00e1nsito el General\u00edsimo\u201d. Y que \u201cestaban api\u00f1adas [aquellas gentes] como en Jerusal\u00e9n el d\u00eda de la entrada de Jes\u00fas\u201d [\u2026]<\/p>\n<p>\u201cHidalgo es de una fisonom\u00eda severa: su cabeza est\u00e1 ya cana; se conoce por su color y la configuraci\u00f3n de su cara, que pertenece a la raza del pa\u00eds; y aunque ha dejado para siempre sus oscuros h\u00e1bitos de cl\u00e9rigo, su vestido es negro y [roja] su banda de general [\u2026]<\/p>\n<p>\u201cEl Cabildo manda una comisi\u00f3n a recibirlo a la puerta de la Catedral. Hidalgo se acerca a tomar agua bendita de mano del can\u00f3nigo [principal y]: \u2018Aqu\u00ed tienen al hereje\u2019 \u2013 les dice con una sonrisa de sarcasmo, con esa sonrisa que revela en las arrugas del rostro, las arrugas del alma\u201d.<\/p>\n<p>Luego se celebr\u00f3 otro de los consabidos <em>Te Deum<\/em> y, al salir, \u201cel pueblo no lo deja andar un paso, y penetra por la multitud como una cu\u00f1a que va abriendo una masa\u201d; etc. (Hern\u00e1ndez, T. II, p. 242).<\/p>\n<p>LA EXPANSI\u00d3N DE LA GUERRA HASTA LAS COSTAS OCCIDENTALES. \u2013<\/p>\n<p>Mientras que todo eso suced\u00eda ya vimos que el grupos de los insurgentes colimotes encabezado por el Capit\u00e1n Calixto Mart\u00ednez, <em>\u201cCadenas\u201d,<\/em> se dispon\u00eda a tomar el pueblo de Autl\u00e1n, en tanto que el contingente del padre Jos\u00e9 Mar\u00eda Mercado ya hab\u00eda dejado atr\u00e1s Tepic y se aproximaba al puerto de San Blas.<\/p>\n<p>Lo que sorprende en ambos contextos no es que los dos cabecillas hayan cumplido sus comisiones, sino que lo hayan hecho llevando como subordinados a sus respectivos amigos, familiares, y conocidos, evidentemente tan mal armados como inici\u00f3 el mismo grupo de Hidalgo.<\/p>\n<p>No conozco ning\u00fan documento que nos indique c\u00f3mo fue que, despu\u00e9s de haber recibido de Torres y Arteaga su nombramiento como \u201cCapit\u00e1n Comandante de la Divisi\u00f3n del Poniente de las Tropas Americanas para el establecimiento del Nuevo Gobierno\u201d, Calixto Mart\u00ednez haya podido organizar el grupo al que le toc\u00f3 encabezar. Pero por los testimonios que cit\u00e9 dos cap\u00edtulos atr\u00e1s, y por otros hechos referidos en cuanto a las conjuras de Valladolid y Quer\u00e9taro, o a la participaci\u00f3n del <em>Amo<\/em> Torres y los G\u00f3mez Portugal, por poner un par de ejemplos, se infiere que \u00e9l y otros j\u00f3venes y se\u00f1ores de Colima no estaban del todo ajenos al movimiento insurgente, y que desde que les comenzaron a llegar noticias de cuanto acontec\u00eda en ese mismo sentido en Guanajuato, en Guadalajara y Valladolid, empezaron a simpatizar con tales ideas. Siendo por eso que cuando Regalado le escribi\u00f3 a su suegro la carta del 29 de septiembre, se advert\u00eda en ella el coraje, al decir \u201c[voy] a esta guerra a la que [forzadamente] nos llevan\u201d.<\/p>\n<p>En ese tenor, pues, y porque acciones como \u00e9sas no se deciden sin tener convicciones, bien puede uno suponer que en cuanto el referido <em>\u201cCadenas\u201d<\/em> recibi\u00f3 el nombramiento se comunic\u00f3 con Ram\u00f3n Brizuela y \u00e9ste con Pedro Regalado, para integrar entre todos un grupo de amigos, vecinos y conocidos, simpatizantes con la causa. Y que, siendo criollos en su mayor\u00eda, debieron de buscar a otros que pensaran como ellos, y a los dem\u00e1s que hubieran escapado de Zacoalco, o desertado de las Milicias en que los forzaron a participar.<\/p>\n<p>Por otra parte, siendo todos ellos habitantes de una zona rural, y siendo algunos propietarios de ranchos, huertas y salinas, es de suponer tambi\u00e9n que ten\u00edan mulas o caballos para transportarse, y al menos machetes, soguillas y algunas viejas escopetas de las que usaban para irse de cacer\u00eda, para utilizar como armas.<\/p>\n<p>Pero y\u00e9ndonos m\u00e1s all\u00e1 de las inferencias descritas, los datos verificados que cita y menciona el secretario de la Asociaci\u00f3n de Cronistas de Jalisco, nos indican que dicho grupo \u201ctom\u00f3 el pueblo de Autl\u00e1n a finales de noviembre\u201d; que all\u00ed incautaron los bienes de algunos europeos acaudalados, y que en vez de que los milicianos que hab\u00eda tanto en Autl\u00e1n, como \u201cen la Villa de Purificaci\u00f3n y en Cuautitl\u00e1n [combatieran en su contra \u2026] <strong>se incorporaron en masa [al bando insurrecto] al igual que la mayor\u00eda del pueblo<\/strong>\u201d. (Boyzo, p. 31). Con lo que Mart\u00ednez logr\u00f3 incrementar grandemente el grupo original.<\/p>\n<p>La otra noticia que nos brinda Boyzo es que el capit\u00e1n Rafael Ponce de Le\u00f3n, comandante de los milicianos de los tres pueblos en comento, se vio, como quien dice, casi totalmente abandonado por su tropa y, vi\u00e9ndose imperiosamente necesitado de velar por su vida, dej\u00f3 de arengar a sus cortas huestes y se rindi\u00f3. Siendo enseguida invitado por Mart\u00ednez para que, en vez de pelear <em>criollo contra criollo<\/em>, se resolviera a dejar el bando realista, y jurara obediencia a los dict\u00e1menes que ya para esos d\u00edas estaba emitiendo el General\u00edsimo Hidalgo en Guadalajara.<\/p>\n<p>Vi\u00e9ndose en la antesala de la muerte, Ponce de Le\u00f3n acept\u00f3 la oferta, recibi\u00f3 el perd\u00f3n de Cadenas y su gente y, pese a que en su coraz\u00f3n no deseaba hacerlo, jur\u00f3 que ser\u00eda fiel a ellos. Pero a los pocos meses, volvi\u00f3 a dar \u201cel chaquetazo\u201d y busc\u00f3 el modo de acogerse al indulto que proclam\u00f3 F\u00e9lix Calleja.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-23746 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23747'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"327\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/01-zamora-mich.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23747\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/01-zamora-mich.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/01-zamora-mich-300x153.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/01-zamora-mich-768x393.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23747'>\n\t\t\t\t.- Acompa\u00f1ado por m\u00e1s de 7000 jinetes, Hidalgo fue recibido con aclamaciones en la Villa de Zamora la ma\u00f1ana del 21 de noviembre. Y ah\u00ed le ofrecieron un banquete.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23748'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-atequiza-jal.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23748\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-atequiza-jal.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-atequiza-jal-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/02-atequiza-jal-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23748'>\n\t\t\t\t.- En la tarde del 24 fue recibido asimismo por la crema y nata de la sociedad tapat\u00eda en la bella hacienda de Atequiza. Y ya para ese momento lo nombraban \u201cAlteza Seren\u00edsima\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23749'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"457\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-garita-de-san-pedro.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23749\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-garita-de-san-pedro.jpg 743w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-garita-de-san-pedro-300x214.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/03-garita-de-san-pedro-100x70.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23749'>\n\t\t\t\tLas cr\u00f3nicas del momento dicen que miles de paisanos le hicieron valla por todo el camino desde la Garita de San Pedro (en la foto) hasta la Catedral de Guadalajara.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=23750'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"370\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/04.jpeg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-23750\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/04.jpeg 767w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/04-300x173.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-23750'>\n\t\t\t\t.- Un dibujo a tinta que inmortaliz\u00f3 el momento. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00e9cimo s\u00e9ptima parte Abelardo Ahumada EL CERRO DEL MOLCAJETE. \u2013 En el cap\u00edtulo anterior afirm\u00e9 que cuando Hidalgo sali\u00f3 de Valladolid con rumbo a Guadalajara, llevaba \u201cen la faltriquera de su conciencia otro importante n\u00famero de v\u00edctimas a las que despu\u00e9s reconocer\u00eda inocentes\u201d. Y tal afirmaci\u00f3n se finca en el hecho de que, aparte de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-23746","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23746"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23746"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23746\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}