{"id":2384,"date":"2019-02-13T05:50:45","date_gmt":"2019-02-13T05:50:45","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/recuerdos-de-la-cristiada-segunda-parte-%e2%80%93"},"modified":"2019-02-13T05:50:45","modified_gmt":"2019-02-13T05:50:45","slug":"recuerdos-de-la-cristiada-segunda-parte-%e2%80%93","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=2384","title":{"rendered":"RECUERDOS DE LA CRISTIADA (SEGUNDA PARTE). \u2013"},"content":{"rendered":"<p><strong>VISLUMBRES<\/strong><\/p>\n<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p>Paralelamente a cuanto aconteci\u00f3 en Colima durante los primeros meses de 1926, en que se gest\u00f3 el movimiento de resistencia civil que deriv\u00f3 en La Cristiada, es necesario aclarar que los conflictos del Estado con la Iglesia no s\u00f3lo se dieron aqu\u00ed, sino a nivel nacional, pero de manera muy concreta en tres o cuatro estados donde, como ocurr\u00eda en el nuestro, los gobernadores, puestos de acuerdo con el presidente Obreg\u00f3n y con su secretario de Gobernaci\u00f3n, el general Calles, quer\u00edan someter a la Iglesia Cat\u00f3lica a sus dict\u00e1menes.<\/p>\n<p>As\u00ed que, para precisar un poco acerca de aquellas circunstancias, en este cap\u00edtulo tratar\u00e9 de ubicar los hechos que \u201cdesataron al Diablo\u201d, provocando el desafortunado conflicto que tanto sangr\u00f3 a miles de familias mexicanas:<\/p>\n<p>EL CERRO DEL CUBILETE Y SU CAMBIO DE NOMBRE. \u2013<\/p>\n<p>En ese sentido resulta que, unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s de concluida la Revoluci\u00f3n Mexicana, algunas mentes inquietas se comenzaron a preocupar por asuntos que nada tuvieran que ver con la guerra, y, entre muchas interesantes cuestiones, se plantearon la pregunta de en d\u00f3nde podr\u00eda estar el verdadero centro geogr\u00e1fico del pa\u00eds. \u00a0Y para resolverla se integraron dos comisiones: la Comisi\u00f3n de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica Mexicana, y la Comisi\u00f3n Geod\u00e9sica de Guanajuato. Mismas que luego de algunos estudios, mediciones astron\u00f3micas y una serie de sesudos an\u00e1lisis, determinaron que, a pesar de no ser una figura regular, el centro geogr\u00e1fico del territorio nacional pudiese estar localizado en un extremo de la regi\u00f3n del Baj\u00edo, muy cerca de Silao, Guanajuato, tal vez en el Cerro del Cubilete, cuya cima alcanza los 2,579 metros de altura sobre el nivel del mar.<\/p>\n<p>Como este era un dato m\u00e1s o menos cient\u00edfico que ni alegr\u00f3 ni preocup\u00f3 a la mayor parte de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, s\u00f3lo hubo unas cuantas personas que se fijaron en \u00e9l. Pero <em>quiso la casualidad<\/em> que, un d\u00eda de noviembre de 1919, estando el Dr. Emeterio Valverde y T\u00e9llez, Obispo de Guanajuato, de visita pastoral precisamente en Silao, se qued\u00f3 viendo hacia el Cerro del Cubilete y, admirado tal vez por la belleza de la monta\u00f1a, expres\u00f3 que ser\u00eda muy bonito poder celebrar una misa en su cima. Y, cuentan, quienes fueron testigos del hecho, que entre los curas que escucharon al Sr. Obispo, estaba un padre de apellido Ferrer, a quien le gust\u00f3 inmediatamente la idea, y la redonde\u00f3 proponiendo que, aprovechando que tal cerro hab\u00eda sido reconocido como el centro geogr\u00e1fico del pa\u00eds, se erigiera adem\u00e1s all\u00ed\u00a0 un monumento dedicado a Cristo Rey, aunque \u00e9ste no habr\u00eda de estar situado en la cima, como est\u00e1 hoy, sino en alg\u00fan punto menos alto, sobre las faldas del cerro; debido a que no exist\u00eda ning\u00fan camino transitable hasta arriba, y a que construirlo saldr\u00eda car\u00edsimo.<\/p>\n<p>El obispo Valverde aplaudi\u00f3 la propuesta y \u00e9l y el curita aquel comenzaron a moverse para conseguir los recursos necesarios para iniciar la obra, involucrando, seg\u00fan esto, a varios otros curas que ten\u00edan grupos de j\u00f3venes participando en la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Juvenil Mexicana, o ACJM, por sus siglas. Y el 12 de marzo de 1920, colocaron la primera piedra, contando con la presencia de numerosos cat\u00f3licos guanajuatenses.<\/p>\n<p>En el \u00ednterin, haciendo uso el prelado de las potestades que le brindaba el gobierno eclesi\u00e1stico en su di\u00f3cesis, rebautiz\u00f3 al popularmente denominado Cerro del Cubilete como Cerro de Cristo Rey, y continu\u00f3 esforz\u00e1ndose en la realizaci\u00f3n del proyecto. De tal manera que a al terminar la Cuaresma de 1920, a poco menos de medio a\u00f1o de haber tomado la decisi\u00f3n, aquel primer monumento ya estaba concluido y puesto en el sitio que se escogi\u00f3. Pero como a muchos les pareci\u00f3 peque\u00f1o, hubo gente que no qued\u00f3 conforme y decidieron construir otro, notablemente mayor.<\/p>\n<p>Para esto el obispo Valverde ya les hab\u00eda comentado a sus hermanos obispos sobre la idea, y \u00e9sta se agigant\u00f3, cobrando fuerza a nivel nacional, tras considerar los pastores cat\u00f3licos que si se erigiera un monumento muy grande del Redentor all\u00ed, \u201cCristo estar\u00eda reinando sobre su grey desde el Coraz\u00f3n (otro sin\u00f3nimo equiparable a centro) de la Rep\u00fablica Mexicana\u201d.<\/p>\n<p>El episcopado, pues, se entusiasm\u00f3 y puso manos a la obra, pero el problema era que la Constituci\u00f3n de 1917 ten\u00eda prohibido a la Iglesia realizar actos de culto (sobre todo los multitudinarios) en el exterior de los templos. Mas como la idea era buena, los obispos decidieron \u201cbrincarse las trancas\u201d y seguir adelante con el proyecto, invitando Mons. Ernesto Philipi, Delegado Apost\u00f3lico de la Santa Sede a participar.<\/p>\n<p>En cuanto el presidente \u00c1lvaro Obreg\u00f3n tuvo conocimiento de lo que estaba realizando el clero se opuso con todas sus ganas y se los hizo saber de alg\u00fan modo, pero como las obras del camino ya estaban pr\u00e1cticamente terminadas y las invitaciones corridas, el 11 de enero de 1923 se celebr\u00f3 la misa y se coloc\u00f3 la primera piedra del segundo monumento.<\/p>\n<p>Los reportes que se emitieron sobre la solemn\u00edsima ceremonia refieren que la asistencia fue de unos 80 mil fieles procedentes de casi todo el pa\u00eds. Por lo que, encabritado, el presidente Obreg\u00f3n expuls\u00f3\u00a0 al Delegado Apost\u00f3lico y a un buen n\u00famero de sacerdotes extranjeros, so pretexto de estar violentando lo establecido en la Constituci\u00f3n Mexicana. Pero no obstante lo anterior, la obra del monumento sigui\u00f3 adelante.<\/p>\n<p>Actuando, cabe decir, en paralelo, Francisco J. M\u00fajica, Jos\u00e9 Guadalupe Zuno y Tom\u00e1s Garrido Canabal, gobernadores de Michoac\u00e1n, Jalisco y Tabasco, respectivamente, comenzaron a realizar acciones en apoyo del gobierno federal y en contra del clero cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>CALLES PRESIDENTE. \u2013<\/p>\n<p>Durante las elecciones de 1924, Calles, m\u00e1s anticlerical a\u00fan, fue descaradamente apoyado por su paisano y ex jefe, y gan\u00f3 la presidencia sin ninguna dificultad, tomando posesi\u00f3n de la misma el primero de diciembre.<\/p>\n<p>Para la gente que sigui\u00f3 muy de cerca este proceso, qued\u00f3 muy claro que, junto con las ideas progresistas que el sonorense ciertamente ten\u00eda, se hab\u00eda vuelto una obsesi\u00f3n para \u00e9l la idea de \u201cmeter a la Iglesia en cintura\u201d y, tal vez por eso, a manera de experimento pol\u00edtico, se puso de acuerdo o permiti\u00f3 que Tom\u00e1s Garrido Canabal, en Tabasco, promulgara un decreto (con fecha del 30 de enero de 1925), mediante el que se restring\u00eda la presencia del clero en su estado a raz\u00f3n de \u201cuno por cada treinta mil habitantes\u201d. Y como el censo de 1921 registr\u00f3 187 mil tabasque\u00f1os, s\u00f3lo podr\u00edan quedarse all\u00ed 6 sacerdotes.<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s (el 7 de febrero de 1925), como si ya fuera una cosa debidamente concertada, el procurador de Veracruz consign\u00f3 al arzobispo de M\u00e9xico, Jos\u00e9 Mora y del R\u00edo, \u201cpor violar la Constituci\u00f3n\u201d, al haber sido recibido con arcos triunfales en San Andr\u00e9s Tuxtla.<\/p>\n<p>La noticia irrit\u00f3 fuertemente a la grey cat\u00f3lica, no s\u00f3lo porque se estaba violentando la libertad de uno de los miembros de m\u00e1s alto rango en el clero mexicano, sino porque don Jos\u00e9 Mar\u00eda ya era un hombre muy anciano. Pero la cosa no par\u00f3 all\u00ed, sino que sigui\u00f3 por caminos que terminaron por sorprender a propios y extra\u00f1os, en la medida de que, por ejemplo, el gobierno azuz\u00f3, con la complicidad de la CROM y un segmento de la masoner\u00eda, a un cura deschavetado, que se llamaba Joaqu\u00edn P\u00e9rez Budar, para que fundara la Iglesia Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica Mexicana y se convirtiera en el primer \u201cPapa Mexicano\u201d. Evento que se oficializ\u00f3 el 21 de ese mismo febrero, se\u00f1alando su car\u00e1cter independiente del Vaticano, con sede en el templo de La Soledad, en el Distrito Federal.<\/p>\n<p>LA FUNDACI\u00d3N DE \u201cLA LIGA\u201d. \u2013<\/p>\n<p>Tal hecho se consider\u00f3 una burla por parte del episcopado mexicano. Pero viendo que todo esto (y m\u00e1s) estaba sucediendo en distintas partes del pa\u00eds, algunos grupos de cat\u00f3licos, entre los que destacaba la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica Juvenil Mexicana (ACJM, por sus siglas), comenzaron a ver qu\u00e9 pod\u00edan ellos hacer en defensa de su Iglesia y, el 17 de marzo de 1925, decidieron formar la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa. Pero el gobierno la declar\u00f3 ilegal, y comenz\u00f3 a operar clandestinamente.<\/p>\n<p>En el \u00ednterin de todo esto, la persecuci\u00f3n, el encarcelamiento y hasta el enjuiciamiento sumario y sin causa de algunos cat\u00f3licos colimenses continu\u00f3 con m\u00e1s fuerza y el obispo y algunos sacerdotes se tuvieron que ir del estado. El obispo se refugi\u00f3 en Tonila, Jalisco, y como all\u00e1 s\u00ed se pod\u00eda, hasta ese momento, celebrar misas y realizar otras ceremonias cultuales, cientos de colimenses hac\u00edan romer\u00eda hacia esa poblaci\u00f3n vecina, donde no pod\u00edan intervenir el gobernador Sol\u00f3rzano y sus \u201csecuaces\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los primeros l\u00edderes nacionales de \u201cLa Liga\u201d fue el tamaulipeco Ren\u00e9 Capistr\u00e1n Garza, antiguo presidente de la ACJM, quien particip\u00f3 en los debates internos acerca de si era l\u00edcito o no luchar con las armas en contra de los perseguidores de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las deliberaciones sobre este asunto involucraron a los mejores te\u00f3logos del pa\u00eds y decidieron que s\u00ed, pero el caso fue turnado a Roma, donde algunos miembros de la Sagrada Congregaci\u00f3n de la Fe determinaron que s\u00ed era factible si se actuaba en defensa propia.<\/p>\n<p>Ya bajo esa resoluci\u00f3n \u201cLa Liga\u201d se dispuso a luchar con las armas y, previendo que las cosas se podr\u00edan poner mucho m\u00e1s dif\u00edciles, nombr\u00f3 a Capistr\u00e1n Garza \u201cComandante Supremo\u201d de los contingentes que se formar\u00edan, y comenz\u00f3 a organizarse en esa l\u00ednea de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la arquidi\u00f3cesis de Guadalajara (a la que pertenece Colima), nombraron a su vez como jefe de \u201cLa Liga\u201d, al joven licenciado Anacleto Gonz\u00e1lez Flores, quien a su vez design\u00f3 a quienes deber\u00edan fungir como cabecillas locales en todo el territorio de la arquidi\u00f3cesis, recayendo ese nombramiento, para el caso de Colima, en don Te\u00f3filo Pizano, y en otro joven de la ACJM que se llamaba Antonio G. Vargas. Entusiastas elementos que, movi\u00e9ndose en la clandestinidad, comenzaron a llenar de informaci\u00f3n y propaganda cat\u00f3lica todos los pueblos y ranchos de nuestra entidad.<\/p>\n<p>Por aquel tiempo (finales de 1926), viv\u00eda y estudiaba en Guadalajara Dionisio Eduardo Ochoa D\u00edaz, ex presidente estatal de la ACJM en Colima y hermano menor del sacerdote Enrique de Jes\u00fas Ochoa, quien con el paso de los meses se habr\u00eda de convertir en el capell\u00e1n de los cristeros del volc\u00e1n, y quien, asilado m\u00e1s tarde en Roma, habr\u00eda de escribir dos gruesos tomos narrando puntualmente esa historia.<\/p>\n<p>Ya para finalizar diciembre, a <em>Nicho<\/em> le toc\u00f3, junto la bella y muy cat\u00f3lica jovencita, <em>Lupe<\/em> Guerrero, nacida en San Jer\u00f3nimo (como le dec\u00edan a Cuauht\u00e9moc, Col.), recibir \u00f3rdenes de Anacleto Gonz\u00e1lez para trasladarse a Colima en tren y buscar al l\u00edder y a los \u201csoldados\u201d que, dada la necesidad, habr\u00edan de iniciar el movimiento armado en nuestra entidad, que deber\u00eda iniciar cuando m\u00e1s tarde el 5 de enero de 1927.<\/p>\n<p>Se sabe, en este \u00faltimo sentido, que los dem\u00e1s miembros locales de \u201cLa Liga\u201d hab\u00edan pensado en que su \u00fanico y mejor l\u00edder podr\u00eda ser el Dr. Miguel Galindo Velasco, m\u00e9dico cat\u00f3lico que hab\u00eda tenido alguna experiencia como revolucionario. Pero se sabe tambi\u00e9n que cuando <em>Nicho<\/em> y <em>Lupe<\/em> llegaron a buscarlo a su casa, se toparon con la noticia de que d\u00edas atr\u00e1s hab\u00eda salido de la ciudad, tal vez porque no quiso verse involucrado en dicho movimiento.<\/p>\n<p>El padre Enrique de Jes\u00fas cuenta que, durante esos primeros d\u00edas de enero, su hermano <em>Nicho<\/em> y tres j\u00f3venes m\u00e1s: Antonio G. Vargas, Rafael G. S\u00e1nchez y Jos\u00e9 Ray Navarro, estuvieron trabajando arduamente en su propia casa para reproducir copias de un formato de \u201cLa Liga\u201d, mediante las que se extend\u00edan otros nombramientos a quienes ya ellos sab\u00edan que estaban dispuestos a participar. Y que, finalmente, en la madrugada del 6 de ese mismo mes y a\u00f1o, un chofer de coche de sitio que se apellidaba Blake, y que viv\u00eda por la misma calle (V. Carranza), se llev\u00f3 a los cuatro muchachos hasta Tonila, Jalisco, en donde comenzar\u00edan a visitar los ranchos de los alrededores para reunir m\u00e1s voluntarios.<\/p>\n<p>Las pr\u00e9dicas que los feligreses hab\u00edan estado escuchando desde la primavera de 1926 hab\u00edan predispuesto los \u00e1nimos de muchos muchachos y j\u00f3venes se\u00f1ores para participar, si se diera el caso, en la lucha armada. De manera que cuando Dionisio Ochoa y sus compa\u00f1eros llegaron a sus ranchos a convocarlos, una buena parte de ellos acept\u00f3 u comenzaron a organizarse varios peque\u00f1os n\u00facleos de \u201csoldados de Cristo Rey\u201d, juramentados y dispuestos \u201ca morir por la causa\u201d.<\/p>\n<p>(Continuar\u00e1).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISLUMBRES Abelardo Ahumada Paralelamente a cuanto aconteci\u00f3 en Colima durante los primeros meses de 1926, en que se gest\u00f3 el movimiento de resistencia civil que deriv\u00f3 en La Cristiada, es necesario aclarar que los conflictos del Estado con la Iglesia no s\u00f3lo se dieron aqu\u00ed, sino a nivel nacional, pero de manera muy concreta en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-2384","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2384"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2384\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}