{"id":24188,"date":"2022-09-13T22:44:25","date_gmt":"2022-09-14T03:44:25","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=24188"},"modified":"2022-09-13T22:45:42","modified_gmt":"2022-09-14T03:45:42","slug":"colima-y-los-alrededores-de-los-volcanes-en-septiembre-diciembre-de-1810-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=24188","title":{"rendered":"Colima y los alrededores de los Volcanes en septiembre-diciembre de 1810"},"content":{"rendered":"<p>\u00daltima parte<\/p>\n<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p>EL EJ\u00c9RCITO DE RESERVA. \u2013<\/p>\n<p>Antes de concluir la descripci\u00f3n de lo que estaba ocurriendo en Colima y Guadalajara hacia finales de diciembre de 1810, quiero se\u00f1alar que al iniciar el oto\u00f1o de aquel mismo a\u00f1o atracaron en Veracruz algunos barcos procedentes de Espa\u00f1a, entre los que en calidad de escolta iba la fragata <em>Atocha, <\/em>llevando como pasajeros a varios oficiales que, enviados por la Junta Suprema de C\u00e1diz, hicieron el recorrido hasta la ciudad de M\u00e9xico y se pusieron a las \u00f3rdenes del virrey Venegas. (Z\u00e1rate, op. Cit., p. 178). Y que -esto lo digo yo- m\u00e1s tarde habr\u00edan de tener un papel protag\u00f3nico en el combate en contra de los insurgentes sobre todo en el \u00e1mbito de Nueva Galicia.<\/p>\n<p>El comandante de la fragata era el Capit\u00e1n Rosendo Porlier; pero el oficial de mayor rango era el General Brigadier Jos\u00e9 de la Cruz y, habi\u00e9ndosele presentado a Venegas en un momento en que a \u00e9ste le urg\u00eda tener m\u00e1s apoyos, tom\u00f3 su llegada como un caso providencial y decidi\u00f3 nombrarlo Jefe de un grupo al que denomin\u00f3 \u201cEl Ej\u00e9rcito de Reserva\u201d.<\/p>\n<p>Muy al margen de lo que ocurri\u00f3 durante las primeras semanas en que aquellos marinos y militares estuvieron en M\u00e9xico, quiero adelantar el dato de que junto con ellos lleg\u00f3 el entonces muy joven Teniente de Nav\u00edo, Pedro Celestino Negrete, quien asimismo desempe\u00f1ar\u00eda un papel relevante en los a\u00f1os por venir, no s\u00f3lo en la Nueva Galicia, o inclusive en Colima, sino a nivel nacional.<\/p>\n<p>Pero mientras que la gente de Jos\u00e9 de la Cruz se estaba \u201caclimatando\u201d, digamos, en la ciudad de M\u00e9xico, se supo que Juli\u00e1n Villagr\u00e1n, antiguo capit\u00e1n del Regimiento de Tula, que coincid\u00eda con las ideas de Allende, desert\u00f3 del ej\u00e9rcito realista y, junto con la Compa\u00f1\u00eda que encabezaba, se levant\u00f3 en armas en el pueblo de Huichapan, atacando por primera ocasi\u00f3n (sin \u00e9xito), el 30 de octubre, a la ciudad de Quer\u00e9taro.<\/p>\n<p>Deseando combatir este nuevo foco de insurrecci\u00f3n el virrey decidi\u00f3 incorporar al Teniente Coronel Torcuato Trujillo, peninsular tambi\u00e9n, pero ya con a\u00f1os de residencia en la Nueva Espa\u00f1a, donde ya hab\u00eda sido \u201cComandante de la Provincia de Michoac\u00e1n\u201d, como segundo en el mando de Jos\u00e9 de la Cruz, para que le sirviera tambi\u00e9n de gu\u00eda, y el 16 de noviembre salieron a combatir a Villagr\u00e1n.<\/p>\n<p>Llegaron a Huichapan, el d\u00eda 22, pero el capit\u00e1n insurrecto, vi\u00e9ndose en clara minor\u00eda, se esfum\u00f3 de repente y se fue a meter entre los intrincados vericuetos de una sierra cercana a donde Trujillo aconsej\u00f3 no perseguirlo para no tener que exponerse a una emboscada.<\/p>\n<p>Y si menciono esto \u00faltimo es porque en esa misma fecha y lugar, Jos\u00e9 de la Cruz, para elevar sus m\u00e9ritos ante Calleja y el virrey, empez\u00f3 a dar las primeras muestras de crueldad que luego iban a seguir dando \u00e9l y varios de sus subordinados, ordenando a su tropa incautar hasta los cuchillos de las casas, las tijeras de los sastres y \u201clos instrumentos de los cerrajeros y los herreros\u201d, para que los habitantes de los pueblos que pudiesen tener simpat\u00eda por los insurgentes no tuvieran nada con que pelear, advirti\u00e9ndoles a todos ellos, y a los de las \u201chaciendas y rancher\u00edas\u201d cercanas, que si \u00e9l se enterara que apoyaban a los insurgentes, mandar\u00eda quemar sus casas y pasar a cuchillo a todos los adultos. (Z\u00e1rate, p. 178).<\/p>\n<p>De momento, sin embargo, parece que s\u00f3lo pudo \u201chacer escarmiento\u201d en unos pocos individuos a los que algunos realistas locales se\u00f1alaron como simpatizantes de la insurgencia, pero permaneci\u00f3 unos d\u00edas en la zona, intimidando a la gente, hasta que el capit\u00e1n Porlier lo alcanz\u00f3 con otro batall\u00f3n y, llevando las \u00f3rdenes de que se dirigieran a tomar Valladolid.<\/p>\n<p>Las cr\u00f3nicas de aquellos d\u00edas se\u00f1alan que salieron de Huichapan el 14 de diciembre con alrededor de 2000 hombres de infanter\u00eda y caballer\u00eda y unos pocos ca\u00f1ones, y que luego de ir apaciguando y amedrentando pueblos, permanecieron varios d\u00edas en Quer\u00e9taro y otros en Celaya, llegando el 26 a Indaparapeo, situado a seis leguas (unos 27 kil\u00f3metros) de Valladolid.<\/p>\n<p>Los miembros de la peque\u00f1a guarnici\u00f3n insurgente de Valladolid recibieron oportunos informes sobre la cantidad de armas y gente que llevaba el brigadier de la Cruz y, sabi\u00e9ndose imposibilitados para hacerles frente, decidieron retirarse a Guadalajara. Siendo as\u00ed como de la Cruz pudo ingresar a Valladolid el 28, sin tener que disparar un solo ca\u00f1onazo.<\/p>\n<p>EL PRINCIPIO DEL FIN. \u2013<\/p>\n<p>En ese mismo contexto, ni el Virrey Venegas, ni el brigadier Calleja <em>se hab\u00edan dormido en sus laureles<\/em>, sino que, por el contrario, desde que el segundo se hallaba en Guanajuato se afanaron en tramar un plan cuyas miras se concentraron en Guadalajara, no s\u00f3lo porque \u00e9sta era la segunda ciudad en importancia en todo el territorio de la Nueva Espa\u00f1a, sino porque en ella estaba el ex cura de Dolores ejerciendo acciones de gobierno. Y eso era algo que ellos no pod\u00edan permitir.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, tras de salir de Guanajuato y establecerse moment\u00e1neamente en Le\u00f3n, el 16 de noviembre F\u00e9lix Mar\u00eda Calleja termin\u00f3 de dise\u00f1ar el referido plan y se lo envi\u00f3 de inmediato al virrey para su aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dicho plan consist\u00eda, a grandes rasgos, en que al cabo de un mes a partir de esa fecha, todas las fuerzas realistas ubicadas a menos de diez d\u00edas de traslado de la capital de la Nueva Galicia tendr\u00edan que converger en las inmediaciones del Puente de Calder\u00f3n, ubicado en el Camino Real, dos leguas al norte del pueblo de Zapotlanejo, yendo como quien dice desde Guadalajara a Lagos.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo anterior dije que pese a las desavenencias que hab\u00eda entre Hidalgo y Allende, no todo eran, a finales de diciembre, malas noticias para los insurgentes, porque aun cuando las fuerzas realistas hab\u00edan recuperado las principales poblaciones de las intendencias de Guanajuato y Valladolid, las insurgentes se hab\u00edan posesionado de Colima, Tepic, San Blas, San Luis, Saltillo y Zacatecas, y estaban dando mucho que hacer en Quer\u00e9taro, en Sinaloa y en el sur de la Intendencia de M\u00e9xico (actual estado de Guerrero). Todo eso sin dejar de mencionar el dato de que lo hab\u00edan logrado pese a que la mayor\u00eda de los insurgentes eran individuos inexpertos en las lides militares y carec\u00edan de en ese momento de fundiciones, f\u00e1bricas o talleres que les proporcionaran nuevas armas, p\u00f3lvora y balas.<\/p>\n<p>Una vez aprobado el plan por el virrey, Calleja envi\u00f3 \u00f3rdenes a los condes Flon y de la Cadena, al general de la Cruz y a otros subordinados de menor rango, para reunirse el 16 de enero en las inmediaciones de Puente de Calder\u00f3n y atacar unidos a los insurgentes en Guadalajara.<\/p>\n<p>Pero no sobra decir que los esp\u00edas de ambos grupos trabajaban intensamente y, que fue gracias a los suyos que Hidalgo y Allende se enteraron de una buena parte de los planes que acabamos de mencionar, por lo que tambi\u00e9n comenzaron a prepararse, tomando Allende la inteligente decisi\u00f3n de capacitar y disciplinar al mayor n\u00famero de gente que pudiera, ante la imposibilidad de hacerlo con la numerosa \u201cplebe\u201d que se hab\u00eda sumado al movimiento.<\/p>\n<p>Pero no se prosper\u00f3 gran cosa porque, siendo tan poco el tiempo y el armamento de que dispon\u00edan, s\u00f3lo pudieron \u201carmar y medianamente disciplinar siete batallones, seis escuadrones y dos compa\u00f1\u00edas de artiller\u00eda\u201d, sumando \u201ctres mil cuatrocientos hombres\u201d. (Z\u00e1rate, p. 188).<\/p>\n<p>Como quiera que fuese, el a\u00f1o termin\u00f3 en medio de interesantes expectativas para los dos bandos de combatientes. S\u00f3lo que, entre el 3 y el 4 de enero de 1811, los huidos de Valladolid llegaron a Guadalajara con la mala noticia de que los realistas se hab\u00edan vuelto a posesionar de aquella ciudad, y cosa de una semana despu\u00e9s, unos arrieros llegaron con la novedad tambi\u00e9n de que las tropas de Calleja ya estaban en Lagos el 10. Y todo eso puso en alerta a Hidalgo y sus oficiales, quienes se volvieron a reunir para tomar algunos acuerdos:<\/p>\n<p>De lo poco que se sabe de esa reuni\u00f3n (cuyas no quedaron registradas en un acta), se dice que al promediar enero hab\u00eda en Guadalajara 97 mil \u201csoldados\u201d insurgentes. Pero de los cuales, como ya se expuso, ni siquiera cuatro mil eran \u201cde l\u00ednea\u201d, o estaban armados con suficiencia. Aunque s\u00ed contaban con un n\u00famero notable de ca\u00f1ones, a los que, sin embargo, habiendo sido sacados de los nav\u00edos de San Blas, les faltaban las bases o \u201ccure\u00f1as\u201d, y para dispararlos ten\u00edan que ponerlos sobre tarimas de carretas y apuntarlos \u201cal tanteo\u201d.<\/p>\n<p>Una nueva informaci\u00f3n que lleg\u00f3 al cuartel general de Guadalajara indicaba que el brigadier Jos\u00e9 de la Cruz se dispon\u00eda a secundar el plan de Calleja y estaba apurando a su gente para salir lo m\u00e1s r\u00e1pido posible de Valladolid. Por lo que se consider\u00f3 necesario evitar que se juntaran ambos ej\u00e9rcitos, y para tratar de impedirlo se envi\u00f3 un destacamento de dos mil hombres y 27 ca\u00f1ones bajo el mando de un se\u00f1or al que se menciona como \u201cDon Ruperto Mier\u201d.<\/p>\n<p>Siguiendo las instrucciones que llevaba, el se\u00f1or Mier tuvo el cuidado de no combatir en un terreno llano y, habiendo llegado antes que el brigadier espa\u00f1ol a las inmediaciones de Zamora, se posesion\u00f3 de las partes m\u00e1s altas de una peque\u00f1a serran\u00eda por la que forzosamente tendr\u00eda que pasar aquella porci\u00f3n del ej\u00e9rcito realista, y all\u00ed los esper\u00f3 desde la jornada del 13.<\/p>\n<p>De la Cruz pas\u00f3 por Zamora temprano el 14, y tras caminar tres leguas m\u00e1s, no tard\u00f3 mucho para toparse con las fuerzas de Mier, ubicadas en un punto que los cronistas de la \u00e9poca mencionan como \u201cel Puerto de Urepetiro\u201d. Donde sus primeros hombres fueron recibidos a ca\u00f1onazos.<\/p>\n<p>No tiene ning\u00fan caso describir c\u00f3mo se desarroll\u00f3 esta batalla, sino exponer en resumen que \u201ctodos los jefes [realistas\u2026] cumplieron con las \u00f3rdenes recibidas [y que \u2026] despu\u00e9s de hora y media de combate se adue\u00f1aron de las posiciones [defensivas] y de toda la artiller\u00eda\u201d, haciendo huir a los insurgentes que pudieron hacerlo, dejando, sin embargo aqu\u00e9llos, alrededor de \u201c500 cuerpos en el campo\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo de la parte realista un n\u00famero no mencionado de muertos y heridos; por lo que se vieron en la necesidad de regresarse a Zamora para descansar, reponerse, curarse y hacer reparaciones a los equipos. (Ibidem, p. 195).<\/p>\n<p>Y as\u00ed, aunque con muy alto costo, el objetivo de Hidalgo se cumpli\u00f3 al demorar Mier el avance de la tropa procedente de Valladolid, pero no logr\u00f3 impedir que, por el camino de Lagos, Calleja continuara el suyo.<\/p>\n<p>Unos veloces correos que el d\u00eda 13 llegaron \u201ca matacaballo\u201d al cuartel insurgente de Guadalajara les notificaron las condiciones en que avanzaba Calleja y el n\u00famero de soldados y la artiller\u00eda con que contaba; por lo que hubo nuevas deliberaciones, en las que Allende propuso que no se saliera a combatir al campo raso, que se fortificaran con barricadas algunas calles y se dejaran expeditas otras, para dar pie a que, divididos, los realistas entraran a la ciudad y los pudiesen rodear con el gent\u00edo que ten\u00edan. Pero Hidalgo esgrimi\u00f3 algunos argumentos que parec\u00edan mejores, y la mayor\u00eda de los jefes lo apoy\u00f3 para que, en total oposici\u00f3n a las ideas de Allende, salieran con todo su masivo \u201cej\u00e9rcito\u201d, para interceptar, seg\u00fan \u00e9l al de Calleja, en el sitio que les pareci\u00f3 m\u00e1s apropiado: la barranquilla del Puente de Calder\u00f3n.<\/p>\n<p>Y con relaci\u00f3n a esto \u00faltimo, viejos rumores que durante a\u00f1os corrieron de boca en boca, comentaban que aquel 14 de enero, cuando Hidalgo logr\u00f3 ese otro <em>triunfo<\/em> sobre el influjo de Allende, con un desplante bromista en el que se adivinaba cierta soberbia y una percepci\u00f3n poco realista, dijo: \u201cVamos a almorzar en Puente de Calder\u00f3n, a comer en Quer\u00e9taro y a cenar en M\u00e9xico\u201d (Alexanderson Joublanc, Luciano, <em>Ignacio L\u00f3pez Ray\u00f3n<\/em>, 1963, p. 47; Meyer, Jean, <em>Hidalgo<\/em>, 1996, p. 52).<\/p>\n<p>De ser cierto que Su Alteza Seren\u00edsima actu\u00f3 de esa manera, cabe se\u00f1alar que ese desatino marc\u00f3 el principio del fin, no s\u00f3lo de su liderazgo, sino de la primera etapa de la Guerra de Independencia, porque tan s\u00f3lo tres d\u00edas m\u00e1s tarde, derrotados por Calleja, los principales cabecillas del movimiento insurgente iban escapando al galope del fuego que se levant\u00f3 en las inmediaciones del mencionado puente, ech\u00e1ndole la culpa de todo a <em>las necedades del cura<\/em>.<\/p>\n<p>PUNTO DE QUIEBRE. \u2013<\/p>\n<p>No tengo el prop\u00f3sito de machacar las acciones equ\u00edvocas del padre Hidalgo, ni de echarle tierra y lodo a los cabecillas que lo acompa\u00f1aron en \u00e9se y otros lances, sino decir que la ya muchas veces ampliamente descrita \u201cbatalla del Puente de Calder\u00f3n\u201d signific\u00f3 un fuerte punto de quiebre para el movimiento independentista, y que muchos de los insurgentes \u201cde la masa\u201d, cuyos nombres quedaron ocultos para los historiadores, en el af\u00e1n de salvar sus vidas se vieron forzados a volver a sus lugares de origen s\u00f3lo para encontrar la muerte, puesto que <em>all\u00e1 <\/em>(donde hayan sido sus pueblos o ranchos) hab\u00eda gente del bando contrario que los hab\u00eda identificado desde antes, y los ten\u00eda en las listas locales de rebeldes y \u201ctraidores al Rey, a la religi\u00f3n y la Patria\u201d.<\/p>\n<p>En el caso concreto de Colima y la regi\u00f3n aleda\u00f1a a los volcanes, me siento obligado a mencionar algunos de los antiguos paisanos de los que tengo la certeza que participaron incluso en la Batalla de Calder\u00f3n, bajo las \u00f3rdenes de <em>El Amo<\/em> Torres: Calixto Mart\u00ednez <em>Cadenas<\/em>, Ram\u00f3n Brizuela, Pedro Regalado Llamas, Manuel Llamas y muy probablemente Jos\u00e9 Manuel Ruiz, l\u00edder ind\u00edgena del pueblo de San Francisco de Almoloyan, y otros \u201cprincipales\u201d de all\u00ed mismo y de Ixtlahuac\u00e1n, junto con Juan Miguel Gallaga, <em>El Lego,<\/em> quien aun cuando no era originario de Colima, estuvo fuertemente vinculado con guerrilleros colimotes asociados a su vez con el padre Jos\u00e9 Antonio D\u00edaz. Individuos todos cuya filiaci\u00f3n como insurgentes los conden\u00f3 a ya no poder realizar <em>la vida normal<\/em> en sus pueblos y solares, debiendo de mantenerse activos en diferentes grupos rebeldes para defenderse y continuar la lucha hasta que les fuera posible hacerlo. Individuos, dije, cuyas principales acciones no se verificaron en los tiempos de Hidalgo, sino en las \u00e9pocas sucesivas en que la jefatura del movimiento insurgente recay\u00f3, primero, en el licenciado Ignacio L\u00f3pez Ray\u00f3n, y luego en la del se\u00f1or Cura Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos, llegando incluso en unos pocos casos hasta la \u00e9poca de don Juan \u00c1lvarez, y al momento en que, once a\u00f1os despu\u00e9s de iniciada la lucha, se dio por concluida con la participaci\u00f3n de Agust\u00edn de Iturbide y Vicente Guerrero. Individuos, por \u00faltimo, de los que tal vez un d\u00eda podamos hablar con mayor precisi\u00f3n y detalles en un libro posterior a \u00e9ste.<\/p>\n<p>Villa de \u00c1lvarez, Colima, a 13 de septiembre de 2022.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-24188 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=24189'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/01-1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-24189\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/01-1.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/01-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/01-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-24189'>\n\t\t\t\t\u201cEl Padre de la Patria\u201d naci\u00f3 en el rancho de San Vicente, este solar en donde hoy se miran los puros cimientos; pegadito a la Sierra de P\u00e9njamo.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=24190'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/02-1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-24190\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/02-1.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/02-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/02-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-24190'>\n\t\t\t\tIgnacio Allende tiene su propio monumento ecuestre en el antiguo pueblo de San Miguel el Grande, que hoy lleva tambi\u00e9n su apellido.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=24191'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"423\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/03-1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-24191\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/03-1.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/03-1-300x198.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/03-1-768x508.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-24191'>\n\t\t\t\t.-  3.- Gobierno del Estado de Jalisco convirti\u00f3 en 2010, el escenario de la Batalla de Calder\u00f3n en un bonito \u201cparque tem\u00e1tico\u201d que vale la pena conocer.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=24192'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/04-1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-24192\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/04-1.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/04-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/04-1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-24192'>\n\t\t\t\t.- Varios de los amigos y compa\u00f1eros de Hidalgo dijeron que dicha batalla se perdi\u00f3 por su culpa. Y tal vez por eso, al estar yo ah\u00ed, sent\u00ed que este monumento implicaba una enorme contradicci\u00f3n hist\u00f3rica.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=24193'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/05.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-24193\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/05.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/05-300x225.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/05-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-24193'>\n\t\t\t\t.- Y lo cierto es que, muy al margen de lo que sucedi\u00f3 en realidad, a los mexicanos se nos ense\u00f1\u00f3 a participar en las \u201cFiestas Patrias\u201d comprando rehiletes y banderitas.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00daltima parte Abelardo Ahumada EL EJ\u00c9RCITO DE RESERVA. \u2013 Antes de concluir la descripci\u00f3n de lo que estaba ocurriendo en Colima y Guadalajara hacia finales de diciembre de 1810, quiero se\u00f1alar que al iniciar el oto\u00f1o de aquel mismo a\u00f1o atracaron en Veracruz algunos barcos procedentes de Espa\u00f1a, entre los que en calidad de escolta&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-24188","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24188"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=24188"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24188\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=24188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=24188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=24188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}