{"id":26252,"date":"2023-03-14T22:57:05","date_gmt":"2023-03-15T04:57:05","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26252"},"modified":"2023-03-14T22:57:05","modified_gmt":"2023-03-15T04:57:05","slug":"fue-el-tequila-originario-de-colima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26252","title":{"rendered":"\u00bfFUE EL TEQUILA ORIGINARIO DE COLIMA?"},"content":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p>PRUEBAS DOCUMENTALES DE LA FABRICACI\u00d3N DEL MEXCAL EN COLIMA. \u2013<\/p>\n<p>Cuando Jorge Velasco Rocha les pregunt\u00f3 a los fabricantes de tuxca de los rumbos de Zapotitl\u00e1n y Tolim\u00e1n, Jal., por qu\u00e9 le llaman \u201ctuba\u201d al jugo de maguey que se utiliza para iniciar la destilaci\u00f3n, y le respondieron: \u201cPorque as\u00ed hab\u00edan o\u00eddo que le dec\u00edan siempre desde sus padres y abuelos\u201d, mi amigo se qued\u00f3 intrigado e inici\u00f3 una indagaci\u00f3n por su cuenta, de cuyos resultados les hablar\u00e9 un poquito m\u00e1s adelante, pero primero quiero seguir demostrando a nuestros lectores que, contra todo y lo que\u00a0 puedan afirmar los productores del \u201cmezcal de Tequila\u201d que promovieron su famosa (y excluyente) \u201cdenominaci\u00f3n de origen\u201d, en Colima se produc\u00eda, desde hace varios siglos, un aguardiente similar, aunque no se llamara as\u00ed.<\/p>\n<p>El meollo del caso que acabo de mencionar es que \u201cel tequila\u201d considerado como bebida digamos de marca, no exist\u00eda ni siquiera hace un siglo, y ni siquiera se llamaba as\u00ed, sino que siendo un mezcal ya muy conocido, la gente, para diferenciarlo del que proced\u00eda o se fabricaba en Atotonilco, en Arandas o en P\u00e9njamo, le empez\u00f3 a decir \u201cmezcal [del\u00a0 pueblo] de Tequila\u201d. Y como se volvi\u00f3 famoso gracias al esquema de comercializaci\u00f3n que utilizaron los mezcaleros de dicho pueblo, termin\u00f3 por llamarse simplemente \u201ctequila\u201d.<\/p>\n<p>Un caso proporcionalmente similar (aunque de mucho menor alcance) ocurri\u00f3 con el mezcal fabricado en Tuxcacuesco, al que para diferenciarlo del que proced\u00eda de Aculco, Tonaya o Zapotitl\u00e1n, se le empez\u00f3 a decir, tambi\u00e9n, \u201cmezcal de Tuxca\u201d. Pues Tuxca era nombre acortado (o \u201cde cari\u00f1o\u201d) con el que la gente de la regi\u00f3n se refiere al mencionado pueblo. Dando como resultado que, \u201cpor econom\u00eda de t\u00e9rminos\u201d, como dicen algunos literatos, a ese producto se le terminara denominando simplemente \u201ctuxca\u201d. Abarcando, ya despu\u00e9s, con ese nombre, a un buen n\u00famero de mezcales de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y en cuanto a la demostraci\u00f3n a que me refer\u00ed al principio, quiero citar, sin irnos demasiado lejos, otro de los testimonios que aparecen insertos en la \u201cProbanza de Colima\u201d, que como dije en el Cap\u00edtulo 1, se realiz\u00f3 en esta tierra en 1612, con el prop\u00f3sito de impedir que se cumpliera la orden de la Real Audiencia de M\u00e9xico, para talar todos los palmares de Colima y de que se les impidiera, a sus habitantes, seguir fabricando el vino de cocos:<\/p>\n<p>En sexto \u201c\u00cdtem\u201d o inciso que, a manera de pregunta se utiliz\u00f3 en el interrogatorio de la \u201cProbanza\u201d, los Oidores mencionaban que se les hab\u00eda hecho saber que, uno de los grandes factores de las muchas muertes que hab\u00edan experimentado los indios de la Provincia de Colima desde unos ochenta a\u00f1os atr\u00e1s, era el de que \u00e9stos inger\u00edan inmoderadamente el ya del mencionado \u201cvino de cocos\u201d. Y, con base en ello, el procurador y el escribano que tuvieron la responsabilidad de levantar la informaci\u00f3n correspondiente, les preguntaron a los testigos (por turno, y en secreto) qu\u00e9 tan cierto era, desde su perspectiva, eso de lo que hablaban los Oidores.<\/p>\n<p>En varias de las respuestas que aquellos testigos dieron qued\u00f3 muy clara la idea de que el \u201cvino de cocos\u201d s\u00f3lo se hab\u00eda comenzado a fabricar desde muy poco tiempo atr\u00e1s, y que, por lo tanto, dicha afirmaci\u00f3n no era cierta, <strong>\u201cporque siempre y desde antes que lo hubiera<\/strong> <strong>y despu\u00e9s, los dichos indios han hecho y hacen vino para sus borracheras, de ca\u00f1as y de maguey<\/strong>, sirg\u00fcelas (sic), ma\u00edz y [hasta de] otras ra\u00edces que tienen dentro de sus mismas casa y tierras [\u2026] barato y en muncha cantidad\u201d.<\/p>\n<p>Si nos fijamos bien, en este testimonio se menciona que <strong>no s\u00f3lo los indios de Colima fabricaban mezcal, sino otra bebida que muy bien pudiera ser un antecedente del ron de ca\u00f1a<\/strong>, tal vez inspirado este proceso por los negros tra\u00eddos desde Las Antillas, y que se ocupaban ac\u00e1 de los ca\u00f1averales y de los trapiches que ya para esa \u00e9poca estaban funcionando.<\/p>\n<p>Por si fuera poca e insuficiente la informaci\u00f3n que de dicha \u201cProbanza\u201d se deriva, he aqu\u00ed que,\u00a0 cosa de 160 a\u00f1os despu\u00e9s, \u201centre el 12 de Julio de 1776 y el 30 de Marzo de 1777\u201d, el capit\u00e1n Miguel Jos\u00e9 Ponce de Le\u00f3n elabor\u00f3 una segunda <em>Descripci\u00f3n del Distrito de Colima y del Corregimiento Agregado de San Miguel de Xilotl\u00e1n<\/em>\u201d; en la cual, luego de informar al virrey que acababa de formar una \u201cCompa\u00f1\u00eda de Lanceros, que se compone de 50 hombres escogidos [\u2026] a los que\u201d \u00e9l mismo hab\u00eda \u201cdado proporcionada disciplina militar\u201d; se\u00f1al\u00f3 que lo hizo para inspirarles \u201crespeto y temor\u201d a \u201clos malhechores, que al abrigo de estas sierras y montes han vivido con esc\u00e1ndalo aun de las mismas fieras\u201d. Se\u00f1alando igualmente su empe\u00f1o por derrocar \u201c\u00eddolos, supersticiones y vicios\u201d entre \u201clos r\u00fasticos pueblos de Tuxpan y Xilotl\u00e1n, que como <strong>remotos y enviciados en el beber el mexcal que labran<\/strong>, su Dios es el Demonio, y sus leyes la m\u00e1s brutal libertad y mala educaci\u00f3n en que los tienen\u201d.<\/p>\n<p><em>Endemoniada<\/em> bebida, por cierto que, seg\u00fan a\u00f1adi\u00f3 despu\u00e9s, se <strong>\u201c<\/strong><strong>produce [con] el coraz\u00f3n o ra\u00edz de una planta a el modo de maguey que llaman mexcal, la que se da en vicioso anchor; y tatemada la ponen en fibras, abstrayendo su licor por un alambique, produci\u00e9ndole m\u00e1s o menos fino seg\u00fan la calidad de los mexcales o los ingredientes que les agregan<\/strong>\u2026\u201d<\/p>\n<p>UN EXPERIMENTO EN PUERTA. \u2013<\/p>\n<p>Con todo lo que escrib\u00ed antes, y con lo que acabo de mencionar, considero que qued\u00f3 suficientemente probada la afirmaci\u00f3n en el sentido de que, muy al margen de los pleitos legales que puedan invocar los fabricantes \u201cdel mezcal de tequila\u201d, la verdadera \u201cdenominaci\u00f3n de origen\u201d tendr\u00eda que ser, no del municipio que as\u00ed se llama, y ni siquiera del actual y empeque\u00f1ecido Estado de Colima, sino de toda la regi\u00f3n circundante a los Volcanes, incorporando, por supuesto, a municipios vecinos de Jalisco y Michoac\u00e1n.<\/p>\n<p>Pero no nos desviemos y volvamos al tema original de este trabajo, para seguir refiri\u00e9ndonos a otras noticias relacionadas con la elaboraci\u00f3n del aguardiente al que se denomin\u00f3 \u201cvino de cocos\u201d:<\/p>\n<p>Recapitulando todo lo expuesto, infiero que, en alg\u00fan momento que no qued\u00f3 documentado, pero que debi\u00f3 de haber ocurrido a finales del siglo XVI o a principios del siglo XVII, los indios que desde mucho tiempo atr\u00e1s hab\u00edan estado produciendo mezcal mediante m\u00e9todos ancestrales no muy efectivos, se toparon con la novedad que para ellos les implic\u00f3 el \u201cvino de cocos\u201d que algunos espa\u00f1oles, asesorados debidamente por algunos filipinos expertos, empezaron a fabricar con tuba. Y que, como derivaci\u00f3n de ello, siendo curiosos e inteligentes, esos mismos indios debieron de buscar el modo de saber c\u00f3mo se fabricaba esa <em>nueva bebida<\/em>, y\u00e9ndose a meter en los ranchos o haciendas donde sol\u00eda producirse. Encontr\u00e1ndose con que, por m\u00e1s r\u00fastico que pudieran ser los alambiques que mencion\u00f3 el alcalde mayor que cit\u00e9 al \u00faltimo, se requer\u00eda menos trabajo con ellos para producir m\u00e1s aguardiente y de mejor calidad.<\/p>\n<p>Vi\u00e9ndose ya en esas circunstancias, es de creer, tambi\u00e9n, que hayan podido sobornar o convencer a \u201cun indio chino\u201d (como tambi\u00e9n algunos criollos llamaban a los filipinos) para que les ense\u00f1ara sus t\u00e9cnicas o, actuando a la manera de los esp\u00edas, se fijaran muy bien cu\u00e1les eran los m\u00e9todos que utilizaban dichos asi\u00e1ticos para construir sus propios alambiques y fabricar con ellos su mezcal, qued\u00e1ndose, de pasada, hasta con el nombre de la \u201ctuba\u201d para designar el caldo que obligadamente deb\u00edan hervir.<\/p>\n<p>Con estos antecedentes por delante, quiero agregar que, hace como diez meses, tras de haber estado una tarde \u201ccomponiendo el mundo\u201d en la biblioteca que Jorge Velasco Rocha puso a disposici\u00f3n del p\u00fablico en la calle Guerrero # 162, en el centro de la ciudad de Colima, le pregunt\u00e9 a nuestro amigo J. Jes\u00fas Jim\u00e9nez c\u00f3mo le hab\u00eda ido cuando con otros amigos suyos fue hacia los rumbos de Tolim\u00e1n, Jalisco, para conocer, precisamente unas \u201ctachicas\u201d o \u201ctlachicas\u201d donde fabrican el tuxca. Y ya que me coment\u00f3 que \u201cmuy bien\u201d, y que hab\u00eda publicado unas fotos y una rese\u00f1a del viaje en su \u201cmuro del Facebook\u201d, le coment\u00e9 a \u00e9l (y a todos los que esa tarde estaban) que yo tambi\u00e9n hab\u00eda tenido la suerte de conocer una de aquellas \u201ctachicas\u201d un d\u00eda en que, acompa\u00f1ando al gran grupo de talpe\u00f1os comaltecos que dirige el famoso <em>\u201cPanchis\u201d<\/em> V\u00e1zquez, camin\u00e9 junto con ellos por toda la orilla del R\u00edo Grande, desde el \u201cPaso de Alseseca\u201d hasta \u201cPaso Real\u201d. Viendo, ya muy cerca del pueblo de Canoas, c\u00f3mo cinco o seis de aquellos cansados caminantes cometieron el error de haberse detenido en una taberna, para beber, al filo de las 2 de la tarde y estando sedientos, \u201ctuxca directo\u201d y sin rebajar, emborrach\u00e1ndose, por supuesto, a los pocos minutos, debido a que, falt\u00e1ndoles agua en sus cuerpos, el alcohol que dicha bebida contiene les lleg\u00f3 casi de inmediato a sus cerebros.<\/p>\n<p>Interviniendo en este punto de la conversaci\u00f3n, Jorge Velasco no s\u00f3lo nos coment\u00f3 que, estando \u00a0picado por la curiosidad que le provoc\u00f3 el hecho de haber le\u00eddo una investigaci\u00f3n que la historiadora colimense Paulina Machuca hizo en relaci\u00f3n con los v\u00ednculos que Colima tuvo desde mediados del siglo XVI (y durante toda la \u00e9poca virreinal), con las Islas Filipinas, \u00e9l estaba abrigando la idea de construir una r\u00e9plica de un antiguo alambique con el prop\u00f3sito de destilar tuba y fabricar de nuevo ac\u00e1 el famoso vino prohibido.<\/p>\n<p>Luego dejamos de vernos un rato y, har\u00e1 apenas unos tres meses, me llam\u00f3 (muy alegre) para decirme que ya casi terminaba el alambique, y que iba a intentar destilar algunos litros de tuba para ver qu\u00e9 pasaba.<\/p>\n<p>UN ALAMBIQUE EN LA ESCUELA DE ARTESAN\u00cdAS. \u2013<\/p>\n<p>De conformidad con dos de las fuentes que cit\u00e9 en el cap\u00edtulo anterior, la fabricaci\u00f3n del aguardiente de tuba qued\u00f3 totalmente prohibida dos d\u00e9cadas antes de que concluyera el siglo XVIII, y aun cuando hay varias noticias sueltas en el sentido de clandestinamente se sigui\u00f3 produciendo en algunas huertas de palma que hab\u00eda en el Llano de los Mart\u00ednez (hoy terrenos de Villa de \u00c1lvarez), lo cierto es que, luego se dej\u00f3 de elaborar tambi\u00e9n all\u00ed, y hasta la f\u00f3rmula se perdi\u00f3. Por lo que el experimento que ten\u00eda en mente Jorge Velasco me pareci\u00f3 muy interesante y le hice saber que me gustar\u00eda ver el proceso cuando eso ocurriera.<\/p>\n<p>Jorge es un individuo inteligente y culto que adem\u00e1s tiene una enorme habilidad para el manejo de las herramientas. Por lo que aparte de haber aprendido a construir muebles de parota, ha construido tambi\u00e9n las carrocer\u00edas de al menos tres veh\u00edculos que utiliza para transportar turistas por la llamada \u201cRuta del Caf\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Sabiendo yo esto nunca dud\u00e9 de que fuese capaz de construir, o guiar la construcci\u00f3n, digamos que modernizada, de un antiguo alambique filipino. Y por eso mismo no me sorprend\u00ed cuando, un d\u00eda de finales de diciembre del a\u00f1o pasado, me volvi\u00f3 a llamar para notificarme que no s\u00f3lo ya hab\u00eda concluido la construcci\u00f3n de dicho aparato, sino que estaba tratando de acumular una cantidad suficiente de litros de tuba para tratar de realizar con ellos la primera destilaci\u00f3n de vino de cocos del siglo XXI en Colima. Misma que se realizar\u00eda en uno de los grandes patios de la Escuela de Artesan\u00edas de Comala, invit\u00e1ndome a presenciarla.<\/p>\n<p>No pude acomodar mis tiempos para esa ocasi\u00f3n, pero como el experimento les result\u00f3 medianamente exitoso, se program\u00f3 con otros amigos para que la tarde del viernes 20 de enero de 2023, fecha simb\u00f3lica para Colima, se iniciara, a partir de las doce horas, la cocci\u00f3n de otra cantidad \u201cn\u201d de litros de tuba fermentada.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 casi una hora despu\u00e9s de que hab\u00eda iniciado el proceso, pero me asombr\u00e9 al ver, ya terminada y en operaci\u00f3n, la r\u00e9plica del \u201calambique filipino\u201d que Velasco Rocha redise\u00f1\u00f3, y a la que, por no saber con exactitud las caracter\u00edsticas que tuvo el original, \u00e9l le agreg\u00f3 mucha finura y algunos aditamentos y materiales modernos, as\u00ed como un gran perol y una gran copa (o especie de cazo con forma de embudo) que mand\u00f3 fabricar hasta Santa Clara del Cobre, en tanto que \u00e9l y sus ayudantes, en su taller, tallaban un grueso trozo de tronco de parota para usarlo como soporte del <em>cazo-copa<\/em>.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 ya estaban presentes los ingenieros agr\u00f3nomos David Oseguera Parra y Manuel M\u00e1rquez Gonz\u00e1lez (originario de Torre\u00f3n), ambos egresados de la Escuela de Agricultura de Chapingo, el propio Velasco Rocha y un ayudante que creo que se llama Pedro Mart\u00ednez. Y al rato llegaron don Carlos Donato Casta\u00f1eda S\u00e1nchez, originario de Cerro de Ortega, Col., y su hijo del mismo nombre, de apellidos Casta\u00f1eda Castrej\u00f3n.<\/p>\n<p>Hubo, por supuesto, que aguardar a que se llevara a cabo todo el experimento, pero en el \u00ednterin abund\u00f3 la charla y no falt\u00f3 una peque\u00f1a prueba del producto resultante de la primera destilaci\u00f3n, observando yo que no era muy fuerte, y que evidentemente tiene un aroma y un regusto muy parecidos al del aceite de coco refinado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s aparecieron unas cervecitas heladas, una botella de ron, botanas y dos charolas con carne asada, salsas y tortillas, as\u00ed que la espera se hizo muy amena y pudimos comprobar, al final, que el experimento para recrear el vino de cocos, prohibido hace unos 250 a\u00f1os, hab\u00eda sido un \u00e9xito. Y estaba marcando, tal vez, un nuevo hito hist\u00f3rico.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-26252 gallery-columns-3 gallery-size-full'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26254'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/1-2.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26254\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/1-2.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/1-2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26254'>\n\t\t\t\tPozos ademados con piedra de r\u00edo que existen en algunos edificios del centro ceremonial de La Campana. Se infiere que pudieron haber sido utilizados para fermentar mezcal.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26255'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"506\" height=\"900\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-jorge-y-su-alambique.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26255\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-jorge-y-su-alambique.jpg 506w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-jorge-y-su-alambique-169x300.jpg 169w\" sizes=\"(max-width: 506px) 100vw, 506px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26255'>\n\t\t\t\tHe aqu\u00ed el alambique experimental de Jorge Velasco Rocha, inspirado en datos que parecen haber tenido los originales filipinos.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26256'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"540\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2chuy-jimenez.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26256\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2chuy-jimenez.jpg 720w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2chuy-jimenez-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26256'>\n\t\t\t\tMi amigo Jes\u00fas Jim\u00e9nez recordando su viaje a las \u201ctlachicas\u201d o \u201ctachicas\u201d del Sur de Jalisco.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26257'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"900\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/5.jpeg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26257\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/5.jpeg 1600w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/5-300x169.jpeg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/5-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/5-768x432.jpeg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/5-1536x864.jpeg 1536w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26257'>\n\t\t\t\tOtros testigos fueron David Oseguera Parra y Manuel M\u00e1rquez Gonz\u00e1lez, don Carlos Donato Casta\u00f1eda S\u00e1nchez y su hijo del mismo nombre.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26258'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"1600\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4.jpeg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26258\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4.jpeg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-169x300.jpeg 169w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-576x1024.jpeg 576w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-768x1365.jpeg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/4-864x1536.jpeg 864w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26258'>\n\t\t\t\tEl 20 de enero pasado me toc\u00f3 presenciar el experimento que produjo \u201cvino de cocos\u201d despu\u00e9s de alrededor de casi 250 a\u00f1os que no se produc\u00eda en Colima\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada PRUEBAS DOCUMENTALES DE LA FABRICACI\u00d3N DEL MEXCAL EN COLIMA. \u2013 Cuando Jorge Velasco Rocha les pregunt\u00f3 a los fabricantes de tuxca de los rumbos de Zapotitl\u00e1n y Tolim\u00e1n, Jal., por qu\u00e9 le llaman \u201ctuba\u201d al jugo de maguey que se utiliza para iniciar la destilaci\u00f3n, y le respondieron: \u201cPorque as\u00ed hab\u00edan o\u00eddo que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-26252","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26252"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26252"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26252\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}