{"id":26404,"date":"2023-03-28T20:16:26","date_gmt":"2023-03-29T02:16:26","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26404"},"modified":"2023-03-28T20:16:26","modified_gmt":"2023-03-29T02:16:26","slug":"las-primeras-menciones-del-puerto-de-santiago-de-buena-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26404","title":{"rendered":"LAS PRIMERAS MENCIONES DEL PUERTO DE SANTIAGO DE BUENA ESPERANZA"},"content":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p>EPIDEMIAS, ESCLAVITUD Y DESPOBLACI\u00d3N EN LA COSTA COLIMOTA. \u2013<\/p>\n<p>En mi colaboraci\u00f3n anterior dije que el 24 de julio de 1527, cuando los primeros marineros espa\u00f1oles que llegaron a las bah\u00edas que hoy conocemos como las bah\u00edas gemelas de Santiago y Manzanillo se encontraron, \u201c<em>a tres tiros de ballesta de la mar\u201d <\/em>[\u2026y] \u201cal pie de la punta\u201d (o pen\u00ednsula de Santiago-Salagua), un arroyo \u201cde agua dulce\u201d. Haciendo menci\u00f3n, asimismo, de cuatro datos que, a 496 a\u00f1os de distancia me parece importante rese\u00f1ar: el primero referente a que todos los cerros de esa <em>\u201cpunta\u201d <\/em>estaban cubiertos<em> \u201cde arboleda\u201d. <\/em>El segundo referido a que al norte vieron \u201c<em>una monta\u00f1a muy alta\u201d. <\/em>El tercero relacionado con el hecho de que bautizaron al puerto con el \u201c<em>nombre de Santiago, porque entramos en \u00e9l la v\u00edspera de [Santo] Santiago\u201d. <\/em>Y el cuarto, que considero muy significativo, por cuanto mencionaron que<em> \u201ctoda la costa est\u00e1 poblada de indios, y <\/em>[\u2026]<em> es muy buena gente\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Respecto al arroyo de agua dulce cabe se\u00f1alar que no es otro m\u00e1s que el actualmente llamado \u201carroyo de Salagua\u201d, que si bien todav\u00eda es visible cuando pasa por el pueblo de Punta de Agua de Camotl\u00e1n, luego (aunque conserva su cauce seco) desaparece de la superficie y m\u00e1s tarde reaparece donde hoy est\u00e1 el campo de golf que desde el bulevar Miguel de la Madrid se extiende hasta la orilla del mar, en terrenos que actualmente pertenecen a un hotel de gran turismo. Un arroyo cuya desembocadura persiste, y cuyo lecho se vuelve temible en tiempos de ciclones porque suele desbordarse y producir algunos graves da\u00f1os, como ocurri\u00f3 con la creciente que baj\u00f3 por \u00e9l en octubre de 2012, a causa del Cicl\u00f3n Jova.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a \u201cla punta cubierta de arboleda\u201d que se menciona, cabe precisar que es la actual Pen\u00ednsula de Salagua, hoy llena de grandes hoteles, bellas edificaciones tur\u00edsticas y espectaculares fincas de millonarios nacionales y extranjeros, teniendo como remate un fraccionamiento de lujo que precisamente se llama \u201cLa Punta\u201d.<\/p>\n<p>Y al hablar sobre la \u201cmonta\u00f1a muy alta\u201d creo que \u00e9sta es, como ya lo dije en el cap\u00edtulo anterior, el \u201cCerro del Toro\u201d, ubicado muy cerca de la poblaci\u00f3n de El Naranjo, en donde por ser la cima m\u00e1s alta del rumbo se han instalado varias antenas de radio y telecomunicaciones.<\/p>\n<p>En cuanto al nombre que originalmente se le puso al puerto, s\u00f3lo cabr\u00eda decir que es muy posible que algunos otros marinos se hayan equivocado de lugar, y que, habiendo llegado por el lado contrario de la punta, donde se encontraron otro arroyo de agua dulce, creyeran que hab\u00edan arribado al sitio que describ\u00edan las \u201ccartas de marear\u201d y le dijeron, por ende, Santiago. Siendo por eso que, mientras al primer puerto luego se le denomin\u00f3 Salagua, al segundo se le sigue dando el primer nombre.<\/p>\n<p>Y, por cuanto concierne a que en aquellos a\u00f1os <em>\u201ctoda la costa\u201d <\/em>estaba<em> \u201cpoblada de indios\u201d <\/em>que eran<em> \u201cmuy buena gente\u201d, <\/em>cabr\u00eda que precisar que, como ya tambi\u00e9n se advirti\u00f3, la inmensa mayor\u00eda de todas esas personas habitaban, seg\u00fan el profesor Sevilla, en \u201cTzalagua, Tecuxcan, Totolmaloyan, Tlacatipa, Chiametla y Maloaztla (hoy Marabasco)\u201d. Pueblos que junto con Moyutla, Contla, Quitatlan y otros, ubicados en los alrededores de la laguna de Cuyutl\u00e1n; as\u00ed como los de Tequepa y Petlazoneca, en del Valle de Tecom\u00e1n, desaparecieron en su mayor\u00eda debido, fundamentalmente, a dos causas: una de car\u00e1cter sanitario que se present\u00f3 mediante diversas epidemias contra las que no estaban protegidos los habitantes nativos, como la de la viruela negra, que peg\u00f3 en toda la Nueva Espa\u00f1a entre 1520 y 1521; la del<em> cocolixtle <\/em>en 1531; la de \u201c<em>calenturas y pujamientos de sangre\u201d, <\/em>acaecida entre 1554 y 1556, y las de <em>\u201csarampi\u00f3n y paperas\u201d<\/em>, durante los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XVI, seg\u00fan lo pudo documentar el padre Florentino V\u00e1zquez Lara en su libro<em> \u201cEl Colima Virreinal\u201d.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Habiendo sido la segunda causa un hecho de car\u00e1cter econ\u00f3mico-pol\u00edtico-social, dado que se concret\u00f3 en la inclemente captura y trata de esclavos, iniciada en 1530 por una parte del personal que apoy\u00f3 a Nu\u00f1o Beltr\u00e1n de Guzm\u00e1n, primero en su campa\u00f1a de conquista desde lo que hoy es La Barca, Jalisco, hasta Culiac\u00e1n, Sinaloa y, despu\u00e9s, en la explotaci\u00f3n de las minas que se fueron descubriendo.<\/p>\n<p>Trata y explotaci\u00f3n que con enorme entusiasmo practicaron tambi\u00e9n algunos de los primeros colonos que se asentaron en la Villa de Colima, y de la que da fe un documento fechado el 23 de octubre de 1532, se\u00f1alando, por ejemplo, que a varios de los 51 espa\u00f1oles que resid\u00edan en ella les estaba yendo muy bien porque hab\u00edan logrado aprovecharse de los indios que les repartieron en las encomiendas, ya fuera utiliz\u00e1ndolos como tamemes (o cargadores), como esclavos que trabajaban sin pagos en sus \u201cplantaciones y granjer\u00edas\u201d, o en las mencionadas minas.<\/p>\n<p>No siendo por menos que, en un documento de 1671, que hall\u00f3 el padre Roberto Urz\u00faa en el Archivo General de la Naci\u00f3n, unos indios de Santiago Tecom\u00e1n estaban diciendo al virrey que, hab\u00eda sido tanta la mortandad de sus ancestros y tan intensa y extensa la trata de esclavos en el Valle de Tecom\u00e1n, que de los antiguos pueblos de Caxitlan, Tecoman, Petlazoneca, Tequepa y San Jos\u00e9 [Tecolapan], s\u00f3lo \u201cnos hemos quedado los <em>tecomecos<\/em>\u201d. Mientras que en Caxitlan s\u00f3lo quedaban \u201ctres indios\u201d y una poblaci\u00f3n creciente integrada por espa\u00f1oles, mestizos, negros y mulatos.<\/p>\n<p>Como a\u00f1adido a ese dato puedo decir que en los documentos del siglos XVII fue muy rara la vez que se mencionaron los pocos sitios que antes estuvieron habitados en los actuales territorios municipales de Armer\u00eda y Manzanillo. No siendo sino hasta finales del siglo XVIII cuando, al surgir o fundarse la enorme Hacienda de Miraflores, apareci\u00f3 otra menci\u00f3n de Totolmaloyan habitado por seis familias de indios que se dedicaban a realizar \u201cla vig\u00eda del [ya desolado] puerto\u201d de Salagua.<\/p>\n<p>UN CORTO PERIODO DE ACTIVIDAD Y BRILLO. \u2013<\/p>\n<p>Antes, sin embargo, de que sobreviniese la desolaci\u00f3n de la que venimos hablando, el puerto de Salagua tuvo un corto per\u00edodo de <em>\u201cbrillo estelar\u201d<\/em> que transcurri\u00f3 desde finales julio de 1527 hasta febrero de 1535, que cont\u00f3 con la presencia activa de Hern\u00e1n Cort\u00e9s y su gente en varios nav\u00edos, interviniendo, con grandes p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, materiales y en vidas humanas, en diversas y muy peligrosas expediciones hacia las costas de Asia y por todo el litoral que va desde el actual Manzanillo hasta muy cerca de California. Habiendo sucedido otro per\u00edodo (que fue de 1539 a 1564) en el que, ya vinculado Salagua con el Puerto de Aguat\u00e1n (o Navidad), se sentaron todas las bases para establecer la primera ruta de ida y vuelta entre las costas novohispanas y los pa\u00edses asi\u00e1ticos, y la exploraci\u00f3n de todo el Pac\u00edfico Norte hasta m\u00e1s all\u00e1 de Oreg\u00f3n. Per\u00edodos cuya relaci\u00f3n y\/o an\u00e1lisis no pretendo hacer en este momento y que merecen ser tratados en varios cap\u00edtulos aparte.<\/p>\n<p>UNA INTERESANTE DESCRIPCI\u00d3N DE LA COSTA. \u2013<\/p>\n<p>Algo que tambi\u00e9n adelant\u00e9 en el cap\u00edtulo precedente y siento la necesidad de ampliar, se refiere al hecho de que, a pesar de que el puerto de Salagua ya hab\u00eda quedado despoblado antes de que concluyera el siglo XVI, la Corona Espa\u00f1ola y las autoridades virreinales lo consideraron un sitio estrat\u00e9gico, por cuanto que, a partir de que se descubri\u00f3 la ruta completa para ir y venir entre los puertos de esta costa y los de las Islas Filipinas (y Cipango, o Jap\u00f3n), a Salagua comenzaron a llegar varias naves exploradoras que ven\u00edan de las \u201cIslas de Oriente\u201d (y que entre otras novedades trajeron, por ejemplo, las primeras \u201csemillas de cocos\u201d a nuestras costas); as\u00ed como el famoso Gale\u00f3n de las Filipinas (o Nao de China), a recoger agua limpia, ganado, fruta y verduras frescas, o a realizar sus m\u00e1s necesarias reparaciones antes de concluir sus viajes en Acapulco.<\/p>\n<p>En esa precisa \u00e9poca s\u00f3lo hab\u00eda en todo este territorio dos sitios poblados por espa\u00f1oles: el de San Francisco Caxitl\u00e1n, donde los europeos y sus primeros hijos criollos sol\u00edan tener numerosas huertas, y la diminuta Villa de Colima, en donde todos los hombres capaces para sostener un arma estaban obligados a servir como protectores del puerto en caso de alg\u00fan ataque pirata.<\/p>\n<p>En ese contexto inici\u00f3 el siglo XVII, y la vida de los colimotes transcurr\u00eda la mayor parte del tiempo entre la modorra y la monoton\u00eda, pues mientras que en otros lugares las actividades comercial y minera hab\u00edan hecho que sitios como Valladolid, Guadalajara, Zacatecas y Guanajuato fueran creciendo, la vida en Colima parec\u00eda haberse estancado, y aunque produc\u00edan mucha sal y ganado, que exportaban, no ten\u00edan much\u00edsimo m\u00e1s quehacer, pues siendo la tierra bastante pr\u00f3diga, sus habitantes \u201cse contentaban \u2013 como lo dir\u00eda un testigo posterior- con vivir casi desnudos, realizando el m\u00ednimo esfuerzo\u201d, sin aspirar a lujos y comodidades por los que las personas de otros sitios s\u00ed se afanaban.<\/p>\n<p>Pero resulta que, m\u00e1s all\u00e1 de los temblores y de los ciclones que eventualmente los sacud\u00edan o les volaban los techos de sus casas, de vez en cuando les llegaban mensajes desde diferentes puntos de la costa, avis\u00e1ndoles de la presencia de barcos reci\u00e9n llegados que bogaban en la l\u00ednea del horizonte o m\u00e1s cerca. Y entre los que algunos eran evidentemente extranjeros y se sospechaba que viajaran piratas. Siendo entonces cuando la vida de los colimotes cobraba un nuevo ritmo, ya fuera porque les renaciera el miedo, o porque resurg\u00edan en sus pechos sus postergados deseos de aventura.<\/p>\n<p>En ese lento y a veces desapacible transcurrir, es justo hacer menci\u00f3n de que, a mediados de mayo de 1602, fueron vistos frente a la costa colimota cuatro embarcaciones en las que viajaba un buen grupo de marinos y expedicionarios que iban con la comisi\u00f3n o mandato real de reconocer las costas de las Californias y establecer, de ser posible, una base en ellas:<\/p>\n<p>Se sabe que partieron de Acapulco el d\u00eda 5 de aquel mismo mes, y que al mando de la peque\u00f1a pero considerable armada iba el capit\u00e1n Sebasti\u00e1n Vizca\u00edno, quien por las vueltas que da la suerte, trece a\u00f1os despu\u00e9s habr\u00eda de tener una importante participaci\u00f3n en la defensa del puerto colimote.<\/p>\n<p>En la nao capitana iba, tambi\u00e9n, un individuo al parecer muy entendido en cosas de la navegaci\u00f3n mar\u00edtima que se llamaba Jer\u00f3nimo Mart\u00edn Palacios, y que ten\u00eda el nombramiento de \u201ccosm\u00f3grafo mayor\u201d. Un hombre al que, sin haberlo conocido nunca, podr\u00edamos describir como un gran observador, puesto que de su mano se conservan muchas notas que tom\u00f3 sobre las caracter\u00edsticas geogr\u00e1ficas m\u00e1s significativas o relevantes de nuestro litoral. Notas entre las cuales el profesor Felipe Sevilla del R\u00edo rescat\u00f3 unas que describen (con bastante fidelidad, por cierto) algunos de los detalles m\u00e1s importantes que \u00e9l tuvo la oportunidad de observar durante su trayecto, y que aun cuando \u00e9l los haya mencionado con otros nombres, todav\u00eda se pueden ver entre la playa de Tlaticla (popularmente \u201cLa Ticla\u201d), en Michoac\u00e1n, y la punta de Salagua.<\/p>\n<p>Como se trata de un texto redactado en espa\u00f1ol antiguo que resulta un tanto dif\u00edcil de entender, me permit\u00ed intercalar algunas acotaciones personales entre par\u00e9ntesis, con el prop\u00f3sito de facilitar su inteligibilidad para los lectores del siglo XXI, pero no s\u00e9 si lo haya podido lograr.<\/p>\n<p>El hecho es que, luego de haber descrito las caracter\u00edsticas que \u201cel Cosm\u00f3grafo Mayor\u201d observ\u00f3 desde Acapulco hasta Zacatula, dice que, despu\u00e9s de haber pasado por \u201cel morro, o la Punta de Suchissi, a cuyas espaldas estaba la Sierra de Maquil\u00ed y terminaba la provincia de Motines\u201d, mencion\u00f3 un sitio que, seg\u00fan creo, era donde hoy se halla el \u201cMirador de San Juan de Alima\u201d o el cerro junto al cual est\u00e1 la playa de San Telmo:<\/p>\n<p>\u201c<em>De esta punta de Suchissi<\/em>\u00a0 <em>va la costa de tierra llana, de manglares, y a una legua de la dicha punta est\u00e1 un r\u00edo que baja de la serran\u00eda, ll\u00e1mase este r\u00edo de Colima<\/em> (seguramente confundido con el actual Coahuayana, pues el Colima nunca desemboc\u00f3 al mar); <em>prosiguiendo la costa est\u00e1n unas lomas bajas llanas de sabanas cerca de la playa, y al remate de ellas, de la banda <\/em>[\u2026] <em>sueste est\u00e1n las pesquer\u00edas de Colima<\/em> (la laguna de Cuyutl\u00e1n)<em>, y de ellas al nordeste, va perlongando un valle por en medio de unas lomas gruesas, llamase el Valle de\u00a0 Caxitlan, a donde hay muchas huertas de cacao y si se hace un claro<\/em> (es decir, si no hay nubes) <em>se ver\u00e1 el volc\u00e1n de Colima que est\u00e1 quince leguas de la mar y echa humo, y a dos leguas de estas pesquer\u00edas por la costa adelante est\u00e1 el puerto de Salagua\u2026<\/em> [en el que]<em>\u2026 hay una playa grande llena de arboleda verde\u2026 un puerto muy bueno y grande para muchas naos, muy abrigado y seguro\u2026tiene le\u00f1a, madera, y agua, hall\u00e1rase en medio de la ensenada en donde est\u00e1 un platanal, y de \u00e9l al pueblo<\/em> [de Totolmaloyan] <em>hay dos leguas\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Y por lo que corresponde a la temeraria y espor\u00e1dica presencia de los piratas en el \u00e1rea, lo \u00fanico que dir\u00e9 por el momento es que de eso me ocupar\u00e9 en mi pr\u00f3xima colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nota. \u2013 Todo este material corresponde al segundo cap\u00edtulo de la <em>serie \u201c<\/em><em>Bellezas y peculiaridades de las bah\u00edas gemelas de Santiago y Salagua\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Donald D. Brand, <em>Coastal Study Southwest M\u00e9xico<\/em>, Austin, Texas, 1957, p. 125-129. Citando una <em>Relaci\u00f3n de la navegaci\u00f3n que hizo el bergant\u00edn que sali\u00f3 de Zacatula<\/em>, que se halla en el Tomo XIV de la <em>Colecci\u00f3n<\/em><em> de Textos In\u00e9ditos del Archivo de Indias<\/em>. Citado en Colima por Felipe Sevilla del R\u00edo, en <em>Prosas literariase hist\u00f3ricas, <\/em>M\u00e9xico, 1974, p. 157-158. Un resumen se halla tambi\u00e9n en Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez, <em>Hern\u00e1n Cort\u00e9s<\/em>, (Versi\u00f3n Abreviada), FCE, M\u00e9xico, 1995, p. 330-331.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Mart\u00edn Palacios, Jer\u00f3nimo, <em>Descripci\u00f3n de la Costa de Colima. 1602<\/em>. Aparece en <em>Documentos para la Historia de Colima, Siglos XVI \u2013 XIX<\/em>, coordinado por Calder\u00f3n Quijano, Jos\u00e9 Antonio, Colecci\u00f3n Pe\u00f1a Colorada, p\u00e1gs. 110 \u2013 111. En lo sucesivo identificaremos esta fuente como CQ, es decir, Calder\u00f3n Quijano.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-26404 gallery-columns-3 gallery-size-full'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26405'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1616\" height=\"1106\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26405\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04.jpg 1616w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04-300x205.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04-1024x701.jpg 1024w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04-768x526.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/04-1536x1051.jpg 1536w\" 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