{"id":26543,"date":"2023-04-18T21:38:38","date_gmt":"2023-04-19T02:38:38","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26543"},"modified":"2023-04-18T21:38:38","modified_gmt":"2023-04-19T02:38:38","slug":"dos-grandes-combatientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=26543","title":{"rendered":"Dos grandes combatientes"},"content":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p>MANUEL Y JAIME ALFREDO. \u2013<\/p>\n<p>La noche del viernes 14 de este abril que corre, falleci\u00f3 mi querido amigo, Manuel Gonz\u00e1lez Mendoza, y otra noche, de hace 9 a\u00f1os, mientras ocurr\u00eda un eclipse lunar, ya en la madrugada del 15 de abril, dej\u00f3 tambi\u00e9n\u00a0 este mundo nuestro tambi\u00e9n querido amigo, Jaime Alfredo Casta\u00f1eda Bazavilvazo, dos hombres valientes que con gran compromiso lucharon por el bien de Colima, que entregaron mucho de su tiempo y esfuerzo para hacer que nuestra sociedad tuviera mejores condiciones para vivir, una conciencia cr\u00edtica m\u00e1s desarrollada y el af\u00e1n de que nos movi\u00e9ramos en un verdadero estado de derecho.<\/p>\n<p>El primero de ellos (pero segundo en morir) logr\u00f3 vivir poco m\u00e1s de 92 a\u00f1os casi siempre regalando alegr\u00eda. Era un hombre de buena fe y enorme voluntad. Fue uno de muchos hermanos. Naci\u00f3 el 8 de julio de 1931, en el rancho de El Lim\u00f3n, en la sierra que est\u00e1 entre Tecalitl\u00e1n y Xilotl\u00e1n de los Dolores, Jalisco, pero ingres\u00f3 desde muy peque\u00f1o al Seminario Conciliar de la Di\u00f3cesis de Colima para cursar la carrera sacerdotal, recibiendo la ordenaci\u00f3n el 29 de diciembre de 1958, del Sr. Obispo Ignacio de Alba y Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Jaime Alfredo Casta\u00f1eda, en cambio, naci\u00f3 en Colima el 14 de enero de 1941, y falleci\u00f3 a los 73, aunque, seg\u00fan se los coment\u00f3 en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n a su esposa Leticia de la Mora y a su hija Citlalin, a los tres meses de nacido estuvo a punto de morir mientras ocurr\u00eda otro gran fen\u00f3meno natural, puesto que su casa de muros de adobe y techo de vigas y tejas se derrumb\u00f3 la tarde de aquel otro 15 de abril, cuando cimbr\u00f3 a Colima un pavoroso y destructivo sismo.<\/p>\n<p>Jaime Alfredo, hijo del licenciado Ram\u00f3n Casta\u00f1eda y do\u00f1a Amalia Bazavilvazo, tuvo tambi\u00e9n varios hermanos. Entre ellos tres de los que llegu\u00e9 a ser amigo: Ram\u00f3n (QPD), Amalia y el famoso <em>Chalo <\/em>de los mismos apellidos.<\/p>\n<p>Estudi\u00f3 Jaime en el Colegio Colima y en el Instituto Colimense, cuando \u00e9ste estaba en el hermoso edificio de corte porfiriano franc\u00e9s que a\u00fan existe en el Jard\u00edn Ju\u00e1rez, o De la Concordia. Curs\u00f3 la preparatoria y la licenciatura en Derecho en la Universidad de Guadalajara, fue un gran lector y, aparte de haber litigado y haberse convertido en notario p\u00fablico, dedic\u00f3 una gran parte de su tiempo libre a pensar y escribir, convirti\u00e9ndose en un verdadero fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p>No conozco toda la trayectoria del padre Manuel, pero por amigos que lo conocieron antes que yo, supe que durante varios a\u00f1os fue un gran promotor de vocaciones sacerdotales y que -seg\u00fan me lo platic\u00f3 alguien tal vez de broma-, fue capaz de \u201carrimar camionadas de muchachos al seminario\u201d. Caracteriz\u00e1ndose tambi\u00e9n por haber conducido, en la d\u00e9cada de los 70as, un movimiento cat\u00f3lico que se llamaba \u201cJornadas de Vida Cristiana\u201d.<\/p>\n<p>Adicionalmente, y ya por charlas personales que con \u00e9l tuve, supe que durante varios a\u00f1os fungi\u00f3 como titular de la Parroquia de San Rafael, en el bello pueblo de Cuauht\u00e9moc, Col., y que, habiendo durado m\u00e1s de veinte en su condici\u00f3n de sacerdote oficiante, en alg\u00fan momento crucial de su vida pidi\u00f3 la dispensa papal para retirarse del ministerio. Habiendo contra\u00eddo alg\u00fan tiempo despu\u00e9s matrimonio con Griselda Barreto Vizca\u00edno, guapa muchacha del propio pueblo de Cuauht\u00e9moc. Con quien m\u00e1s tarde procre\u00f3 dos bellas e inteligentes hijas que se llaman Ilce y Ana Grisel.<\/p>\n<p>Todo eso mientras que Jaime Alfredo se cas\u00f3 con la muy guapa Leticia de la Mora Ram\u00edrez, Reina de la Feria de Colima en el a\u00f1o de 1968, con quien procre\u00f3 un hijo var\u00f3n: Pablo Bernardo, y tres bellas damitas: Citlalin, Viviana y Lavinia.<\/p>\n<p>El \u201cGRUPO MORELOS\u201d. \u2013<\/p>\n<p>Los conoc\u00ed a ambos en circunstancias que nadie hubiera podido prever, alg\u00fan d\u00eda de finales de 1983:<\/p>\n<p>Ese a\u00f1o, a partir de septiembre, un grupo de inteligentes alumnos de la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y otras escuelas de la Universidad de Colima, que no quer\u00edan depender de la tristemente famosa FEC (Federaci\u00f3n de Estudiantes Colimenses), tuvo el valor de integrar una planilla para contender por la dirigencia estudiantil en contra de la planilla que propuso el grupo porril que por entonces estaba al frente de dicha instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos que por aquel tiempo se publicaron, y que no cito al detalle ni calce, sino de memoria y a grosso modo, aquellos valientes estudiantes estaban conscientes de lo que arriesgaban y, aunque nunca supe cu\u00e1l fue la estrategia que desarrollaron en su campa\u00f1a, s\u00ed s\u00e9 que (en ese momento, o un poco despu\u00e9s) sus integrantes fueron conocidos como el \u201cGrupo Morelos\u201d.<\/p>\n<p>Por aquellos d\u00edas (y aunque haya algunos ciudadanos que se molesten porque lo que voy a expresar o quisieran que eso no fuera cierto), la Universidad ya ten\u00eda buen rato de haber ca\u00eddo en manos de un grupo facineroso y manipulador que, actuando con la cobertura de funestos pol\u00edticos, pretend\u00eda convertir a la U. de C. en su propio feudo pol\u00edtico-electoral para catapultarse por turnos a diferentes cargos y puestos de gobierno. Siendo de hecho, entonces, Humberto Silva Ochoa, su cabeza visible, uno de los que aspiraban a sustituir a la gobernadora Griselda \u00c1lvarez Ponce de Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Dando evidentes muestras de c\u00f3mo era que esos pillos se manejaban, Silva Ochoa, que se desempe\u00f1aba, seg\u00fan eso, como diputado federal por el Distrito 1 de Colima, segu\u00eda figurando a la par, como si tuviera tres cabezas y seis manos, como rector de la Universidad y como director de la Secundaria T\u00e9cnica # 1, y cobraba en las tres partes.<\/p>\n<p>En el verano de 1983 yo hab\u00eda egresado de la referida universidad y cuando fui alumno dentro de ella (y unos meses maestro) me percat\u00e9 de que \u00e9l y sus principales ayudantes no s\u00f3lo se hab\u00edan aprovechado de la enfermedad del antiguo rector, Alberto Herrera Carrillo, sino que ma\u00f1osamente se hab\u00edan ido apoderando de todos los puestos clave, y manten\u00edan al interior un grupo de estudiantes y profesores fieles a ellos, que operaban en calidad de \u201cdedos y o\u00eddos\u201d para se\u00f1alar, escuchar y denunciar a todos aquellos estudiantes o profesores que durante su ejercicio como tales \u201chablaran de m\u00e1s\u201d, o emitieran se\u00f1alamientos cr\u00edticos tanto para el gobierno como para los dirigentes de la Universidad, con el prop\u00f3sito de deshacerse de ellos y no volverlos a admitir, si fueran alumnos, o a no volverlos a contratar, si profesores fueran, anulando as\u00ed la famosa \u201clibertad de c\u00e1tedra\u201d, que de dientes afuera cacareaban. Y por eso fue que, cuando supe de las luchas de los estudiante del Grupo Morelos, \u00edntimamente los apoy\u00e9 desde la tribuna period\u00edstica que me hab\u00eda ganado en Diario de Colima, pese a la resistencia y el coraje de no pocos de los reporteros y de los articulistas que aplaud\u00edan todo lo que hiciera \u201cel PRI gobierno\u201d, en lo general, y la pandilla de porros, en particular.<\/p>\n<p>El Grupo Morelos, pues, gan\u00f3 la contienda, pero \u00e9se era un resultado que pod\u00edan aceptar Humberto y sus compinches, porque se convertir\u00eda en un ejemplo a seguir para los estudiantes de otras escuelas y facultades. As\u00ed que, en vez de aceptar la derrota de su planilla y dar muestras de pluralidad, lo \u00fanico que se les ocurri\u00f3 en su mentalidad pedestre, fue echarles lodo a los estudiantes ganadores, declarando ante los medios que controlaban (y que en ese momento eran muchos) que varios de aquellos estudiantes eran alumnos irregulares, empezando por Felipe Flores Castillo, quien hab\u00eda sido el que encabezara la combativa planilla.<\/p>\n<p>En ese grupo, si no recuerdo mal, estaban tambi\u00e9n los hoy ya famosos historiadores Blanca Estela Guti\u00e9rrez Grajeda y H\u00e9ctor Porfirio Ochoa; Vidal Sandoval \u00c1lvarez, ciego de nacimiento, pero estudiante genial y gran m\u00fasico, que luego estudiar\u00eda en M\u00e9xico y fundar\u00eda en Colima la Asociaci\u00f3n Estatal de Ciegos; Javier S\u00e1nchez Garc\u00eda, un estudiante de\u00a0 veterinaria que amaba la Revoluci\u00f3n Cubana y particip\u00f3 en la lucha sindical del SNTE representando la corriente no-oficial que se conoc\u00eda como \u201cNuevo Sindicalismo\u201d, y Federico L\u00f3pez Virgen, originario de Tepames, que tiempo despu\u00e9s ser\u00eda mi compa\u00f1ero de trabajo en la Biblioteca Central \u201cProfra. Rafaela Su\u00e1rez\u201d y se convertir\u00eda en un excelente fot\u00f3grafo.<\/p>\n<p>No s\u00e9 a cuantos de \u00e9sos estudiantes (a otros que los apoyaron) los nombraron los porros \u201calumnos irregulares\u201d, pero vi\u00e9ndose los agraviados en esa situaci\u00f3n y no queriendo que se ensuciara su buena fama, varios de ellos decidieron defender su triunfo y continuar su lucha, acudiendo, ya en ese caso, ante la directiva del Colegio de Notarios, que dirig\u00edan entonces tres brillantes y muy honestos jurisconsultos: Jaime Alfredo Casta\u00f1eda Bazavilvazo, Ismael Y\u00e1\u00f1ez Centeno y Miguel \u00c1ngel Flores Puente.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n de los estudiantes era la de mostrar a los notarios sus documentos de inscripci\u00f3n, boletas de calificaciones y otros, para demostrar que s\u00ed eran alumnos regulares.<\/p>\n<p>Los notarios certificaron la legalidad de dichos documentos, pero, al verse los porros desnudados en tan corrientes maniobras, no supieron actuar con inteligencia y, en vez de tratar de cubrir o matizar sus burdos procederes, ordenaron a sus amanuenses (verdaderos gatilleros del peri\u00f3dico Ecos de la Costa) que se dedicaran a desacreditar a los notarios.<\/p>\n<p>LA PRIMERA HUELGA DE HAMBRE. \u2013<\/p>\n<p>Al ver eso, Felipe Flores Castillo, quien hab\u00eda le\u00eddo acerca de las acciones libertarias que protagonizaron Mahatma Gandi, en la India, y Bobby Sands, en Irlanda, decidi\u00f3 emprender una lucha pac\u00edfica, e inspirado por los m\u00e9todos de resistencia civil que aquellos dos grandes hombres hab\u00edan utilizado en sus tierras, un d\u00eda, pasando las fiestas guadalupanas de 1983, se decidi\u00f3 a ponerse en huelga de hambre para defender sus derechos y exhibir, de paso, como represores, a Humberto Silva, Arnoldo Ochoa y sus dem\u00e1s compinches en el asalto a la universidad.<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas mi familia paterna y yo viv\u00edamos en la calle Reforma 123, a s\u00f3lo dos cuadras de la Catedral y del Palacio de Gobierno, y aquella tarde me tocaba ir a las oficinas de redacci\u00f3n de Diario de Colima para entregar mi colaboraci\u00f3n semanal, por lo que incidentalmente me toc\u00f3 ser uno de los primeros paisanos en ver a Felipe Flores acab\u00e1ndose de instalar, \u00e9l solito, junto a la verja externa de la Catedral, en tan inusitada acci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00c9l y yo ya nos conoc\u00edamos desde la Universidad, pero luego lo conoc\u00ed mejor conforme fui sabiendo de la lucha que acabo de describir. As\u00ed que, cuando lo vi all\u00ed, antes de seguir mi camino para entregar en el Diario mi colaboraci\u00f3n, como quien dice lo rega\u00f1\u00e9 por haber decidido esa inesperada acci\u00f3n y aventarse \u201ca lo gorras\u201d, pero le promet\u00ed que volver\u00eda en cuanto me desocupara.<\/p>\n<p>Llegando al Diario (cuyas instalaciones estaban entonces en pleno centro de Colima, calle Gabino Barreda 119) le dije a H\u00e9ctor S\u00e1nchez, su director general y due\u00f1o, lo que acababa de ver afuera de la Catedral, y como todav\u00eda no hab\u00edan armado la primera plana, envi\u00f3 r\u00e1pidamente un reportero para que le tomara una foto a Felipe, saliendo al d\u00eda siguiente la nota de la primera huelga de hambre de que se tuviera registro en nuestra entidad.<\/p>\n<p>La noticia caus\u00f3 revuelo y cay\u00f3 como balde de agua helada a una gran parte de la ciudadan\u00eda colimota, y como era diciembre e iba mucha gente al centro, no hab\u00eda cerrado a\u00fan la noche del segundo d\u00eda cuando ya varios cientos de personas nos hab\u00edamos reunido all\u00ed, como para dar, inconscientemente tal vez, nuestro apoyo al muchacho que hab\u00eda tomado la singular decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para ese momento varios de los dem\u00e1s estudiantes del Grupo Morelos ya estaban tambi\u00e9n acompa\u00f1ando a Felipe y, aun cuando no se sumaron al ayuno tal cual, su presencia provocaba simpat\u00eda entre los asistentes honestos y los que simplemente iban de curiosos.<\/p>\n<p>Salvando a Ismael Y\u00e1\u00f1ez, yo no conoc\u00eda ni hab\u00eda tenido trato con los otros dos notarios mencionados, pero tomando en cuenta de lo que los porros eran capaces de hacer, los tres me cayeron bien porque hab\u00edan tenido el valor de declarar la validez oficial de los documentos que los estudiantes les presentaron.<\/p>\n<p>La sociedad colimense era todav\u00eda entonces demasiado medrosa y timorata, y aunque la huelga de Felipe despert\u00f3 la simpat\u00eda de algunos paisanos, y hubo quienes tomaran el micr\u00f3fono para apoyar a los estudiantes del Grupo Morelos, en unas improvisadas manifestaciones tipo mitin que se llegaron a realizar por las tardes, el apoyo no fue suficiente y al iniciar enero del 84, Felipe se levant\u00f3 de la huelga y el \u201cGrupo Morelos\u201d termin\u00f3 dispers\u00e1ndose porque, como eran las vacaciones de invierno, cuando intentaron inscribirse en el siguiente semestre, los directivos de las escuelas en donde estaban les pusieron todas las trabas posibles y, hasta donde yo tuve conocimiento, Felipe, por lo pronto, tuvo que ir a inscribirse en una universidad de Sinaloa y Vidal Sandoval en una de la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Pero, como quiera que todo eso haya sucedido, aquella fue una exhibici\u00f3n p\u00fablica de sus procedimientos fascistoides que utilizaban los miembros del \u201cGrupo Universidad\u201d, y comenz\u00f3 su descr\u00e9dito. Pero si usted est\u00e1 interesado en saber lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s tendr\u00e1 que leer mi pr\u00f3xima colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-26543 gallery-columns-3 gallery-size-full'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26544'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"520\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/04.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26544\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/04.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/04-300x173.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/04-768x444.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26544'>\n\t\t\t\tEn la fila de atr\u00e1s, a la izq., Jos\u00e9 C\u00e1rdenas Cruz, H\u00e9berth S\u00e1nchez Polanco, Jaime Alfredo Casta\u00f1eda, Ismael Y\u00e1\u00f1ez, y con las caras visibles, a la derecha, Francisco Gonz\u00e1lez Rosales, Leopoldo Bueno Jr., Sergio Jim\u00e9nez Bojado y Ad\u00e1n Mendoza Montes.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26545'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"538\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/03.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26545\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/03.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/03-300x179.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/03-768x459.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26545'>\n\t\t\t\tNi\u00f1o Sergio Jim\u00e9nez, Ra\u00fal P\u00e9rez Osorio, Manuel Gonz\u00e1lez Mendoza e Igor y Abelardo Ahumada.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26546'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"704\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/02.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26546\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/02.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/02-300x235.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/02-768x601.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26546'>\n\t\t\t\tNorberto Joya Le\u00f3n e Ismael Y\u00e1\u00f1ez Centeno en primer plano. Atr\u00e1s Carmen Z\u00fa\u00f1iga, actual diputada federal de Colima.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=26547'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"506\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/01.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-26547\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/01.jpg 900w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/01-300x169.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/01-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-26547'>\n\t\t\t\tGerardo N. (originario de Sinaloa), Jaime Alfredo Casta\u00f1eda, Miguel \u00c1ngel Flores Puente, Teodoro Ponce de Le\u00f3n y Mart\u00edn Seidel.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abelardo Ahumada MANUEL Y JAIME ALFREDO. \u2013 La noche del viernes 14 de este abril que corre, falleci\u00f3 mi querido amigo, Manuel Gonz\u00e1lez Mendoza, y otra noche, de hace 9 a\u00f1os, mientras ocurr\u00eda un eclipse lunar, ya en la madrugada del 15 de abril, dej\u00f3 tambi\u00e9n\u00a0 este mundo nuestro tambi\u00e9n querido amigo, Jaime Alfredo Casta\u00f1eda&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-26543","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26543"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26543\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}