{"id":4960,"date":"2019-05-22T18:38:42","date_gmt":"2019-05-22T18:38:42","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/grandes-incendios-y-contingencias-ambientales"},"modified":"2019-05-22T18:38:42","modified_gmt":"2019-05-22T18:38:42","slug":"grandes-incendios-y-contingencias-ambientales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=4960","title":{"rendered":"GRANDES INCENDIOS Y CONTINGENCIAS AMBIENTALES"},"content":{"rendered":"<p><strong>VISLUMBRES<\/strong><\/p>\n<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p>El domingo 5 de mayo de este a\u00f1o se detect\u00f3 el surgimiento de un incendio forestal de grandes alcances en las faldas del Nevado de Colima, y para el domingo 12, algunos elementos de la Comisi\u00f3n Nacional Forestal (Conafor) reportaron que \u201cseg\u00fan mostraban im\u00e1genes satelitales\u201d ya se habr\u00edan consumido o da\u00f1ado, aproximadamente \u201c11 mil hect\u00e1reas de bosque\u201d, aunque se empez\u00f3 a creer que el incendio estaba, si no totalmente apagado, al menos controlado. Pero ocho d\u00edas despu\u00e9s un nuevo incendio se suscit\u00f3 en otro espacio de la gigantesca monta\u00f1a y, como derivaci\u00f3n de ello, al amanecer de este lunes 20, las autoridades estatales anunciaron una \u201calerta atmosf\u00e9rica\u201d para los habitantes de los municipios de San Gabriel, Tuxpan, Zapotiltic y Zapotl\u00e1n el Grande, Jalisco. Y si no la decretaron para los municipios de Tonila y Zapotitl\u00e1n fue porque los vientos dominantes que en esa zona soplan llegan desde el mar y suelen viajar con rumbo norte. Siendo esa misma raz\u00f3n por la que los municipios colimenses de Comala y Cuauht\u00e9moc no se han visto tan afectados por el humo que dichos incendios siguen provocando.<\/p>\n<p>Por otra parte, en la Ciudad de M\u00e9xico y en varias de las ciudades de su zona metropolitana, pertenecientes en su mayor\u00eda al Estado de M\u00e9xico, y con menor grado a los de Puebla e Hidalgo, se ha decretado tambi\u00e9n una \u201ccontingencia ambiental extraordinaria\u201d, porque su aire se ha vuelto cada vez m\u00e1s irrespirable. E igual pas\u00f3 hace unos d\u00edas en la zona metropolitana de Guadalajara, por los incendios acaecidos en el Bosque de la Primavera. Todo ello sin contar los ya varios miles de peque\u00f1os, medianos y grandes incendios forestales que durante este estiaje han acontecido en pr\u00e1cticamente todo el pa\u00eds. \u00bfA d\u00f3nde nos va a llevar todo esto? Y \u00bfqu\u00e9 es lo que como habitantes del pa\u00eds y la regi\u00f3n estamos haciendo o dejando de hacer al respecto?<\/p>\n<p>RESPONSABILIDAD COMPARTIDA. \u2013<\/p>\n<p>En ese sentido quiero comentar que este mismo lunes 20, mientras circunstancialmente estaba en un sitio donde ten\u00edan encendido el radio, me toc\u00f3 escuchar a una especie de reportera-empresaria de apellido <em>Familiar<\/em> hablando precisamente de \u201cla contingencia ambiental\u201d que el gobierno de la Ciudad de M\u00e9xico acaba de decretar; pero dici\u00e9ndolo de tal modo que cualquier radioescucha despistado podr\u00eda llegar a creer que la responsabilidad total de dicha contingencia era de la doctora Claudia Sheinbaum, actual jefa de gobierno, como si los individuos y la sociedad que en la zona metropolitana viven nada tuviesen que ver en esos asuntos.<\/p>\n<p>No s\u00e9, amigo lector, si usted coincida o no con esa manera de enfocar las cosas, pero viendo todo esto en fr\u00edo y sin apasionamientos u ofuscamientos pol\u00edticos, para m\u00ed queda muy claro que la responsabilidad de todo cuanto ocurre en una poblaci\u00f3n, por grande o peque\u00f1a que sea, es (o debe ser) compartida entre la sociedad y el gobierno.<\/p>\n<p>En ese mismo tenor, as\u00ed como nadie puede negar la obligaci\u00f3n que los gobiernos federal y estatales tienen para vigilar que las leyes sobre el cuidado ambiental realmente se cumplan, y que los gobiernos municipales tienen la obligaci\u00f3n de brindar servicios de limpia y recolecci\u00f3n de basuras dentro de su propio \u00e1mbito de competencia, tampoco podemos negar (aunque a veces no nos demos por aludidos o nos hagamos disimulados), que todos los ciudadanos tenemos tambi\u00e9n la responsabilidad de no generar basura, de no arrojarla a las calles y de no producir elementos contaminantes que da\u00f1en la atm\u00f3sfera, el suelo, el agua o las especies animales y vegetales que viven en nuestro entorno. Porque tan irresponsable es gobierno que se desentiende de sus obligaciones de vigilancia ecol\u00f3gica, como los talamontes que arrasan con selvas y bosques, como los fabricantes que arrojan sus desechos qu\u00edmicos a los drenajes p\u00fablicos, como el estudiante de que \u00a0arroja su basura a la calle, como el productor de ladrillos que usa llantas de desecho como combustible, como el chofer que no afina su veh\u00edculo, como el pescador que se deshace de sus redes inservibles arroj\u00e1ndolas al fondo del mar o como el campesino que al trabajar su desmonte no hace la debida guardarraya y le mete lumbre sin preocuparse de provocar un incendio.<\/p>\n<p>LA DESAPARICI\u00d3N DEL BOSQUE EN LA ZONA LIM\u00cdTROFE DE COLIMA Y JALISCO. \u2013<\/p>\n<p>Volviendo al tema con que inici\u00e9 esta colaboraci\u00f3n, quiero compartir con ustedes una s\u00edntesis de dos trabajos que mi hoy ya difunto amigo, Ing. Luis Fern\u00e1ndez \u00c1valos, y yo publicamos en las Memorias del Segundo Coloquio Regional de Cr\u00f3nica, Historia y Narrativa, celebrado en Ciudad Guzm\u00e1n, Jal., el 19 de enero de 2013.<\/p>\n<p>La ponencia de mi amigo Luis se titula: \u201cQueser\u00eda, ingenio azucarero situado en las faldas del Volc\u00e1n de Colima\u201d, y la m\u00eda: \u201cLa desaparici\u00f3n del bosque en las zonas aleda\u00f1as a los volcanes y las consecuencias ecol\u00f3gicas que ello ha provocado\u201d.<\/p>\n<p>La parte de la suya que hace referencia a la desaparici\u00f3n del bosque dice, en esencia que, durante la zafra azucarera de 1884-1885, los nuevos propietarios del Ingenio de Queser\u00eda hicieron fuertes \u201cinversiones, no s\u00f3lo para aumentar la capacidad del ingenio, sino tambi\u00e9n para fabricar az\u00facar en marqueta y alcohol de 96\u00b0\u201d, por lo que \u201crequirieron un incremento tambi\u00e9n de los combustibles\u201d y ya no quemaran nada m\u00e1s el mismo bagazo prensado de la ca\u00f1a puesto previamente a secar, y ese combustible fue \u201cla le\u00f1a, preferentemente la que conten\u00eda brea\u201d, que no tuvieron ninguna dificultad en conseguir, puesto que los bosques de con\u00edferas llegaban desde el volc\u00e1n hasta las inmediaciones del pueblo, y as\u00ed fue como \u201cempez\u00f3 la da\u00f1ina desforestaci\u00f3n de\u00a0 la flora nativa de la periferia del ingenio\u201d. Con el agregado de que ninguno de esos poderosos se\u00f1ores se preocup\u00f3 por reforestar para \u201crealizar la reparaci\u00f3n del da\u00f1o ecol\u00f3gico que produc\u00eda con ello, y [el bosque] se fue agotando hasta su extinci\u00f3n en una amplia extensi\u00f3n de las zonas oriental y suroriental del volc\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>En mi ponencia insert\u00e9 unos testimonios rescatados a finales del siglo XVI, que coincidente hablan de las condiciones que esos mismos bosques ten\u00edan en aquellos lejanos a\u00f1os, y que expondr\u00e9 aqu\u00ed, respetando su ortograf\u00eda original:<\/p>\n<p>El primero fue emitido en Zapotitl\u00e1n, el 4 de septiembre de 1579, por \u201cdon Garc\u00eda de Padilla e don Baltasar, indios principales e antiguos, e hijos de los se\u00f1ores de\u201d la provincia de Amula. Ancianos que, al referirse al tema que nos ocupa, dijeron lo siguiente: \u201c[\u2026] la tierra deste dicho pueblo [\u2026] es agria, de muchas barrancas y [\u2026] tiene, de la parte del oriente, el dicho volc\u00e1n, [un terreno] muy montuoso de muchos pinos e robledales [\u2026] de [los] que se aprovechan de le\u00f1a y madera los naturales. [Y] tienen [asimismo] pi\u00f1ones como los de Espa\u00f1a, y cult\u00edvanlos en sus casas\u201d.<\/p>\n<p>Y, al referirse a la fauna, dijeron tambi\u00e9n: \u201cHay en toda esta provincia, especialmente en las faldas y corrientes del volc\u00e1n, gran cantidad de tigres, leones y otras alima\u00f1as bravas, que matan caballos y cualquier g\u00e9nero de ganado [\u2026 As\u00ed como] gran n\u00famero de gallinas de la tierra, cimarronas\u201d.<\/p>\n<p>Si algunos de nuestros lectores han ido alguna vez a Zapotitl\u00e1n, coincidir\u00e1n conmigo en que ni los pinos ni los robledales llegan hoy hasta la orilla del pueblo, y que tampoco hay pi\u00f1ones en sus casas, ni gallinas cimarronas, ni guajolotes silvestres, ni animales de u\u00f1a en los tristes peladeros que actualmente rodean al pueblo.<\/p>\n<p>Otra <em>Relaci\u00f3n<\/em> es de Tuxpan. Data del 20 de febrero de 1580 y sobre nuestro tema dice: \u201c[Y] en los montes deste pueblo, que est\u00e1n a dos y tres leguas, m\u00e1s y menos, hay pinos, robles y encinas, y el aprovechamiento dello es el ordinario que dello suele sacarse\u201d.<\/p>\n<p>Y por lo concerniente a la fauna, a\u00f1ade: \u201cEn los montes comarcanos deste pueblo, hay tigres y leones y gatos y coyotes, y, en el pueblo hay gallinas de la tierra, y de Castilla, y palomas, y todo multiplica bien\u201d.<\/p>\n<p>Otros ancianos de Zapotl\u00e1n dijeron asimismo que, a s\u00f3lo \u201cmedia legua\u201d de all\u00ed, hab\u00eda \u201cmucha cantidad de pinos y algunos robles de que hacen sus casas y los dem\u00e1s aprovechamientos ordinarios\u201d. Cosas que ya no podr\u00edan decir hoy, ni de chiste, nuestros muy estimados vecinos de Ciudad Guzm\u00e1n, Tuxpan, Zapotitl\u00e1n y poblaciones vecinas, debido a que, durante los cuatro siglos transcurridos entre aquellas primeras <em>relaciones<\/em> y nuestras propias vidas, se han propiciado en toda esta hermosa regi\u00f3n, numerosos procesos destructores que han acabado con la zona boscosa.<\/p>\n<p>Complementariamente hay otra descripci\u00f3n de 1587, en la que un fraile franciscano dice haber caminado el 20 de febrero de ese a\u00f1o, entre el convento de San Francisco de Colima y el pueblo ind\u00edgena de Tonilan, y que para hacerlo tuvo que pasar \u201cveintitr\u00e9s arroyos\u201d y numerosos potreros llenos de \u201cmucho ganado mayor\u201d, debido a que \u00e9sa era una \u201ctierra muy viciosa, de grandes pastos y de muchas aguas, que salen del volc\u00e1n\u201d. Veintitr\u00e9s arroyos de los que, debe decirse ahora, ya no se ven sino tres, y muy menguados, debido, entre otras cosas, a los desmontes y al monocultivo de ca\u00f1a en todo ese tramo del antiguo Camino Real.<\/p>\n<p>LOS DEPREDADORES Y SUS GRANDES NEGOCIOS. \u2013<\/p>\n<p>Tratando de averiguar cu\u00e1les fueron algunas otras de las principales causas que propiciaron la desaparici\u00f3n de toda esa gran extensi\u00f3n de bosques, nos encontramos con que una de las primeras fue que los ind\u00edgenas de la regi\u00f3n utilizaban el sistema de<em> roza y quema <\/em>para poder sembrar<em>, <\/em>y que se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s intenso y extenso, en la medida de que la poblaci\u00f3n humana fue expandi\u00e9ndose en toda el \u00e1rea descrita. La segunda est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con \u201clos aprovechamientos ordinarios\u201d a los que se refirieron los redactores de las <em>Relaciones<\/em> que acabamos de revisar. Y la tercera se deriv\u00f3 del paulatino asentamiento de fincas espa\u00f1olas en una buena parte de toda esta tierra, y cuya intervenci\u00f3n propici\u00f3 lo que podr\u00edamos denominar el surgimiento de la agricultura mestiza y de la ganader\u00eda en dem\u00e9rito del bosque, sobre todo en las tierras planas, donde se comenzaron a cultivar el trigo y la ca\u00f1a de az\u00facar.<\/p>\n<p>Actividades que, si hubo un tiempo en que sirvieron para mejorar la econom\u00eda de much\u00edsimos de los habitantes de la regi\u00f3n, lo hicieron talando una gran cantidad de hect\u00e1reas cubiertas de bosques.<\/p>\n<p>A estos hechos habr\u00eda que agregar la aparici\u00f3n, desde aproximadamente la segunda mitad del siglo XIX, de algunas de las primeras agroindustrias mecanizadas que se fueron instalando en toda esa zona, comenzando con la aparici\u00f3n de \u201cLa Conquista\u201d, la primer\u00edsima f\u00e1brica de papel que unos capitalistas ingleses fundaron hacia 1840 en las cercan\u00edas de Tapalpa. Industria a la que se agreg\u00f3 la Ferrer\u00eda de Tula, no demasiado lejos de ah\u00ed, y a la que posteriormente se fueron incorporando, desde finales del siglo XIX y principios del XX, los ingenios de Queser\u00eda, Colima, y San Marcos, El Tule y Tamazula, Jalisco.<\/p>\n<p>Otros grandes elementos depredadores del bosque fueron: el gran corte de \u00e1rboles que se hizo a principios de 1868 para tender el cable telegr\u00e1fico entre Guadalajara y Colima; el que se hizo despu\u00e9s para conseguir los postes de los cables telef\u00f3nicos; as\u00ed como para la colocaci\u00f3n de los numeros\u00edsimos \u201cdurmientes\u201d que demand\u00f3 el tendido de la v\u00eda del tren entre Guadalajara y Manzanillo; al igual que para expandir el cableado el\u00e9ctrico en toda la regi\u00f3n. Sin olvidarnos de la creciente demanda de madera que se gener\u00f3 en las principales poblaciones de Jalisco y Colima desde principios del siglo pasado, ni de la construcci\u00f3n, hacia 1941-42, de la Compa\u00f1\u00eda Papelera de Atenquique, misma que si bien se dedic\u00f3, con la bendici\u00f3n del gobierno federal, a explotar los bosques de todas las faldas del volc\u00e1n y cerros de los alrededores, jam\u00e1s se entretuvo en reforestar una sola hect\u00e1rea.<\/p>\n<p><strong>Hoy mismo,<\/strong> seg\u00fan lo acaba de publicar un peri\u00f3dico tapat\u00edo, \u201clas autoridades estatales [de Jalisco] se\u00f1alan que, en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, 12 mil hect\u00e1reas de bosques desaparecieron para dar paso a cultivos de aguacate\u201d, y que \u201cuna de las zonas m\u00e1s depredadas\u201d por esa misma raz\u00f3n es el sur del estado, principalmente en las faldas de los volcanes.<\/p>\n<p>Afortunadamente y sin ir m\u00e1s lejos, hubo algunos valientes paisanos jaliscienses que se atrevieron afirman que los incendios del Bosque de la Primavera han sido provocados por fraccionadores voraces que quieren aprovechar sus terrenos para construir caba\u00f1as y viviendas de muy alta plusval\u00eda; mientras que sobre los ocurridos en las faldas del Nevado afirman que fueron provocados por aguacateros que pretenden ampliar el \u00e1rea de sus plantaciones. Pero al hacerlo no s\u00f3lo demandar\u00e1n el uso de las aguas vertientes de los volcanes, sino que contribuir\u00e1n (como ya lo est\u00e1n haciendo) a acelerar la desaparici\u00f3n de la flora y fauna nativas, para hinchar sus bolsillos con los frutos del \u201coro verde\u201d. Por lo que nosotros nos preguntamos: \u00bfqu\u00e9 no hay ley ni autoridad alguna que les ponga freno a esos depredadores?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISLUMBRES Abelardo Ahumada El domingo 5 de mayo de este a\u00f1o se detect\u00f3 el surgimiento de un incendio forestal de grandes alcances en las faldas del Nevado de Colima, y para el domingo 12, algunos elementos de la Comisi\u00f3n Nacional Forestal (Conafor) reportaron que \u201cseg\u00fan mostraban im\u00e1genes satelitales\u201d ya se habr\u00edan consumido o da\u00f1ado, aproximadamente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-4960","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4960"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4960"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4960\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}