{"id":5369,"date":"2019-06-05T05:41:17","date_gmt":"2019-06-05T05:41:17","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/%c2%bfy-nosotros-que-%e2%80%93"},"modified":"2019-06-05T05:41:17","modified_gmt":"2019-06-05T05:41:17","slug":"%c2%bfy-nosotros-que-%e2%80%93","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=5369","title":{"rendered":"\u00bfY NOSOTROS QU\u00c9? \u2013"},"content":{"rendered":"<p><strong>VISLUMBRES<\/strong><\/p>\n<p><em>Abelardo Ahumada<\/em><\/p>\n<p>Se supone que hoy es el D\u00eda Internacional del Medio Ambiente y, tomando en cuenta las cada vez m\u00e1s notables evidencias del cambio clim\u00e1tico, creo que este es un buen momento para que cada uno de nosotros se pregunte: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que estoy haciendo, o dejando de hacer por el cuidado del medio ambiente?<\/p>\n<p>Pero para apuntalar nuestra reflexi\u00f3n, creo que tambi\u00e9n nos conviene recordar un poco de nuestra historia local y un poco de la historia internacional sobre el mismo tema. As\u00ed que, si lectores me lo permiten, iniciar\u00e9 por hacer referencia a ciertos detalles y acontecimientos que algunos viejos de Colima recordamos sobre este mismo asunto:<\/p>\n<p>UNA \u00c9POCA DE PRIMITIVISMO SANITARIO. \u2013<\/p>\n<p>En la peque\u00f1a Villa de mis recuerdos, mi familia viv\u00eda en Independencia 79, a cuadra y media del jard\u00edn, y a media cuadra del arroyo de Pereira, sintiendo quienes viv\u00edamos all\u00ed, que ese arroyo (hoy pr\u00e1cticamente extinto), era un rinc\u00f3n del Para\u00edso Terrenal, puesto que en \u00e9l, los se\u00f1ores y los muchachos acarreaban y acomodaban piedras para hacer tanques en donde nos \u00edbamos a ba\u00f1ar todas las tardes, mientras que en otros tanques cercanos, las se\u00f1oras, muchas de ellas apenas cubiertas con brasieres y\u00a0 \u201cmedios fondos\u201d, se dedicaban a lavar \u201cpropio o ajeno\u201d, en numerosas piedras ribere\u00f1as que ya ten\u00edan alisadas de tanto tallar la ropa mugrosa.<\/p>\n<p>Las dos orillas del arroyo estaban densamente sombreadas por las robustas copas de grandes higueras y numerosos sabinos. Abundaban las huertas sobre ambas riberas y lo mismo pasaba en Colima, en Comala, Suchitl\u00e1n, en San Jer\u00f3nimo (hoy Cuauht\u00e9moc), en El Trapiche, en Coquimatl\u00e1n, y en todos los dem\u00e1s pueblos de los alrededores, donde, cabe aclarar, no hab\u00eda agua entubada. Por lo que algunos se\u00f1ores se dedicaban a \u201cacarrear agua para beber\u201d, llev\u00e1ndola en seis u ocho c\u00e1ntaros por viaje en cada burro provisto con sendos huacales.<\/p>\n<p>Complementariamente, muy temprano, o por las tardes, las muchachas del pueblo sol\u00edan ir tambi\u00e9n a recoger agua para sus cocinas, que sacaban de viejos amiales cavados en las proximidades de r\u00edos y arroyos, generando un espect\u00e1culo muy dif\u00edcil de olvidar, porque \u00a0sol\u00edan irse primero a ba\u00f1ar en alg\u00fan tanque con todo y vestido (en ese tiempo las mujeres no usaban pantalones), y luego regresaban a sus casas, \u201cchorreando de limpias\u201d, con un c\u00e1ntaro en sus cabezas y una cubeta en cada mano, realizando milagros de equilibrio.<\/p>\n<p>En ese tiempo tampoco hab\u00eda excusados ni regaderas en la inmensa mayor\u00eda de las casas de los barrios colimotes y del medio rural.\u00a0 La gente que no iba a los arroyos se ba\u00f1aba jicarazos, con agua de las pilas.\u00a0 Y \u00e9stas eran llenadas a fuerza de m\u00fasculo, sacando agua de pozos y norias.<\/p>\n<p>Los excusados blancos \u201ccomo de porcelana\u201d eran casi totalmente desconocidos en todo Colima; y los pocos que hab\u00eda estaban en algunas casas de la gente m\u00e1s rica. Los \u201cexcusados de hoyo\u201d estaban hechos con tablas debidamente agujeradas, pero eran ubicados en los espacios m\u00e1s lejanos de la parte habitada de las casas, por los malos olores que desped\u00edan. Algunas viviendas clasemedieras contaban con excusados de cemento que carec\u00edan de dep\u00f3sitos para el agua, por lo que necesario arrojarles un medio balde del precioso l\u00edquido para desaparecer el \u201cproducto\u201d. Todo eso mientras que en las viviendas que carec\u00edan de retrete (y que eran la mayor\u00eda), sus habitantes se iban a los corrales o brincaban las cercas para \u201chacer sus necesidades\u201d.<\/p>\n<p>El papel sanitario era un objeto desconocido. Y algunas personas recortaban para tales efectos el \u201cpapel de envoltura\u201d, que lo mismo era papel de estraza o de peri\u00f3dico, haciendo un segundo reciclaje de los alcatraces o \u201ccucuruchos\u201d en que los venduteros sol\u00edan envolver el frijol, el arroz, la sal o el az\u00facar.<\/p>\n<p>Los trastes eran sencillos. De barro la mayor parte. Pero comenzaban a preferirse los de peltre\u2026 Los pl\u00e1sticos eran inexistentes, y el cart\u00f3n era muy \u00fatil para guardar o empacar cosas, en tanto que las latas de sardinas, chiles y leche condensada o en polvo sol\u00edan convertirse en peque\u00f1as macetas, j\u00edcaras o recipientes diversos, pues nada se tiraba.<\/p>\n<p>La \u201cropa de marca\u201d era escas\u00edsima. Y la mayor parte la fabricaban las mam\u00e1s y las abuelas, o un c\u00famulo de costureras y sastres profesionales que se pasaban los d\u00edas pedaleando en sus m\u00e1quinas de coser. Y, aparte de eso, much\u00edsimas personas s\u00f3lo ten\u00edan unos cuantos \u201ccambios\u201d de ropa, y dejaban fechas como las del cumplea\u00f1os o los d\u00edas de la feria para \u201cestrenar\u201d. Teniendo un par de zapatos \u201cpara dominguear\u201d, y huaraches o calzado viejo para entre semana.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de la electricidad, a mediados del siglo anterior s\u00f3lo hab\u00eda luz en las cabeceras de Comala, en La Villa y en Colima, pero no todas sus casas contaban con ella, y la mayor\u00eda segu\u00eda ilumin\u00e1ndose con \u201caparatos de mecha\u201d, quinqu\u00e9s, velas u hachones de ocote. Por lo que, sobre todo en los ranchos y en los pueblos, la gente se dorm\u00eda un poco despu\u00e9s del oscurecer y madrugaba a soplarle al fog\u00f3n para poner el caf\u00e9, e irse a la orde\u00f1a o a la labor, en bestia o a pie. Puesto que s\u00f3lo hab\u00eda unos cuantos privilegiados que ten\u00edan veh\u00edculos de motor.<\/p>\n<p>Y la basura propiamente dicha era tan poquita, que bastaban en Colima, seg\u00fan lo recuerda todav\u00eda Esteban Meneses, tres o cuatro carretones jalados por mulas para recoger toda la que se produc\u00eda en la ciudad, y por mi parte recuerdo tambi\u00e9n a un se\u00f1or, apodado \u201cCabecas\u201d, que en La Villa iba con su carret\u00f3n (ya con llantas de coche), jalado por un caballo blanco, muy lentamente por las calles empedradas, para que la gente pudiera depositar su muy escasa basura en el carret\u00f3n.<\/p>\n<p>Los detergentes y el champ\u00fa tambi\u00e9n eran desconocidos. Los jabones para lavar (Casa Blanca y Obrero) no tra\u00edan envoltorio, y s\u00f3lo hab\u00eda unas cinco marcas de \u201cjab\u00f3n de olor\u201d: la Colgate y la del hoy Palmolive Cl\u00e1sico; el Maja y el Heno de Pravia para las damas <em>popof<\/em>; el Jab\u00f3n del T\u00edo Nacho para los piojosos y los ti\u00f1osos, y el de \u201cEl Perro Agradecido\u201d, para los canes sarnientos.<\/p>\n<p>Las escobas para barrer los pisos eran de palma, y las que se usaban para barrer las calles y los patios eran de popotes o ramas de g\u00fcinar. Tampoco hab\u00eda estropajos de pl\u00e1stico, sino escobetas de ciertas ra\u00edces; estropajos de ixtle y otros, muy rasposos, que crec\u00edan en gu\u00edas sobre los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Las c\u00e1scaras de pl\u00e1tano, las de papa, sand\u00eda y otras frutas y verduras que se consum\u00edan en los hogares, as\u00ed como los restos de los alimentos no se tiraban, sino que iban a parar al bote o a balde de las \u201clavaduras\u201d, que constitu\u00eda una importante fuente alimenticia para los cerdos y las gallinas que sol\u00edan existir en much\u00edsimas de aquellas casas. Pero a finales de los 50as o principios de los 60as comenzaron a aparecer el DDT para fumigar, y los pl\u00e1sticos por todas partes. Y fue entonces cuando comenz\u00f3 a generarse el desbarajuste ambiental que ahora vemos.<\/p>\n<p>LOS PRIMEROS BASUREROS. \u2013<\/p>\n<p>El DDT se utiliz\u00f3 much\u00edsimo para combatir los moscos y los alacranes, hasta que se descubri\u00f3 que mataba gente y se prohibi\u00f3, pero siguieron otros fumigantes casi tan da\u00f1inos como el primero. El pl\u00e1stico y la ropa sint\u00e9tica hicieron su aparici\u00f3n en nuestra entidad cuando llegaron aqu\u00ed las primeras \u201cmedias de nylon\u201d, tra\u00eddas para las mujeres catrinas, desde los Estados Unidos. Luego llegaron las primeras bolsas transparentes de pl\u00e1stico grueso.\u00a0 Las introdujo la cervecer\u00eda Carta Blanca, cuando comenz\u00f3 a promocionar los botes de cerveza Tecate.\u00a0 Y las bolsas, tra\u00edan agregados unos cordeles con los que se les abr\u00edan y cerraban, y ya se podr\u00eda poner en ellas pedazos de hielo para mantener las cheves fr\u00edas.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde comenzaron a aparecer las botellas de pl\u00e1stico conteniendo el cloro y, por la misma \u00e9poca, lleg\u00f3 el Pan Bimbo (y su asociada Marinela) a expender sus productos ya envueltos con ese material. Y luego se les ocurri\u00f3 a los profesores que para mantener bien los libros de texto gratuito ten\u00edamos que forrar los libros con pl\u00e1stico, y a las se\u00f1oras que deb\u00edan cubrirse la mesa del comedor y los muebles de la sala con el mismo material.<\/p>\n<p>En aquellos a\u00f1os los pa\u00f1ales y las toallas sanitarias eran de telas que las mujeres lavaban much\u00edsimas veces y secaban al sol. Ninguno de nosotros hab\u00eda escuchado jam\u00e1s el t\u00e9rmino \u201cbiodegradable\u201d, y por lo mismo nadie estaba consciente de que el pl\u00e1stico fuera a durar tant\u00edsimo para desaparecer del suelo, y menos que esa basura contaminante fuera arrastrada por las lluvias hasta llegar al mar.<\/p>\n<p>A finales de los 70as ya era mucha la basura no natural que se generaba en los pueblos, pero sobre todo en las ciudades. Al principio se decidi\u00f3 habilitar camionetas en vez de carretones para pasar a recoger la basura diaria, y la gente ten\u00eda una tina vieja, un chiquihuite medio desmadrado, o baldes rotos, o costales deshilachados para juntarla y sacarla a las banquetas. Llegaban los recogedores, vaciaban los dis\u00edmbolos recipientes y los dejaban all\u00ed, en la calle, para que sus usuarios los volvieran a usar. Pero a finales de los 80as aparecieron en la zona conurbada los grandes camiones recolectores, aparejados con los primeros supermercados, porque, entre otras cosas, proliferaron los <em>c\u00f3tex<\/em>, los pa\u00f1ales desechables y porque las bolsas, que durante d\u00e9cadas hab\u00edan sido de papel, comenzaron a ser de pl\u00e1stico, y surgieron, como en cascada, cantidad de productos avalados por la idea del \u201c\u00fasese y t\u00edrese\u201d, como los vasos y los trastes hechos de hule-espuma a que tan aficionados nos volvimos por simple y est\u00fapida comodidad.<\/p>\n<p>Los primeros basureros municipales eran simples tiraderos en cualquier terreno, al aire libre, sin medir ni calcular semejante arbitrariedad. Con la consecuencia de que soplaba el viento y cargaba con todo lo que pod\u00eda cargar, llevando las bolsas y los papeles sucios a los potreros m\u00e1s cercanos, y de que llegaban las lluvias y cargaban con todos los desechos l\u00edquidos (ahora sabemos que les llaman lixiviados) a las profundidades del suelo, o a los arroyos m\u00e1s pr\u00f3ximos. Detales que fuimos aceptando todos, como un pago ineludible que tendr\u00edamos que pagar por nuestro progreso, confort y desarrollo. Pero tambi\u00e9n a principios de los 70as, en las m\u00e1s grandes ciudades del mundo, comenzaron a manifestarse los m\u00e1s grandes problemas relacionados con la contaminaci\u00f3n, la basura y\u2026<\/p>\n<p>LA CONFERENCIA DE ESTOCOLMO. &#8211;<\/p>\n<p>En diciembre de 1972, algunos de los representantes de los principales pa\u00edses desarrollados del orbe, se reunieron en Estocolmo, Suecia, para intercambiar (por primera vez a nivel internacional) opiniones sobre los problemas ambientales que cada uno de ellos estaba enfrentando y, habiendo tomado nota de que, por ser el mundo redondo, finalmente a todos les tendr\u00edan que afectar sus efectos. Tomaron algunos acuerdos, entre los que se decidi\u00f3 establecer el d\u00eda 5 de junio de cada a\u00f1o como D\u00eda Internacional del Medio Ambiente, y su conmemoraci\u00f3n se empez\u00f3 a realizar a partir de 1974.<\/p>\n<p>Por aquellos a\u00f1os era notorio que, en Londres, Tokio, Los \u00c1ngeles, Par\u00eds, Sao Paulo, Bombay, el De. Efe, Nueva York, en casi todas las ciudades ubicadas en la Zona del Ruhr, en Alemania, y en otra larga lista de las ciudades m\u00e1s grandes del planeta, sus habitantes amanec\u00edan cubiertos por capas de humo que inicialmente se confund\u00edan con bancos de niebla, pero que a la postre result\u00f3 que no era niebla sino el resultado de la acumulaci\u00f3n de gases emitidos por las f\u00e1bricas y los motores de combusti\u00f3n interna, t\u00f3xicos en su mayor\u00eda. Nubes a la que por lo pronto se les dio el muy brit\u00e1nico nombre de \u201csmog\u201d. Y de las que \u00e9ramos ajenos quienes viv\u00edamos en ciudades peque\u00f1as, en pueblos y ranchos.<\/p>\n<p>EL CASO DE SAN GABRIEL. \u2013<\/p>\n<p>Hoy, el caso de San Gabriel, Jal., apenas ocurrido hace cinco d\u00edas, nos brinda, aqu\u00ed muy cerca, otra sonora llamada de alerta: \u201ctres mil quinientas hect\u00e1reas de bosques fueron deforestadas en la sierra de Tapalpa, en las inmediaciones de Apango, un poco al norte del Nevado de Colima, para cultivar en ellas m\u00e1s \u00e1rboles de aguacate\u201d.<\/p>\n<p>En San Gabriel no cay\u00f3 esa tarde ni una sola gota de lluvia, pero en la sierra s\u00ed, y como cay\u00f3 muy fuerte y muy concentrada, arrastr\u00f3 con la tierra quemada, con la reciente ceniza y con cientos o miles de toneladas de madera calcinada, conduci\u00e9ndola r\u00e1pidamente desde la sierra hacia abajo, por el cauce del arroyo de Apango hasta el arroyo seco de San Gabriel, cuyo cauce no fue suficiente para recibir la avalancha y se desbord\u00f3 hacia sus calles, totalmente secas tambi\u00e9n, llegando incluso hasta el centro, arrastrando autos, camionetas, animales, gente. Y da\u00f1ando o destruyendo de plano, numerosas viviendas y puentes hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Ese caso no es \u00fanico en la regi\u00f3n, Perib\u00e1n, Michoac\u00e1n, padeci\u00f3 otro evento parecido apenas en septiembre del a\u00f1o pasado y lo han padecido otros pueblos m\u00e1s, de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Puebla y Estado de M\u00e9xico. En los que se manifiesta una causa constante: la deforestaci\u00f3n. En unos lugares porque los talamontes simple y sencillamente se acaban bosques y selvas y no vuelven a plantar un solo \u00e1rbol de renuevo; en otros porque a los mineros voraces y a los abusivos aguacateros lo \u00fanico que les importa son sus ganancias y les vale madre lo que ocurra a causa de de sus depredaciones. \u00bfHasta cu\u00e1ndo habremos de soportar que todo ello ocurra? \u00bfHasta cu\u00e1ndo, nuestras autoridades, tomar\u00e1n conciencia de que ya deben actuar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISLUMBRES Abelardo Ahumada Se supone que hoy es el D\u00eda Internacional del Medio Ambiente y, tomando en cuenta las cada vez m\u00e1s notables evidencias del cambio clim\u00e1tico, creo que este es un buen momento para que cada uno de nosotros se pregunte: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que estoy haciendo, o dejando de hacer por el cuidado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-5369","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5369"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5369\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}