{"id":5926,"date":"2019-07-03T03:35:50","date_gmt":"2019-07-03T03:35:50","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/miriapodos-tienen-menos-patas-de-lo-que-se-cree-experto"},"modified":"2019-07-03T03:35:50","modified_gmt":"2019-07-03T03:35:50","slug":"miriapodos-tienen-menos-patas-de-lo-que-se-cree-experto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=5926","title":{"rendered":"Miri\u00e1podos tienen menos patas de lo que se cree: Experto"},"content":{"rendered":"<p><em>*Cupul Maga\u00f1a, investigador de la UdeG, particip\u00f3 en las charlas de divulgaci\u00f3n de la ciencia que realiza la UdeC.<\/em><\/p>\n<p>Se sabe que los ciempi\u00e9s y los milpi\u00e9s son las especies con el mayor n\u00famero de patas; sin embargo, no tienen tantas extremidades como se cree, ya que s\u00f3lo alcanzan a tener desde 10 hasta 191 pares de patas. Su tama\u00f1o va desde un par de mil\u00edmetros hasta 30 cent\u00edmetros, y aunque se sabe que algunas de estas especies son t\u00f3xicas para el ser humano, investigadores han encontrado en sus componentes alternativas para tratamientos contra el c\u00e1ncer y procesos desinflamatorios.<\/p>\n<p>Fabio Germ\u00e1n Cupul Maga\u00f1a, investigador del Centro Universitario de la Costa (CUC) de la Universidad de Guadalajara, visit\u00f3 la Universidad de Colima para hablar de estos peculiares parientes de los crust\u00e1ceos y ara\u00f1as, como parte de las Jornadas de Divulgaci\u00f3n de la Ciencia que realizan la UdeC y la Academia Mexica de Ciencias (AMC).<\/p>\n<p>Cupul Maga\u00f1a explic\u00f3 en su conferencia \u201cEl ciempi\u00e9s tiene 900 patas menos que el milpi\u00e9s\u201d, que imparti\u00f3 en el Museo Regional de Historia, que estas especies se caracterizan por tener su esqueleto por fuera, lo que les ayuda a mantener a sus cr\u00edas a salvo durante el proceso de incubaci\u00f3n. Otro dato curioso de estos insectos, del grupo de los miri\u00e1podos, dijo, \u201ces su reproducci\u00f3n indirecta, pues los machos dejan su paquete de espermas y la hembra decide en qu\u00e9 momento fertilizar\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPara ello, se enroscan en los huevos y permanecen un mes sin moverse y sin comer. Las madres los cuidan hasta la segunda muda, que es cuando se van las cr\u00edas; si no se van, se las come. Las mudas son importantes, porque si quieren crecer tienen que mudar y eso hace que vayan aumentando de tama\u00f1o; es decir, a diferencia de otras especies que nacen con el n\u00famero de segmentos que tendr\u00e1n de adultos, estas especies incrementan su n\u00famero de segmentos cuando mudan\u201d, explic\u00f3 Fabio Germ\u00e1n Cupul.<\/p>\n<p>En el caso espec\u00edfico de los ciempi\u00e9s, dijo, \u201caunque pueden tener un par o varios pares de ojos, su orientaci\u00f3n se da por un par de antenas, ya que la imagen que perciben es borrosa, mientras que otros est\u00e1n totalmente ciegos, por lo que dependen de sus antenas. Tambi\u00e9n tienen un par de colmillos o forc\u00edpulas (pinzas), y en su base hay una gl\u00e1ndula de veneno neurot\u00f3xico que puede comprometer la salud de una persona. De hecho, una picadura del ciempi\u00e9s es similar a la de un alacr\u00e1n. En el pa\u00eds no se han registrado decesos por picaduras de este tipo, pero en Venezuela, Brasil, en el sureste de Asia y Tailandia s\u00ed los ha habido cuando las picaduras son de ejemplares de unos 25 cent\u00edmetros\u201d, coment\u00f3 el investigador.<\/p>\n<p>A diferencia de los ciempi\u00e9s, en los que cada segmento tiene un par de patas, en los milpi\u00e9s los primeros tres segmentos tienen un par, el \u00faltimo no tiene y el resto tiene dos pares. Asimismo, precis\u00f3, \u201cmientras que los ciempi\u00e9s son depredadores torpes, sus parientes son vegetarianos\u201d.<\/p>\n<p>El investigador de la UdeG comparti\u00f3 que \u201cel mecanismo de defensa de los milpi\u00e9s es enroscarse en espiral para proteger la parte interna de su cuerpo, que es la m\u00e1s delgada, pero adem\u00e1s tiene orificios en los lados por donde exudan sustancias repugnatorias, principalmente sustancias org\u00e1nicas, y algunos de ellos pueden exudar \u00e1cido cianh\u00eddrico, un elemento que puede irritar boca, ojos y nariz de otras especies e incluso en el humano\u201d.<\/p>\n<p>Tanto el veneno de los ciempi\u00e9s como las sustancias que exudan los milpi\u00e9s son investigadas por los cient\u00edficos, quienes han encontrado en sus compuestos respuestas a algunas enfermedades. Por ejemplo, agreg\u00f3, \u201cse ha encontrado que el veneno de los ciempi\u00e9s tiene la capacidad de disminuir los procesos inflamatorios, por lo cual se est\u00e1 utilizando para hacer tratamientos contra el c\u00e1ncer en la UNAM y la Aut\u00f3noma del Estado de Morelos. En una especie asi\u00e1tica se ha observado que el efecto calmante del veneno es much\u00edsimo mayor que el de la morfina\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, expuso que las sustancias repugnatorias de los milpi\u00e9s se est\u00e1n utilizando para procesos desinflamatorios: \u201cEn algunas partes de \u00c1frica occidental los consumen como aderezo y se piensa que esto puede ser un factor para que esa gente no sufra problemas de paludismo debido a que estas sustancias hacen la funci\u00f3n de defensa. Si bien a\u00fan no hay estudios cl\u00ednicos, han encontrado que las poblaciones que consumen los milpi\u00e9s no tienen problemas con la malaria\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, coment\u00f3 Cupul Maga\u00f1a, en M\u00e9xico hay pocos acad\u00e9micos que se dedican a investigar estas especies, y lo que se sabe lo generaron investigadores alemanes y estadounidenses entre los a\u00f1os 50 y 60. De ellos, se conoce que en M\u00e9xico hay alrededor de 182 especies de ciempi\u00e9s y el 70 por ciento son end\u00e9micas del pa\u00eds, mientras que de los milpi\u00e9s se sabe que hay 498 especies descritas.<\/p>\n<p>\u201cHoy en d\u00eda s\u00f3lo hay dos o tres personas trabajando en esto, y el conocimiento de las especies es muy pobre, pues no se sabe cu\u00e1ntas hay ni cu\u00e1l es el papel que desempe\u00f1an dentro del ambiente\u201d, enunci\u00f3.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, coment\u00f3 que actualmente tambi\u00e9n se pueden observar estas especies en casa: \u201cSon peque\u00f1as, de color negro y, curiosamente son milpi\u00e9s, una especie que viene de Asia. Es obvio que pensemos que entraron por los puertos. En Vallarta hay cinco especies introducidas de ciempi\u00e9s y tres de milpi\u00e9s\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Fabio Germ\u00e1n Cupul Maga\u00f1a y Juan Luis Cifuentes escribieron los libros \u201c\u00bfLos terribles cocodrilos?\u201d y \u201cVenenos: armas qu\u00edmicas de la naturaleza\u201d, de la colecci\u00f3n \u201cCiencia para todos\u201d del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*Cupul Maga\u00f1a, investigador de la UdeG, particip\u00f3 en las charlas de divulgaci\u00f3n de la ciencia que realiza la UdeC. 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