{"id":8774,"date":"2020-01-03T13:49:09","date_gmt":"2020-01-03T19:49:09","guid":{"rendered":"http:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=8774"},"modified":"2020-01-03T13:49:09","modified_gmt":"2020-01-03T19:49:09","slug":"una-travesia-trascendente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?p=8774","title":{"rendered":"UNA TRAVES\u00cdA TRASCENDENTE"},"content":{"rendered":"<p><em>1\u00b0 de enero de 2020.<\/em><\/p>\n<p><strong>VISLUMBRES<\/strong><\/p>\n<p>Sexta parte<\/p>\n<p>Abelardo Ahumada<\/p>\n<p>1541 UN A\u00d1O DE TERRIBLES ACONTECIMIENTOS. \u2013<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo precedente comentamos que tanto el virrey de la Nueva Espa\u00f1a como el gobernador de Guatemala arribaron al puerto de Aguat\u00e1n \u201cen la tarde el 24 o 25 de diciembre de 1540\u201d, y que deseando borrar todo indicio, recuerdo e influencia de Cort\u00e9s en dicho puerto\u201d, el primero decidi\u00f3 cambiarle el nombre y le impuso el de \u201cPuerto de Navidad\u201d.<\/p>\n<p>Comentamos tambi\u00e9n que, con sus respectivas gentes, ambos permanecieron en dicho puerto al menos hasta el mes de marzo de 1541, porque cuando a mediados de abril el virrey iba ya de regreso a M\u00e9xico, unos colonos hispanos que habitaban en Valle de Guayangareo, lo interceptaron para\u00a0\u00a0 solicitarle permiso para fundar en ese sitio una nueva villa espa\u00f1ola, en donde no hubiera ind\u00edgenas, como s\u00ed suced\u00eda en P\u00e1tzcuaro, en donde ya convertido en flamante obispo, radicaba don Vasco de Quiroga.<\/p>\n<p>Todo esto al mismo tiempo en que los colonos que estaban radicando en la tercera Villa de Guadalajara y en los dem\u00e1s fundos hispanos de sus alrededores estaban siendo atacados por numerosos indios rebeldes de la regi\u00f3n caxcana y a\u00fan otros, procedentes de Culiac\u00e1n, del sur del actual estado de Durando y de las abruptas tierras nayaritas. Y que, habiendo sido requerido por el alcalde de Guadalajara para repeler el ataque de los indios rebeldes, Pedro de Alvarado perdi\u00f3 la vida el 4 de julio, luego de haber sido aplastado por un caballo, cuando \u00e9l y sus amigos hu\u00edan del cerro del Mixt\u00f3n, perseguidos por los indios de Tenamaztle.<\/p>\n<p>Pero me falt\u00f3 decir que, en 1539, Nu\u00f1o Beltr\u00e1n de Guzm\u00e1n, conquistador del basto territorio con que se conform\u00f3 la provincia de Nueva Galicia, ya no estaba en sus dominios de Compostela, Chiametla, Culiac\u00e1n, Guadalajara y Villa de Purificaci\u00f3n, porque por sus abusos, los reyes \u201clo mandaron desterrar de su tierra (sic), y que siempre anduviera en la corte, sentenci\u00e1ndole con cierta cantidad de pesos de oro\u201d, como lo testific\u00f3 Bernal del Castillo, a quien le toc\u00f3 verlo por all\u00e1.<\/p>\n<p>EL PAPEL QUE JUGARON LOS \u201cINDIOS AMIGOS\u201d. \u2013<\/p>\n<p>Desde finales de mayo el virrey Mendoza tom\u00f3 nota de los alcances que podr\u00eda tener la \u201crebeli\u00f3n de Nueva Galicia\u201d y empez\u00f3 a organizar \u201cel ej\u00e9rcito m\u00e1s numeroso\u201d que se hubiese visto hasta esos momentos en aquella tierra de conquista. Pero quiero hacer notar que el grupo m\u00e1s numeroso que particip\u00f3 en dicho ej\u00e9rcito no fue el que integraron los espa\u00f1oles que respondieron al llamado del virrey, sino el de los nativos de los diversos pueblos que, ignorantes tal vez del futuro de sometimiento que les esperaba a todos por colaborar con los espa\u00f1oles, prefirieron hacer causa com\u00fan con ellos, para combatir a los aguerridos chichimecas. Siendo \u00e9se un fen\u00f3meno que comenz\u00f3 a suceder desde que, en la primavera de 1519, Hern\u00e1n Cort\u00e9s se percat\u00f3 de la enemistad y el rechazo rec\u00edproco que prevalec\u00eda entre las diversas naciones abor\u00edgenes que conformaban el mosaico pluricultural y ling\u00fc\u00edstico del territorio m\u00e1s densamente poblado de lo que hoy es M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Junto con Cort\u00e9s, en efecto, pelearon primero los cempoaltecas para someter a los tlaxcaltecas y, una vez sometidos \u00e9stos se unieron a los espa\u00f1oles para masacrar a los cholultecas. Sin olvidarnos de que inmediatamente despu\u00e9s los texcocanos, los chalcas, los xochimilcas y otros pueblos m\u00e1s se dispusieron a \u201cdarse de paz\u201d con la gente de Cort\u00e9s y a unirse a \u00e9l para combatir a los mexicas.<\/p>\n<p>Y sin que se nos olvide tampoco que un gran conjunto de acolhuas y otro de michoacanos apoyaron a Gonzalo de Sandoval en la \u201cpacificaci\u00f3n\u201d de tecos, colimecas y cihualtecos. Y que luego \u00e9stos, convertidos ya en \u201camigos\u201d del capit\u00e1n Francisco Cort\u00e9s, salieron con \u00e9l desde Colima, para someter a los de Autl\u00e1n, Tomatl\u00e1n y los pueblos de la Bah\u00eda de Banderas.<\/p>\n<p>Siguiendo entonces una t\u00e1ctica similar, el 1\u00b0 de junio de 1541, el virrey Mendoza public\u00f3 \u201cun bando solemne\u201d dirigido tanto a los espa\u00f1oles residentes en la ciudad de M\u00e9xico, como a los caciques indios ya sometidos, para que se incorporaran en el ej\u00e9rcito que no tardar\u00eda en salir a pacificar a los indios rebeldes de la Nueva Galicia.<\/p>\n<p>En esos d\u00edas hab\u00eda en la capital de la Nueva Espa\u00f1a una gran cantidad de peninsulares e isle\u00f1os hispanos que a\u00fan no hab\u00edan \u201checho fortuna\u201d, por lo que decidieron atender el llamado del virrey, tal vez con la expectativa de que tras participar en las batidas a que fueron convocados, encontrar\u00edan la oportunidad de concretar sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Por otra parte, el virrey orden\u00f3 a los mencionados caciques que reuniera cada uno equis n\u00famero de guerreros, y les proveyeran de armas y de bastimentos suficientes para mantenerse mientras durara el traslado, y as\u00ed fue como, unos por su voluntad y otros por la fuerza, se incorporaron al gigantesco ej\u00e9rcito, que parti\u00f3 desde la ciudad de M\u00e9xico a finales de septiembre del mencionado a\u00f1o. Todo eso sin que ninguno de los integrantes pudiese imaginar siquiera que, precisamente el 28 de ese mes, la gente de Tenamaztle puso en sitio y acometi\u00f3 a la fortificada Villa de Guadalajara.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Muri\u00e1, un famoso historiador tapat\u00edo, dice que eran tan grandes las huestes que acompa\u00f1aban al virrey Mendoza que \u201ctardaban tres d\u00edas o m\u00e1s en pasar por los lugares de su camino\u201d. Y sobre la ruta que sigui\u00f3 aquel abigarrado conjunto de guerreros de diferentes dialectos, hay un curios\u00edsimo memorial escrito por \u201cGabriel de Casta\u00f1eda, principal y natural del barrio de Michoacan Colomochco\u201d, del pueblo de Chalco, que menciona punto por punto los sitios por donde fue pasando y los d\u00edas que permanecieron en cada lugar. D\u00e1ndonos, adem\u00e1s, interesantes datos sobre la composici\u00f3n de tan singular ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>El hist\u00f3rico documento se titula \u201c<em>Relaci\u00f3n de la Jornada que hizo don Francisco de Sandoval Acazitli, cacique y se\u00f1or natural que fue del pueblo de Tlalmanalco,\u00a0provincia de Chalco,\u00a0con el se\u00f1or visorey don Antonio de Mendoza\u00a0cuando fue a la conquista y pacificaci\u00f3n de los indios chichimecas de Xuchipila\u201d<\/em>. Y constituye informaci\u00f3n de primera mano, que no consign\u00f3 ninguno de los testigos espa\u00f1oles que marcharon con don Antonio.<\/p>\n<p>No me detendr\u00e9 en resumir el texto, pero s\u00ed me valdr\u00e9 de \u00e9l para afirmar que, como bien lo precisa el autor, muchos de los ind\u00edgenas que iban participando ya hab\u00edan sido cristianizados, y que \u00e9l mismo, sin nombre ni apellido ind\u00edgena, debi\u00f3 de ser uno de los primeros hijos de la nobleza local, que fueron alumnos de los franciscanos, pues aun cuando redact\u00f3 su texto en n\u00e1huatl, lo escribi\u00f3 con graf\u00edas espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>Pero, en fin, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier elucubraci\u00f3n sobre el origen y la identidad del autor, \u00e9l dice que fue \u201cel Sr. D. Francisco de Sandoval Acazitli, cacique y se\u00f1or natural del pueblo de Tlalmanalco,\u00a0provincia de Chalco\u201d quien le mand\u00f3 ir \u201casentando y escribiendo todo lo que fuese sucediendo cada d\u00eda en esta jornada\u201d. Por lo que gracias a ello podemos tener una idea de qui\u00e9nes fueron los integrantes de tal ej\u00e9rcito, de reconstruir la ruta que siguieron y de saber cu\u00e1l fue la duraci\u00f3n que tuvo aquel periplo b\u00e9lico.<\/p>\n<p>Siendo \u00e9ste un testimonio que revela cu\u00e1l era la actitud que ten\u00edan no pocos de los caciques participantes, y que se resume en lo que el propio cacique chalca hizo anotar en el tercer p\u00e1rrafo de la relaci\u00f3n escrita por Gabriel de Casta\u00f1eda:<\/p>\n<p>\u201cYo D. Francisco de Sandoval, cacique y se\u00f1or que soy de esta ciudad de S. Luis Tlalmanalco, habiendo tenido noticia que el se\u00f1or visorey D. Antonio de Mendoza [estaba requiriendo gente para ir a] una guerra en la tierra de los chichimecas de Xuchipila, fui a la dicha ciudad [de M\u00e9xico], y supliqu\u00e9 al se\u00f1or visorey me hiciese merced de que yo fuese y los de mi provincia de Chalco a servir en esta guerra, y su se\u00f1or\u00eda tuvo por bien de que fu\u00e9semos [\u2026]; y luego que volv\u00ed a Tlalmanalco previne luego toda la gente de esta provincia de Chalco [\u2026] Amecamecan, Tenango, Xochimilco y [\u2026] de Tlalmanalco; y todos de buena voluntad admitieron de ir a servir en esta dicha guerra, as\u00ed la gente principal y de la rep\u00fablica, como la militar y mandones de ella\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante dice que \u00e9l y toda su gente, a los que provey\u00f3 de \u201carmas, de\u00a0ichcahuipil, rodelas y espadas\u201d, partieron desde Tlalmanalco un \u201clunes 29 de septiembre, y fuimos a dormir a Mexicatzinco, y luego nos fuimos y estuvimos en M\u00e9xico dos d\u00edas; y de all\u00ed salimos [el] jueves\u201d primero de octubre.<\/p>\n<p>A partir de all\u00ed menciona, por ejemplo, que por \u201cuna banda iban los tlaxcaltecas, huexotzincas, quauhquechultecas, y luego se segu\u00edan los mexicanos y xilotepecas, y luego los aculhuas, y en el otro lado los de Michoacan, Mextitlan, y los chalcas\u201d. Y record\u00f3 que, junto con su jefe \u201cDon Francisco\u201d, iban tambi\u00e9n, al menos \u201cdon Juan el de Cuyuacan, y don Mateo el de Cuitlahuac\u201d.<\/p>\n<p>Colateralmente, \u201clos doce viejos sabios\u201d, entrevistados por fray Bernardino de Sahag\u00fan y sus estudiantes, le precisaron que fue \u201cdon Diego Teuetzquiti, d\u00e9cimo quinto gobernador de Tenochtitl\u00e1n\u201d (sic) quien encabez\u00f3 a los mexicanos \u201ca la guerra con los chichimecas\u201d. Y que fue \u201cdon Mart\u00edn Tlacat\u00e9catl, sexto gobernador de Tlatelolco\u201d (re-sic) el que encabez\u00f3 a los tlatelolcas en \u201cla guerra que tuvo don Antonio de Mendoza con los chichimecas de Nochixtlan, Xuchipilla y Tototlan, y de los de Sibola\u201d.<\/p>\n<p>Con lo que tenemos, pues, dos fuentes ind\u00edgenas que coinciden en los hechos y nos revelan, adem\u00e1s, que no fue Cuauht\u00e9moc, el \u00faltimo gobernante mexica, sino que hubo varios m\u00e1s que, como \u00e9l mismo en al menos cuatro a\u00f1os de su vida, gobernaron bajo la tutela de los espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>PACIFICACI\u00d3N A SANGRE Y FUEGO. \u2013<\/p>\n<p>Un dato muy interesante que nos revel\u00f3 el cronista chalca, nos permite saber que, en alg\u00fan punto del recorrido, les toc\u00f3 a ellos \u201cllevar la artiller\u00eda [espa\u00f1ola] tir\u00e1ndola o arrastr\u00e1ndola, con lo que se les duplic\u00f3 el trabajo, y tambi\u00e9n llevaban a sus cuestas las balas de artiller\u00eda, y dem\u00e1s municiones y adherentes de ella, y la guarda del ganado ovejuno\u201d. Habi\u00e9ndose turnado para lo mismo, los otros pueblos participantes.<\/p>\n<p>El primer enfrentamiento que las gentes de Mendoza tuvieron contra los indios rebeldes se verific\u00f3 en Tototl\u00e1n, donde dur\u00f3 el combate casi 24 horas, \u201caplastando a los adversarios\u201d y provocando una gran matanza entre ellos, que culmin\u00f3 con la captura de \u201c248 prisioneros que, tras herrarlos, fueron vendidos como esclavos entre los propios espa\u00f1oles de la columna\u201d.<\/p>\n<p>Con esa misma t\u00f3nica actu\u00f3 el ej\u00e9rcito del virrey en lo que rest\u00f3 de la sangrienta campa\u00f1a, propiciando con semejante actitud que \u201clos indios [capturados o vencidos], frente a la probabilidad de una sobrevivencia infausta, se comenzaron a matar unos a otros, y a despe\u00f1arse\u201d arrojando incluso sus ni\u00f1os a los barrancos.<\/p>\n<p>Varios de los testigos de aquellos hechos coinciden en que la \u00faltima batalla contra los indios que estaban asediando la tercera Guadalajara se llev\u00f3 a cabo el cerro de El Mixt\u00f3n entre el 9 y el 16 de diciembre de 154, aunque no acabaron a los rebeldes sobrevivientes, que s\u00f3lo se retiraron, favorecidos por las anfractuosidades de la barranca.<\/p>\n<p>Gracias a eso, y antes de perseguirlos, el virrey decret\u00f3 una tregua desde las v\u00edsperas de Navidad y, describi\u00e9ndola, el relator chalca dice: \u201cY el domingo, que fue d\u00eda de la Natividad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, se puso la gente en un prado, y [\u2026] luego le dieron pescado, codornices y comida para las cabalgaduras; y [\u2026] tuvieron su danza los de Amaquemecan; y al tercer d\u00eda [\u2026] que fue martes, d\u00eda de S. Juan, danz\u00f3 el Sr. D. Francisco, y se cant\u00f3 en \u00e9l el canto chichimeca: hubo flores y pebetes, comida y bebida de cacao que dio a los se\u00f1ores; y <strong>todas las naciones de diversas provincias<\/strong> danzaron puestas sus armas, sus rodelas y macanas; todos bailaron, sin que de parte ninguna quedase por bailar\u201d.<\/p>\n<p>Con posterioridad a dichos festejos y pasando muchos trabajos, continu\u00f3 la terrible labor de pacificaci\u00f3n incluso hasta con los indios de Tequila, desde donde algunos de los caciques acompa\u00f1antes empezaron a tomar la determinaci\u00f3n de volver a sus pueblos.<\/p>\n<p>Pasaron, sin embargo, Plan de Barrancas, y llegaron hasta Ahuacatl\u00e1n, y ya en enero, los primeros que retornaron fueron los tlaxcaltecas y, aunque don Antonio se enoj\u00f3 por ello, a los pocos d\u00edas, viendo que ya estaba casi totalmente apaciguado el grueso de los rebeldes, les agradeci\u00f3 en Etzatl\u00e1n su participaci\u00f3n y les permiti\u00f3 su regreso. Regreso, empero, que de ning\u00fan modo fue pac\u00edfico y en calma, puesto que, como iban muy gastados y pr\u00e1cticamente sin bot\u00edn, la mayor\u00eda de los contingentes participantes tom\u00f3 un camino diferente, y por donde fue pasando robaron, saquearon, secuestraron y destruyeron cuanto pudieron. Sin que nadie les pudiese reclamar algo, o castigar por ello.<\/p>\n<p>LA FUNDACI\u00d3N DEFINITIVA DE GUADALAJARA. \u2013<\/p>\n<p>Antes de continuar adelante conviene detenerse un momento para precisar que, como la tercera Villa de Guadalajara, qued\u00f3 bastante da\u00f1ada durante el ataque que recibi\u00f3 el 28 de septiembre de 1540, el cabildo y sus principales pobladores se reunieron el 30 para reflexionar en lo acontecido y en lo que podr\u00eda suceder despu\u00e9s, habiendo llegado a la decisi\u00f3n de que lo mejor que podr\u00edan hacer era cambiar nuevamente de sede a un mejor lugar. Nombrando all\u00ed mismo algunos exploradores que salieran a buscarla. Todo eso sin que ninguno supiera que para esa fecha ya hab\u00edan salido desde la ciudad de M\u00e9xico las huestes que, encabezadas por el virrey Mendoza, ven\u00edan finalmente en su apoyo. As\u00ed que, mientras el ej\u00e9rcito de Mendoza se dirig\u00eda lentamente hacia Tlacotl\u00e1n, los exploradores se fueron a cumplir con su cometido, encontrando tal sitio \u201cen la margen poniente del r\u00edo que llamar\u00edan de San Juan de Dios, en el Valle de Atemajac\u201d.<\/p>\n<p>No sabemos si los exploradores regresaron a Tlacotl\u00e1n antes de que el ej\u00e9rcito de Mendoza hiciera su arribo, o inmediatamente despu\u00e9s, pero s\u00ed que, cuando lleg\u00f3 el ej\u00e9rcito, una buena parte de los habitantes varones de la tercera Guadalajara \u201cse incorpor\u00f3 a la columna\u201d y march\u00f3 con ella hacia Nochistl\u00e1n. Por lo que nadie volvi\u00f3, de momento, a tocar el tema.<\/p>\n<p>La idea, sin embargo, persist\u00eda y, seg\u00fan pasaron las cosas, se infiere que durante los d\u00edas que continu\u00f3 la persecuci\u00f3n de los indios, Crist\u00f3bal de O\u00f1ate le habr\u00eda expuesto al virrey las razones para realizar el cambio de lugar. Pues no de otro modo se explica el hecho de que, el 5 de febrero de 1541, estando todav\u00eda ambos \u201cen el real de Ahuacatl\u00e1n\u201d, O\u00f1ate, en su calidad de gobernador de Nueva Galicia, \u201cdesign\u00f3 a las autoridades que deber\u00edan instalar [la definitiva] Guadalajara\u201d.<\/p>\n<p>Todo esto en tanto que ya era preocupaci\u00f3n del virrey el hecho de saber que los barcos que Pedro de Alvarado dej\u00f3 en el Puerto de Navidad, estaban en el abandono, o hab\u00edan sido saqueados por quienes no hab\u00edan recibido pago por sus trabajos.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-8774 gallery-columns-3 gallery-size-large'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=8775'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/1.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-8775\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/1.jpg 924w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/1-300x169.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/1-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-8775'>\n\t\t\t\tSe dice que la batalla final que liber\u00f3 a los habitantes de Guadalajara del acoso de los chichimecas ocurri\u00f3 el 16 de diciembre de 1541.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=8776'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"358\" height=\"477\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/2.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-8776\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/2.jpg 358w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/2-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-8776'>\n\t\t\t\tPero como quiera que fuese, Francisco Tenamaztle pas\u00f3 a la historia de Jalisco como un h\u00e9roe de la resistencia ind\u00edgena. Este monumento est\u00e1 en Nochistl\u00e1n.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=8777'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"427\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/3-1024x683.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-8777\" srcset=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/3.jpg 1024w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/3-300x200.jpg 300w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/3-768x512.jpg 768w, https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/3-600x400.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-8777'>\n\t\t\t\tA pesar de que quedaron moment\u00e1neamente derrotados, los indios cazcanes estuvieron merodeando varios a\u00f1os m\u00e1s en la zona de las barrancas.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/elobservatorio.com.mx\/?attachment_id=8778'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"124\" height=\"180\" src=\"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/4.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-8778\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-8778'>\n\t\t\t\tEl 5 de febrero de 1542, Crist\u00f3bal de O\u00f1ate, gobernador de la Nueva Galicia, design\u00f3 a las autoridades que habr\u00edan de gobernar en la \u201cdefinitiva Guadalajara\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1\u00b0 de enero de 2020. VISLUMBRES Sexta parte Abelardo Ahumada 1541 UN A\u00d1O DE TERRIBLES ACONTECIMIENTOS. \u2013 En el cap\u00edtulo precedente comentamos que tanto el virrey de la Nueva Espa\u00f1a como el gobernador de Guatemala arribaron al puerto de Aguat\u00e1n \u201cen la tarde el 24 o 25 de diciembre de 1540\u201d, y que deseando borrar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[29,30,28],"class_list":["post-8774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-grid","tag-news","tag-slider"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8774"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8774"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8774\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elobservatorio.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}