* Las y los estudiantes conocieron el programa “Más cultura, más humanidad”, que desarrolla la Dirección General de Difusión Cultural, en el que la música, el canto y la tecnología se convirtieron en herramientas de aprendizaje, creatividad y reflexión.
En días recientes, estudiantes de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Colima, campus Coquimatlán, conocieron el programa “Más cultura, más humanidad”, que desarrolla la Dirección General de Difusión Cultural, en el que la música, el canto y la tecnología se convirtieron en herramientas de aprendizaje, creatividad y reflexión.
En un primer momento, la maestra Agustina Murguía Nieves, directora de Coral Femenina de la UdeC y tallerista, impartió la charla “Vive el ritmo, la melodía y la armonía”, donde explicó y puso en práctica los elementos fundamentales del lenguaje musical a través de ejercicios auditivos y vocales. Explicó la diferencia en tres conceptos básicos: ritmo, melodía y armonía, mostrando cómo cada uno cumple una función específica dentro de una composición.
La maestra Nieves coordinó una práctica de vocalización y respiración para que las y los jóvenes experimentaran el uso consciente de la voz como instrumento musical. Les explicó también cómo funciona un coro, así como la importancia de la escucha mutua, de la afinación y el trabajo colectivo para lograr una interpretación equilibrada.
Como ejercicio final, el grupo interpretó “Cielito lindo”, compuesta en 1882 por Quirino Mendoza y Cortés. La maestra Agustina los acompañó con música de teclado. El momento generó un ambiente cálido y participativo, donde las y los estudiantes vivieron una experiencia sonora compartida. Durante la sesión, también exploraron diferentes sonidos, tonos y dinámicas, descubriendo cómo la música puede convertirse en un espacio de expresión, encuentro y sensibilidad.
De manera simultánea, en el módulo de cómputo de este plantel, Valentín Martínez González impartió la charla “Inteligencia Artificial Generativa”, en la que explicó a las y los jóvenes el funcionamiento y posibilidades creativas de esta tecnología. Les habló de cómo esta herramienta está transformando distintos ámbitos del conocimiento, incluida la creación artística.
Los jóvenes trabajaron con dos plataformas digitales. La primera fue Suno AI, una herramienta que desarrolla composiciones musicales a partir de palabras o indicaciones escritas. De forma colectiva e individual, experimentaron con esta tecnología creando canciones originales basadas en ideas, emociones o conceptos elegidos por ellos mismos.
Posteriormente exploraron la plataforma PixVerse AI, que genera videos e imágenes a partir de texto, fotografías o fragmentos audiovisuales. En este ejercicio, las y los participantes aprendieron a construir indicaciones claras para producir contenidos visuales, creando piezas propias desde su imaginación y curiosidad.
Entre voces que se entrelazaron en el canto colectivo y experiencias de creación digital, las y los estudiantes disfrutaron de un espacio que estimuló su creatividad, su capacidad de colaboración y su mirada crítica ante las herramientas del presente.

